viernes, 24 de abril de 2026

RINGO STARR HABLA SOBRE SU NUEVO ÁLBUM COUNTRY Y SOBRE CASI MUDARSE A TEXAS EN LUGAR DE UNIRSE A THE BEATLES: "UNA DE ESAS DECISIONES AFORTUNADAS"

El legendario baterista habla sobre los caminos que no tomó y sobre su éxito a los 80 años: "He sido un ser humano afortunado"

Por: Lyndsey Parker


El legendario baterista Ringo Starr se reúne con el legendario T Bone Burnett en los legendarios Village Studios de Los Ángeles para hablar sobre su próximo álbum de música americana, Long Long Road, producido por Burnett, en un evento de prensa moderado por Jeff Bridges. El siempre afable ex Beatle, de 85 años, bromea diciendo que nunca ha sentido la necesidad de escribir una autobiografía, porque "de todas formas no recuerda la mayoría de las cosas buenas". Pero en muchos sentidos, su nuevo álbum funciona como una colección de memorias no oficiales.

“Estaba pensando en el camino que he tomado… es increíble”, comenta Starr con asombro. “O sea, ¿qué habría pasado? . Porque cuando tenía dieciocho años y medio, quería emigrar a Houston, Texas, por Lightnin' Hopkins, el músico de blues… No puedo responder a esas preguntas, pero aquí estamos hoy, y todo salió de maravilla”

Obviamente, Starr se quedó en Liverpool, donde a los veintidós años recibió una llamada trascendental del mánager de los Beatles, Brian Epstein, quien le preguntó: “¿Te unirías a los chicos?”. Starr, que había estado tocando la batería con Rory Storm and the Hurricanes, dio su primer concierto con ellos cuatro días después, y el resto es historia del rock and roll.

“Diría que fue una de esas decisiones afortunadas”, se ríe. “Siempre pienso que no fui [a Houston] porque Dios estuviera de mi lado, sino porque la embajada nos dio formularios. Nos dieron una lista de fábricas a las que podíamos llamar para ver si conseguíamos trabajo [en Texas], ya que veníamos de la fábrica. Volví con esos formularios y me dijeron: ‘¡Oh, gracias, aquí tiene más formularios!’. Y disculpen mi lenguaje, pero cuando tienes 18 años piensas: ‘¡Vete a la mierda, no voy a hacer eso!’. Los rompí delante del tipo. Pero ese era otro camino que podría haber tomado. ¿Quién lo hubiera dicho? Tomé este camino y terminé aquí”

Y décadas después, Starr terminó en Los Ángeles y Nashville, grabando un álbum de country; de hecho, su tercer álbum de country, después de Beaucoups of Blues de 1970 y su anterior colaboración con Burnett, Look Up, que se lanzó el año pasado. Incluso la fructífera colaboración entre Starr y Burnett surgió de forma inesperada, cuando los dos viejos amigos se reencontraron en el hotel Sunset Marquis de Hollywood en noviembre de 2022, en un evento privado para celebrar el libro de poesía de Olivia Harrison, viuda de George Harrison.

Starr actuando en el Grand Ole Opry en 2025. Foto: Jason Kempin. 

“Este fue otro gran plan en el que no tuve nada que ver”, dice Starr. “[Burnett] me envió una canción country preciosa y genial, y me deja alucinado. Pensé: ‘¿Country?’. Esperaba que me enviara una canción de rock/pop; ni siquiera se me ocurrió que sería country. Y eso nos ha puesto en el camino que nos ha traído hasta aquí esta noche. Ahora hemos grabado dos álbumes juntos. ¿No es fantástico?”

“Todos llevamos cincuenta años escuchando a [Starr] tocar la batería, y su estilo está en mi ADN. Lo llevo en las células. Siempre sentí que tocábamos en un terreno similar”, explica Burnett, ganador de un Grammy y un Óscar, cuyo extenso currículum incluye los dos álbumes de bluegrass en colaboración con Robert Plant y Alison Krauss, el mítico disco en solitario de Grace Potter y las bandas sonoras de O Brother, Where Art Thou?, Cold Mountain, Walk the Line y la película Crazy Heart de Bridges. Burnett no se sorprende en absoluto al enterarse de las antiguas aspiraciones de Starr de tocar en Houston, y comenta: "Siempre lo he considerado un músico tejano, porque tocaba con un estilo muy tejano. ¡Es el baterista con más swing de la historia del Reino Unido, se lo aseguro!"

                                                               It's Been Too Long

“Con la tarola, o el ritmo, toco sobre él; muchos bateristas tocan en el medio, otros delante, y a mí me resulta más natural tocar sobre él. Así que siempre tiene un toque de swing”, dice Starr sobre su estilo característico. “Me dieron un don. Simplemente me surgió. No lo inventé. Cuando tocaba, siempre era como un movimiento corporal para marcar el contratiempo… No leí ningún libro ni nadie vino a enseñarme”

Ese estilo swing fue otro feliz (o al principio, no tan feliz) accidente para Starr. “Solo hago lo que me gusta porque estuve muy enfermo”, explica. Tuve tuberculosis y estuve hospitalizado casi un año. En aquella época, te metían en cama y te dejaban allí. Venían profesores, y una profesora de música traía tambores pequeños, maracas, todo tipo de percusión. Señalaba el amarillo y tenías que golpear el tambor, o el rojo y golpeabas la pandereta o lo que fuera. Lo recuerdo como si fuera ayer. Tenía 13 años y tuve ese tambor por primera vez, y desde entonces, solo quise ser baterista. Era lo único que quería hacer. No quería ser guitarrista ni pianista. Quería ser baterista. Nuestra familia no era rica, pero yo iba a Liverpool y miraba en las tiendas de música, y solo miraba las baterías"


Y entonces ocurrió otra sorpresa. Cuando el abuelo de Starr le prestó el dinero para comprar su primera batería (que Starr devolvió a razón de una libra esterlina, o aproximadamente 1.50 dólares, por semana), Starr la tocaba con la mano derecha, a pesar de haber nacido zurdo. Esto se debía a que a su abuela "no le gustaba que fuera zurdo, así que me hizo diestro… En los años 40, a los zurdos se les consideraba como si estuvieran en connivencia con el diablo, así que me obligó a cambiar… Simplemente me senté en la batería, sin saberlo, y empecé a tocar. Si te fijas en cualquier baterista zurdo, es como si la batería estuviera organizada al revés. Así que no puedo tocar con la mano izquierda, y ya han pasado cien años. No era algo que pudiera haber planeado. Podría haberme sentado en la batería de la forma "incorrecta""

Como era de esperar dado su título, Long Long Road está impregnado de nostalgia. Cuenta con la participación de Billy Strings, Molly Tuttle, Sara Jarosz, St. Vincent y Sheryl Crow, esta última invitada especial a petición personal de Starr, fan de Crow desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, encontramos las vibraciones skiffle pre-Beatles de "Baby Don't Go"; una versión con influencias doo-wop/Merseybeat de "I Don't See Me in Your Eyes Anymore" de Charlie Rich, con Ringo en pleno modo crooner; las armonías al estilo de los Everly Brothers en "Why"; la mezcla de gospel clásico y psicodelia de los 60 en "My Baby Don't Want Nothing"; y la interacción al estilo Cash Carter con Tuttle en "She's Gone", un clásico vals country para llorar a lágrima viva (que incluye la frase "Nunca leíste mi carta", que hace referencia, de forma divertida pero probablemente involuntaria, a la trama del episodio de Los Simpson de Starr)

Este álbum también rebosa de una sencillez y positividad melódicas — canciones de amor un tanto ingenuas, si se quiere — , especialmente en los tres temas coescritos por el propio Starr, embajador de la paz y el amor. Una versión country de su canción de 2005, "Choose Love", con la cantante de art-rock de St. Vincent, Annie Clark, haciendo los coros, alude al "largo y sinuoso camino" que Starr ha recorrido; otro dulce dúo con Tuttle, "You and I (Wave of Love)", al estilo de Fleetwood Mac, es descaradamente sentimental, lo que indica que Starr sigue creyendo firmemente que lo único que se necesita es amor; y la reflexiva canción que da título al álbum y su coda, con la participación de Crow, pasa de exuberantes armonías que evocan a los Beach Boys, rivales de los Beatles, a un discurso de afirmaciones positivas que suena a mantra motivacional.

                                                                 Choose Love 

En un momento de esa última canción, Starr canta con sinceridad: "Me miro al espejo y me pregunto dónde he estado". Y su interpretación de la batería, llena de sentimiento, a lo largo de "Long Long Road" subraya cada palabra significativa. "Cuando estábamos grabando esto, Ringo tocaba un redoble y yo pensaba: 'Oh, ha entrado al estribillo demasiado pronto' o 'Ha entrado al estribillo demasiado tarde'. Siempre pensaba que estaba haciendo algo 'mal' hasta que terminaba", comenta Burnett entre risas. "Y entonces me daba cuenta: 'Ah, no, simplemente estaba tocando'. Y es emotivo. Lo siento. [Él] está tocando la letra, tocando la emoción de lo que está sucediendo"

"[Eso es] lo interesante de mi forma de tocar, porque hacer un redoble es un momento emotivo", añade Starr. “Y nunca puedo grabarlo dos veces. No repito lo que he hecho, porque se trata de sentir la canción, del momento en que me encuentro. En ese estado… mi forma de tocar es un estado emocional"

Mientras Starr se prepara para lanzar su nuevo álbum introspectivo —y también para participar en el próximo álbum nostálgico de su excompañero de banda, Paul McCartney, The Boys of Dungeon Lane, en un dueto titulado "Home to Us"— tiene muchos motivos para emocionarse y mucho que celebrar.

"The Long Long Road" es un repaso a mi vida, a cómo empezó y a dónde ha llegado. Y algunas cosas son malas, claro, pero en general he sido un ser humano afortunado", sonríe. "He podido dedicarme a lo que me apasiona".

(Publicado en Gold Derby el 20 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

No hay comentarios:

Publicar un comentario