En una proyección con entradas agotadas y una conversación moderada por la presidenta Christina H. Paxson, Paul McCartney y el cineasta Morgan Neville hablaron sobre la reinvención, la pérdida y la motivación para seguir creando.
La Universidad Brown presentó la visita de Paul McCartney al Auditorio Veterans
Memorial, donde cerca de 2,000 miembros de la comunidad universitaria se reunieron
Memorial, donde cerca de 2,000 miembros de la comunidad universitaria se reunieron
el 20 de abril para una proyección gratuita de 'Man On The Run'. Foto: Nick Dentamaro.
Cuando Paul McCartney invitó a Morgan Neville a una proyección familiar de 'Man On The Run', el director ganador del Óscar estaba muy nervioso, a pesar de ser el director de la película.
Neville sentía la gran responsabilidad de lograr que el documental, que narra la formación y el ascenso de Wings, la banda de McCartney tras la disolución de los Beatles, fuera un éxito.
“Esa noche oí decir dos cosas a tus nietos”, le contó Neville a McCartney. “Una fue: ‘Nunca había oído la voz de mi abuela’. Nunca habían oído hablar a Linda antes de la película. Y la otra fue: ‘¿El abuelo fue a la cárcel?’”
“Es cierto”, confirmó McCartney al público, riendo.
En una velada especial con la presencia de McCartney para la comunidad de la Universidad Brown —que incluyó a la nieta de McCartney, estudiante de pregrado en Brown—, cerca de 2,000 estudiantes y miembros de la comunidad universitaria se reunieron en el Auditorio Veterans Memorial el lunes 20 de abril para una proyección gratuita de 'Man On The Run', seguida de una conversación con McCartney y Neville, moderada por la presidenta de Brown, Christina H. Paxson.
A través de un extenso y exclusivo material de archivo y entrevistas, 'Man On The Run' ofrece una mirada profunda a la vida de McCartney después de los Beatles, centrándose en su reinvención personal y profesional junto a Linda McCartney mientras formaban Wings y la banda comenzaba a despegar. Es un retrato matizado de un artista que se reinventa mientras el mundo lo observa, un retrato que recibió una ovación de pie por parte de los miembros de la comunidad de Brown.
Neville, cuyo trabajo explora la vida interior de figuras culturales, desde coristas hasta Fred Rogers, abordó el proyecto con un principio rector basado en la música misma. Antes de montar la película, comenzó creando lo que describió como una “banda sonora” de las canciones de McCartney posteriores a los Beatles, usándolas como guía narrativa.
“Lo mejor de hacer una película sobre un compositor son sus canciones”, dijo Neville. “Las canciones te dicen que tienen que estar ahí, porque él narra una parte de su vida a través de ellas"
Ese enfoque dio forma a la estructura y al arco emocional de 'Man On The Run'. El resultado es una mirada a una vida impulsada por una inquietud constante, una creatividad insaciable, la exploración y el deseo de seguir adelante. A pesar de los contratiempos que habrían desanimado a cualquiera — un extraño especial de televisión, varios fracasos comerciales y un famoso arresto internacional — McCartney perseveró.
Para McCartney, ver este período de su vida plasmado en pantalla no está exento de incomodidad.
"Hubo momentos embarazosos, en los que pensé: 'Quizás deberíamos quitarlos, porque voy a estar ahí sentado, retorciéndome como esta noche'", dijo McCartney, riendo.
"Es parte del camino", dijo Neville. "El fracaso también es una forma de aprender. Incluso las cosas que parecen fracasos en su momento se redefinen con el tiempo"
Neville sentía la gran responsabilidad de lograr que el documental, que narra la formación y el ascenso de Wings, la banda de McCartney tras la disolución de los Beatles, fuera un éxito.
“Esa noche oí decir dos cosas a tus nietos”, le contó Neville a McCartney. “Una fue: ‘Nunca había oído la voz de mi abuela’. Nunca habían oído hablar a Linda antes de la película. Y la otra fue: ‘¿El abuelo fue a la cárcel?’”
“Es cierto”, confirmó McCartney al público, riendo.
En una velada especial con la presencia de McCartney para la comunidad de la Universidad Brown —que incluyó a la nieta de McCartney, estudiante de pregrado en Brown—, cerca de 2,000 estudiantes y miembros de la comunidad universitaria se reunieron en el Auditorio Veterans Memorial el lunes 20 de abril para una proyección gratuita de 'Man On The Run', seguida de una conversación con McCartney y Neville, moderada por la presidenta de Brown, Christina H. Paxson.
A través de un extenso y exclusivo material de archivo y entrevistas, 'Man On The Run' ofrece una mirada profunda a la vida de McCartney después de los Beatles, centrándose en su reinvención personal y profesional junto a Linda McCartney mientras formaban Wings y la banda comenzaba a despegar. Es un retrato matizado de un artista que se reinventa mientras el mundo lo observa, un retrato que recibió una ovación de pie por parte de los miembros de la comunidad de Brown.
Neville, cuyo trabajo explora la vida interior de figuras culturales, desde coristas hasta Fred Rogers, abordó el proyecto con un principio rector basado en la música misma. Antes de montar la película, comenzó creando lo que describió como una “banda sonora” de las canciones de McCartney posteriores a los Beatles, usándolas como guía narrativa.
“Lo mejor de hacer una película sobre un compositor son sus canciones”, dijo Neville. “Las canciones te dicen que tienen que estar ahí, porque él narra una parte de su vida a través de ellas"
Ese enfoque dio forma a la estructura y al arco emocional de 'Man On The Run'. El resultado es una mirada a una vida impulsada por una inquietud constante, una creatividad insaciable, la exploración y el deseo de seguir adelante. A pesar de los contratiempos que habrían desanimado a cualquiera — un extraño especial de televisión, varios fracasos comerciales y un famoso arresto internacional — McCartney perseveró.
Para McCartney, ver este período de su vida plasmado en pantalla no está exento de incomodidad.
"Hubo momentos embarazosos, en los que pensé: 'Quizás deberíamos quitarlos, porque voy a estar ahí sentado, retorciéndome como esta noche'", dijo McCartney, riendo.
"Es parte del camino", dijo Neville. "El fracaso también es una forma de aprender. Incluso las cosas que parecen fracasos en su momento se redefinen con el tiempo"
El documental se centra en la etapa de la vida de McCartney posterior a su colaboración creativa con John Lennon, que produjo algunas de las canciones más influyentes de la historia y redefinió el potencial de la composición pop. Tras la disolución de los Beatles en 1970, McCartney entró en un periodo de incertidumbre y vulnerabilidad. En medio de una tormenta mediática que lo culpaba de la separación de la banda, junto con la creciente especulación de que "Paul había muerto", McCartney cambió Abbey Road por los caminos rurales de Escocia. Allí, crió ovejas — y niños — y finalmente formó Wings.
A lo largo de la década de 1970, McCartney se enfrentó a una intensa presión por replicar el éxito anterior. En cambio, se volvió "notablemente poco atractivo", según los críticos de la época. Pero a McCartney no le importó. Tanto en la película como en el escenario de Providence el lunes por la noche, McCartney recuperó la paz interior que encontró en su familia. Su estancia en Escocia le proporcionó un contrapeso a la volatilidad de la fama de la época de los Beatles, en la que "no había estabilidad", dijo McCartney.
Ver imágenes de Linda McCartney, fallecida en 1998, fue uno de los aspectos más difíciles de trabajar en la película, afirmó McCartney.
"Hemos perdido a gente en esta película, en particular a Linda, así que fue muy duro — y a la vez glorioso — verla y ver su sentido del humor", dijo.
Igualmente emotivas fueron las representaciones de la relación de McCartney con Lennon en la película. Si bien durante mucho tiempo se la definió en el imaginario popular como una amarga rivalidad, su colaboración se presenta en 'Man On The Run' con mayor complejidad y ternura.
"Sobre todo con John, fue una verdadera batalla en muchos momentos, pero al final [Neville] — de una manera muy dulce, en mi opinión — dejó claro que nos queríamos de verdad, y eso lo hizo mucho mejor para mí", dijo McCartney.
Esa representación se vio influenciada, en parte, por las aportaciones del hijo de Lennon, Sean Ono Lennon, cuyas reflexiones añadieron otra perspectiva.
"Fue genial oírle hablar con tanto cariño de mí y de su padre, y lo capta a la perfección", dijo McCartney. "Lo interesante es que, aunque no nos vio mucho juntos, intuyó la verdad"
Al concluir la conversación, la atención se centró en una pregunta que perdura más allá de la propia película: ¿Qué es lo que sigue impulsando a McCartney, después de muchas décadas de una carrera que, en múltiples momentos, lo ha posicionado como el artista más exitoso de su tiempo?
Para Neville, es curiosidad.
“La curiosidad es fundamental para una persona creativa”, dijo. “Recuerdo que hablamos de toda la música que escuchabas, de todo el arte que veías, de cómo todo formaba parte del mismo impulso creativo”
Para McCartney, es simplemente “muy divertido”
“Si no me dedicara a esto profesionalmente, lo haría como hobby, porque lo llevo dentro”, dijo McCartney. “Hay algo mágico en cualquier forma de arte al descubrir ‘esa cosa’. Puede ser un acorde en la música o una combinación de colores en la pintura. En la ciencia, tal vez sea un pequeño descubrimiento, el momento eureka; es tan emocionante que nunca aburre”
(Publicado en el website de Brown University el 21 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

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