Por: Paul Liberatore
Los Beatles en Candlestick Park, San Francisco, el 29 de agosto de 1966
(Foto de Jim Marshall)
Cuando los Beatles dieron el que sería su último concierto público en el frío y ventoso Candlestick Park de San Francisco en 1966, solo había un fotógrafo que los Fab Four querían para documentar ese evento histórico: el indomable periodista gráfico Jim Marshall.
Marshall, a quien Annie Leibovitz alguna vez nombró "el fotógrafo del rock and roll", tuvo acceso exclusivo y total libertad para fotografiar el concierto tanto en el escenario como entre bastidores y detrás de escena. Con su fiel cámara Leica, estuvo presente desde la llegada de los Beatles al aeropuerto hasta su apresurada partida en un coche blindado tras el concierto, que duró poco más de 30 minutos y quedó ahogado por los gritos de miles de jóvenes contagiadas por la histeria de la Beatlemanía.
Para conmemorar el aniversario 60 de aquel concierto, Chronicle Books publica 'The Beatles by Jim Marshall: Live at Candlestick Park 1966' (176 páginas, tapa dura, 40 dólares), un elegante libro de gran formato con más de 150 fotografías en blanco y negro de aquella noche inolvidable, cerca de la mitad de ellas inéditas. El libro sale a la venta el 2 de junio, pero se puede reservar con antelación en lnk.to/beatlesbyjimmarshall.
Marshall, a quien Annie Leibovitz alguna vez nombró "el fotógrafo del rock and roll", tuvo acceso exclusivo y total libertad para fotografiar el concierto tanto en el escenario como entre bastidores y detrás de escena. Con su fiel cámara Leica, estuvo presente desde la llegada de los Beatles al aeropuerto hasta su apresurada partida en un coche blindado tras el concierto, que duró poco más de 30 minutos y quedó ahogado por los gritos de miles de jóvenes contagiadas por la histeria de la Beatlemanía.
Para conmemorar el aniversario 60 de aquel concierto, Chronicle Books publica 'The Beatles by Jim Marshall: Live at Candlestick Park 1966' (176 páginas, tapa dura, 40 dólares), un elegante libro de gran formato con más de 150 fotografías en blanco y negro de aquella noche inolvidable, cerca de la mitad de ellas inéditas. El libro sale a la venta el 2 de junio, pero se puede reservar con antelación en lnk.to/beatlesbyjimmarshall.
George Harrison de los Beatles se reúne con las hermanas Baez, de izquierda a derecha:
Pauline, Mimi y Joan (Foto de Jim Marshall)
Muchas de las fotos espontáneas de Marshall, quizás demasiadas, muestran a estos jóvenes de Liverpool, algo aturdidos, esperando el inicio del partido en el vestuario de los Giants, concediendo entrevistas y saludando a los fans, tomando té, fumando y charlando con invitados y amigos, entre ellos Joan Baez y sus dos hermanas, Mimi Fariña, la fallecida fundadora de Bread & Roses, con sede en Marin, y Pauline Marden. También vemos a otras figuras destacadas de la época: el crítico musical del San Francisco Chronicle, Ralph J. Gleason, cofundador de la revista Rolling Stone, y "Big Daddy" Tom Donahue, el padre de la radio de formato libre. No hay rastro de drogas, alcohol ni groupies.
Tras la muerte de Marshall en 2010 a los 74 años, su asistente de toda la vida, Amelia Davis, heredó su legado de más de un millón de negativos, sus "hijos", y los revisó minuciosamente para seleccionar las fotografías de esta colección, que incluye imágenes de la llegada de los Beatles al Aeropuerto Internacional de San Francisco, su telonera, The Ronettes, y su concierto del año anterior en el Cow Palace de Daly City. Anteriormente, Davis había comisariado varios libros, el más reciente, 'The Grateful Dead by Jim Marshall', publicado el año pasado.
"En sus fotografías, Jim revela el puro aburrimiento de la espera para comenzar un concierto, con los Beatles garabateando en el mantel del catering y fumando sin parar, simplemente matando el tiempo", escribe en su introducción. "En cada fotograma, Jim nos muestra detalles que humanizan a los Beatles, no los dioses, como se les consideraba entonces, sino personas normales"
John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr no eran precisamente gente común. El mantel que menciona, por ejemplo, se vendió en una subasta en 2022 por 88,000 dólares.
En un perspicaz ensayo introductorio, el historiador y autor de rock Joel Selvin ofrece un contexto esencial para comprender la fenomenal carrera de los Beatles en aquel momento, que describe como un "torbellino de tres años" de grabaciones, películas y giras que los había dejado "agotados y traumatizados". Para cuando se celebró el concierto en Candlestick, que nadie sabía entonces que sería el último, la banda ya había tocado dos veces en el Área de la Bahía, en el Cow Palace en 1964 y 1965. Muchas de las fotos de Marshall de adolescentes extasiadas fueron tomadas en el segundo concierto en el Cow Palace. En contraste con los precios exorbitantes de las entradas para bandas superestrellas en el mercado actual, resulta chocante saber que las entradas para los conciertos en Cow Palace y Candlestick costaban 6 y 6,50 dólares, respectivamente.
El fotógrafo de rock Jim Marshall, de pie, junto a miembros de los Beatles antes de su
concierto en el Candlestick Park de San Francisco en 1966 (Cortesía de Jim Marshall)
En su introducción, Davis recuerda que Marshall, residente de San Francisco, le comentó que los Beatles simplemente estaban cumpliendo con el trámite en ese último concierto.
"No querían tocar", dijo. "Estaban agotados"
Con la excepción de Baez, llama la atención que no aparezcan otros músicos con los Beatles en ninguna de las fotos del Candlestick Park. Podría ser que estuvieran en el barrio de Haight-Ashbury, que pronto se haría famoso, creando el rock psicodélico que se conocería al mundo al año siguiente, durante el Verano del Amor, como el sonido de San Francisco.
"Al otro lado de la ciudad, frente a Candlestick, bandas locales de San Francisco con nombres extravagantes como Jefferson Airplane, Grateful Dead, Quicksilver Messenger Service y Country Joe and the Fish, aún desconocidas fuera del Área de la Bahía, tocaban en bailes y conciertos en el Fillmore Auditorium y el Avalon Ballroom", escribe Selvin. "Estaban dando paso a una era psicodélica del rock que al año siguiente ocuparía un lugar central en la escena musical mundial, pero que por entonces aún se mantenía relegada a San Francisco. El mundo estaba cambiando y los Beatles lo sabían"
"No querían tocar", dijo. "Estaban agotados"
Con la excepción de Baez, llama la atención que no aparezcan otros músicos con los Beatles en ninguna de las fotos del Candlestick Park. Podría ser que estuvieran en el barrio de Haight-Ashbury, que pronto se haría famoso, creando el rock psicodélico que se conocería al mundo al año siguiente, durante el Verano del Amor, como el sonido de San Francisco.
"Al otro lado de la ciudad, frente a Candlestick, bandas locales de San Francisco con nombres extravagantes como Jefferson Airplane, Grateful Dead, Quicksilver Messenger Service y Country Joe and the Fish, aún desconocidas fuera del Área de la Bahía, tocaban en bailes y conciertos en el Fillmore Auditorium y el Avalon Ballroom", escribe Selvin. "Estaban dando paso a una era psicodélica del rock que al año siguiente ocuparía un lugar central en la escena musical mundial, pero que por entonces aún se mantenía relegada a San Francisco. El mundo estaba cambiando y los Beatles lo sabían"
Cuando llegó la hora del concierto, los Beatles, vestidos con trajes y camisas a juego, tuvieron que correr, cargando sus instrumentos, desde el banquillo hasta un escenario improvisado en la segunda base, ya que los jardineros de los Giants no permitían el paso de vehículos al césped del campo. Marshall estaba justo a su lado, y se puede sentir el bullicio y el caos en el oscuro estadio, iluminado únicamente por el resplandor de las luces. Marshall tuvo que fotografiar la actuación de la banda a través de una valla metálica protectora que rodeaba el escenario, lo que parece simbolizar la prisión de la fama en la que se encontraban los Beatles. Interpretaron las mismas 11 canciones, incluyendo "Day Tripper", "Nowhere Man" y "Long Tall Sally", que habían tocado en cada parada de la agotadora gira: 19 conciertos en 14 ciudades en 19 días. Las fotos de Marshall de los megaestrellas saliendo del escenario y corriendo hacia el coche blindado son un frenético borrón, una escena de casi desesperación en su necesidad de escapar.
El retiro de las giras no mermó en absoluto el talento excepcional de los Beatles. Tras un breve descanso, pasaron cuatro meses en un estudio de Londres grabando su obra maestra psicodélica, 'Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band'
El 5 de junio, Davis y Selvin participarán en la presentación de su libro en Copperfield’s Books en Petaluma. Más información en copperfieldsbooks.com/event/2026-06-05/amelia-davis-joel-selvin.
(Publicado en Mercury News el 23 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]




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