martes, 21 de abril de 2026

PAUL McCARTNEY REFLEXIONA SOBRE LA VIDA DESPUÉS DE THE BEATLES EN LA PROYECCIÓN DE 'MAN ON THE RUN' ORGANIZADA POR BROWN UNIVERSITY EN  PROVIDENCE, RHODE ISLAND

En una proyección con entradas agotadas y una conversación moderada por la presidenta Christina H. Paxson, Paul McCartney y el cineasta Morgan Neville hablaron sobre la reinvención, la pérdida y la motivación para seguir creando.

                     La Universidad Brown presentó la visita de Paul McCartney al Auditorio Veterans 
                     Memorial, donde cerca de 2,000 miembros de la comunidad universitaria se reunieron
                     el 20 de abril para una proyección gratuita de 'Man On The Run'. Foto: Nick Dentamaro.

Cuando Paul McCartney invitó a Morgan Neville a una proyección familiar de 'Man On The Run', el director ganador del Óscar estaba muy nervioso, a pesar de ser el director de la película.

Neville sentía la gran responsabilidad de lograr que el documental, que narra la formación y el ascenso de Wings, la banda de McCartney tras la disolución de los Beatles, fuera un éxito.

“Esa noche oí decir dos cosas a tus nietos”, le contó Neville a McCartney. “Una fue: ‘Nunca había oído la voz de mi abuela’. Nunca habían oído hablar a Linda antes de la película. Y la otra fue: ‘¿El abuelo fue a la cárcel?’”

“Es cierto”, confirmó McCartney al público, riendo.

En una velada especial con la presencia de McCartney para la comunidad de la Universidad Brown —que incluyó a la nieta de McCartney, estudiante de pregrado en Brown—, cerca de 2,000 estudiantes y miembros de la comunidad universitaria se reunieron en el Auditorio Veterans Memorial el lunes 20 de abril para una proyección gratuita de 'Man On The Run', seguida de una conversación con McCartney y Neville, moderada por la presidenta de Brown, Christina H. Paxson.

A través de un extenso y exclusivo material de archivo y entrevistas, 'Man On The Run' ofrece una mirada profunda a la vida de McCartney después de los Beatles, centrándose en su reinvención personal y profesional junto a Linda McCartney mientras formaban Wings y la banda comenzaba a despegar. Es un retrato matizado de un artista que se reinventa mientras el mundo lo observa, un retrato que recibió una ovación de pie por parte de los miembros de la comunidad de Brown.

Neville, cuyo trabajo explora la vida interior de figuras culturales, desde coristas hasta Fred Rogers, abordó el proyecto con un principio rector basado en la música misma. Antes de montar la película, comenzó creando lo que describió como una “banda sonora” de las canciones de McCartney posteriores a los Beatles, usándolas como guía narrativa.

“Lo mejor de hacer una película sobre un compositor son sus canciones”, dijo Neville. “Las canciones te dicen que tienen que estar ahí, porque él narra una parte de su vida a través de ellas"

Ese enfoque dio forma a la estructura y al arco emocional de 'Man On The Run'. El resultado es una mirada a una vida impulsada por una inquietud constante, una creatividad insaciable, la exploración y el deseo de seguir adelante. A pesar de los contratiempos que habrían desanimado a cualquiera — un extraño especial de televisión, varios fracasos comerciales y un famoso arresto internacional — McCartney perseveró.

Para McCartney, ver este período de su vida plasmado en pantalla no está exento de incomodidad.

"Hubo momentos embarazosos, en los que pensé: 'Quizás deberíamos quitarlos, porque voy a estar ahí sentado, retorciéndome como esta noche'", dijo McCartney, riendo.

"Es parte del camino", dijo Neville. "El fracaso también es una forma de aprender. Incluso las cosas que parecen fracasos en su momento se redefinen con el tiempo"

El documental se centra en la etapa de la vida de McCartney posterior a su colaboración creativa con John Lennon, que produjo algunas de las canciones más influyentes de la historia y redefinió el potencial de la composición pop. Tras la disolución de los Beatles en 1970, McCartney entró en un periodo de incertidumbre y vulnerabilidad. En medio de una tormenta mediática que lo culpaba de la separación de la banda, junto con la creciente especulación de que "Paul había muerto", McCartney cambió Abbey Road por los caminos rurales de Escocia. Allí, crió ovejas — y niños — y finalmente formó Wings.

A lo largo de la década de 1970, McCartney se enfrentó a una intensa presión por replicar el éxito anterior. En cambio, se volvió "notablemente poco atractivo", según los críticos de la época. Pero a McCartney no le importó. Tanto en la película como en el escenario de Providence el lunes por la noche, McCartney recuperó la paz interior que encontró en su familia. Su estancia en Escocia le proporcionó un contrapeso a la volatilidad de la fama de la época de los Beatles, en la que "no había estabilidad", dijo McCartney.

Ver imágenes de Linda McCartney, fallecida en 1998, fue uno de los aspectos más difíciles de trabajar en la película, afirmó McCartney.

"Hemos perdido a gente en esta película, en particular a Linda, así que fue muy duro — y a la vez glorioso — verla y ver su sentido del humor", dijo.

Igualmente emotivas fueron las representaciones de la relación de McCartney con Lennon en la película. Si bien durante mucho tiempo se la definió en el imaginario popular como una amarga rivalidad, su colaboración se presenta en 'Man On The Run' con mayor complejidad y ternura.

"Sobre todo con John, fue una verdadera batalla en muchos momentos, pero al final [Neville] — de una manera muy dulce, en mi opinión — dejó claro que nos queríamos de verdad, y eso lo hizo mucho mejor para mí", dijo McCartney.

Esa representación se vio influenciada, en parte, por las aportaciones del hijo de Lennon, Sean Ono Lennon, cuyas reflexiones añadieron otra perspectiva.

"Fue genial oírle hablar con tanto cariño de mí y de su padre, y lo capta a la perfección", dijo McCartney. "Lo interesante es que, aunque no nos vio mucho juntos, intuyó la verdad"

Al concluir la conversación, la atención se centró en una pregunta que perdura más allá de la propia película: ¿Qué es lo que sigue impulsando a McCartney, después de muchas décadas de una carrera que, en múltiples momentos, lo ha posicionado como el artista más exitoso de su tiempo?

Para Neville, es curiosidad.

 “La curiosidad es fundamental para una persona creativa”, dijo. “Recuerdo que hablamos de toda la música que escuchabas, de todo el arte que veías, de cómo todo formaba parte del mismo impulso creativo”

Para McCartney, es simplemente “muy divertido”

“Si no me dedicara a esto profesionalmente, lo haría como hobby, porque lo llevo dentro”, dijo McCartney. “Hay algo mágico en cualquier forma de arte al descubrir ‘esa cosa’. Puede ser un acorde en la música o una combinación de colores en la pintura. En la ciencia, tal vez sea un pequeño descubrimiento, el momento eureka; es tan emocionante que nunca aburre”

(Publicado en el website de Brown University el 21 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

DENTRO DE LA PRESENTACIÓN SECRETA DE PAUL McCARTNEY PARA SU ÁLBUM INÉDITO 'THE BOYS OF DUNGEON LANE'

A pesar de que los fans asistentes tuvieron que firmar un acuerdo de confidencialidad, hemos obtenido algunos detalles de alguien que estuvo dentro.

Por: Steve Marinucci


Si fuiste una de las 30 a 40 personas afortunadas en Los Ángeles el 16 de abril de 2026, fuiste invitado a una sesión privada de escucha del álbum inédito de Paul McCartney, "The Boys of Dungeon Lane", más de un mes antes de su lanzamiento el 29 de mayo. El álbum, que contiene 14 canciones, es su primer álbum en solitario en más de cinco años.

Los afortunados se reunieron en la histórica torre de Capitol Records para lo que pensaban que sería una tranquila sesión privada de escucha del álbum aún por lanzar de McCartney para un grupo selecto de fans.

“Nos dieron una bolsita de regalos, una bolsa de tela, una camiseta y cosas así. Luego, tuvimos que firmar el acuerdo de confidencialidad y guardar nuestros teléfonos en una funda Yondr”, nos contó un fan anónimo que asistió al evento.

(Si no lo sabes, así funciona la funda Yondr: al entrar en la zona libre de teléfonos, estos se colocan dentro de la funda. Esta permanece bloqueada mientras el usuario está dentro de la zona, aunque conserva su posesión. Si necesita usar su teléfono, sale de la zona y acerca la funda a una base de desbloqueo)

McCartney ha usado estas bolsas en conciertos desde al menos el año pasado. Ese sistema, tal como es, no ha sido del todo infalible, al menos para los fans de McCartney. Música y videos de los conciertos del Bowery Ballroom del año pasado y de los del Fonda Theatre de este año escaparon del bloqueo de Yondr y llegaron a YouTube.

Entonces, ¿recibiste tu bolsa, firmaste el acuerdo de confidencialidad y luego qué?. "Luego nos llevaron a unas camionetas muy cómodas", dijo el fan, "y condujimos por la Ruta 101 de EE.UU hasta la Listening Party". Era camino al estudio Diamond Dust de Andrew Watt, según un reportaje de Billboard. Watt, quien produjo el álbum, también estuvo presente, según el artículo.

Cuando el grupo de fans llegó al lugar de la sesión de escucha, vieron dos sillas al frente de la sala. “Tenía la sensación de que él (Paul McCartney) iba a aparecer porque había un equipo de filmación y todo, y sería raro grabar a la gente simplemente sentada escuchando un disco”. El pequeño grupo en el estudio para el evento incluía a la esposa de McCartney, Nancy.

“Luego, a las 7 p.m.”, dijo nuestra fuente, “entró en la sala, y fue como la Beatlemanía de 1964. Todo el mundo se volvió loco”

Hubo algunas bromas durante la sesión, pero nadie pudo hablar con McCartney durante la sesión del jueves por la noche. Sin embargo, “reaccionaba a ciertas cosas que hacíamos” de la manera habitual y afable de McCartney.

El hecho de que los fans tuvieran que firmar un acuerdo de confidencialidad resulta un tanto extraño tras la publicación del artículo de Billboard sobre la sesión de escucha el viernes por la mañana. "Es muy confuso que haya salido ese artículo de Billboard. Todo lo que aparece en él está en el acuerdo de confidencialidad del que no se supone que debamos hablar", comentó nuestra fuente, incluyendo el hecho de que, según Billboard, Ringo Starr participa en una de las canciones.

Paul McCartney no fue el único que promocionó música esta semana. Ringo concedió una entrevista en directo por internet a TalkShop Live el miércoles para promocionar su próximo álbum, 'Long Long Road'. El nuevo disco, producido por T Bone Burnett y coproducido por Daniel Tashian y Bruce Sugar, sale a la venta el 24 de abril. El primer sencillo del álbum es "It’s Been Too Long" . El segundo tema presentado, "Choose Love", una versión psicodélica de una canción de Ringo de 2005, nos suena mejor que la original. De las 10 canciones del álbum de Ringo, seis fueron escritas o coescritas por T Bone Burnett, dos coescritas por Ringo y Bruce Sugar, una escrita por Ringo Starr, Mark Hudson y Gary Burr, y otra por Bernie Benjamin y George David Weiss, grabada por Carl Perkins.

En cuanto a McCartney, para quienes no pudimos asistir, al menos por ahora, parece que tendremos que esperar con impaciencia hasta el 29 de mayo.


(Publicado en Substack el 17 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

CÓMO BOB DYLAN Y THE BEATLES SE IMPULSARON MUTUAMENTE PARA EVOLUCIONAR. 'WHERE THE MUSIC HAD TO GO' RASTREA EL CHOQUE CREATIVO DE DYLAN Y THE BEATLES

Por: Kenneth Womack

                       Foto: George Harrison y Bob Dylan, 1971 (Archivos de Michael Ochs/Getty Images)

A los músicos de hoy les iría bien en sus carreras leyendo el nuevo y exquisito libro de Jim Windolf,  'Where the Music Had to Go: How Bob Dylan and the Beatles Changed Each Other—and the World' (Adónde tuvo que ir la música: cómo Bob Dylan y los Beatles se cambiaron entre sí y al mundo'). En los mejores momentos del libro, Windolf nos recuerda lo que significa ser un artista y aceptar el cambio. En su época, Dylan y The Beatles se desafiaron mutuamente no sólo a evitar dar por sentada su propia grandeza inherente, sino a aceptar los riesgos que exige ser un verdadero artista. Y ese riesgo – la mayoría de las veces – está implícito en el cambio.

La narración de Windolf sobre la evolución de la relación entre Dylan y los Beatles, una asociación que comenzó incluso antes de que se conocieran en persona en una habitación de hotel de la ciudad de Nueva York en agosto de 1964, vale el precio de la entrada en sí misma. Cuando se conocieron en el Hotel Delmonico esa fatídica noche, Dylan ejerció una poderosa influencia en la estética compositora de los Beatles. John Lennon, en particular, idolatraba a Dylan, cuyo estilo interpretativo resuena en temas tan tempranos de los Beatles como “I’m a Loser” y “You’ve Got to Hide Your Love Away”

En 1965, la adoración de ídolos se había vuelto aburrida para Dylan, quien notoriamente aplaudió en “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)” de The Beatles con “4th Time Around” de 'Blonde on Blonde'. "Nunca pedí tu muleta", canta Dylan, "Ahora no pidas la mía". Pero, como deja muy claro Windolf, la dicotomía Dylan-Beatles puede haber comenzado con Dylan tomando la delantera, sin embargo, a medida que avanzaba la década de 1960, Dylan no pudo resistir el encanto y la musicalidad omnipresentes del trabajo de los Beatles. Cuando “Dylan se vuelve eléctrico” en el Festival Folklórico de Newport de 1965 (era una Fender Strat, para aquellos que llevan la partitura en casa), el músico de folk no sólo reconoció la necesidad de un cambio, sino también la necesidad de adoptarlo como un medio expreso para radicalizar su propio arte.

Cuando se trata de la relación musical de Dylan y The Beatles, los resultados hablan por sí solos. En poco tiempo, Dylan recorrería una amplia gama de panoramas musicales en LP como 'John Wesley Harding' (1967), 'Nashville Skyline' (1969) y 'Blood on the Tracks' (1973). Mientras tanto, The Beatles grabarían un LP histórico tras otro en 'Revolver' (1966), 'Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band' (1967), 'The White Album' (1968) y 'Abbey Road' (1969)

Con 'Where the Music Had to Go' , Windolf traza cuidadosamente los contornos de una revolución que transformó la música popular en arte. Con matices e investigación con vista de águila, ofrece a los lectores una mirada sin precedentes a la mecánica de una fusión musical que, en muchos sentidos, apenas estamos comenzando a comprender.

Kenneth Womack es el autor de una biografía en dos volúmenes de la vida y obra del productor de los Beatles, George Martin, y presentador de 'Everything Fab Four', un podcast sobre los Beatles distribuido por Salon. También es autor de 'Solid State: The Story of Abbey Road and the End of the Beatles', publicado en 2019 en celebración del aniversario 50 del álbum, 'John Lennon, 1980: The Last Days In The Life' y de la biografía autorizada 'Living The Beatles Legend: The Untold Story Of Mal Evans' (noviembre de 2023). Womack es profesor de inglés y música popular en la Monmouth University.

(Publicado en Salon el 17 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

lunes, 20 de abril de 2026

PAUL McCARTNEY PROFUNDIZA EN 'THE BOYS OF DUNGEON LANE' EN UNA SESIÓN SECRETA DE ESCUCHA EN LOS ANGELES, INCLUYENDO LA PRESENTACIÓN DE SU PRIMER DUETO CON RINGO STARR

Por: Chris Willman

Taylor Swift es famosa por sus 'Sesiones Secretas', donde, para la mayoría de sus álbumes de la era pre-COVID, invitaba a unas pocas docenas de fans selectos a sentarse en una sala de estar y ser los primeros en escuchar un nuevo álbum y oír sus historias sobre cómo escribió y grabó cada canción. Paul McCartney podría haber parecido un candidato menos probable para brindar a los fans tal nivel de intimidad al presentar un nuevo álbum, pero lo hizo el jueves por la noche, cuando su equipo invitó a entre 30 y 40 fans a escuchar su próximo álbum 'The Boys of Dungeon Lane' en el estudio de Andrew Watt en el área de Los Ángeles. Los invitados esperaban y sospechaban que McCartney podría aparecer para saludar o hacer algún comentario antes o después de la sesión de escucha. Pocos imaginaban que pasarían una hora y cuarenta minutos con el mismísimo Beatle —con Watt como un espectador entusiasta pero casi siempre silencioso — mientras el ex Beatle compartía detalles musicales y líricos bastante precisos sobre las 14 canciones de su primer álbum en seis años.

La lista de canciones ya se había publicado hacía tiempo, y los fans ya estaban familiarizados con el único sencillo lanzado hasta ahora, "Days We Left Behind". Pero aún quedaban muchas sorpresas por deparar a los fans sobre el álbum, que no saldrá hasta dentro de seis semanas.

Entre ellas, destaca la canción que se rumoreaba que contaría con Ringo Starr en la batería, pero que en realidad tiene mucha más participación de Ringo. En "Home To Us", Starr canta, y no solo los coros, sino que también alterna las voces principales: un momento verdaderamente histórico para los Beatlemaníacos.

 “Es un dúo”, dijo McCartney sin rodeos, dirigiéndose al pequeño público. “Fue genial, porque nunca habíamos hecho algo así. Ringo nunca había grabado un dúo con uno de los Beatles, ¿saben? Así que ahí lo tienen. Lo logramos”. De hecho, aunque los ex Beatles han tocado o cantado armonías en los discos en solitario de los demás a lo largo de los años, nunca había habido un verdadero dúo formal entre ninguno de los ex miembros de la banda desde su separación, hasta ahora.

Algunos fans quizás se apresuren a escuchar esta colaboración sin precedentes cuando el álbum salga a la venta el 29 de mayo. Pero el resto de 'The Boys of Dungeon Lane' no resultará decepcionante para quienes han esperado años para escuchar el resultado del arduo trabajo de McCartney y Watt. Aunque McCartney tocó la mayoría de los instrumentos, no se siente como un álbum casero al estilo de 'McCartney', 'McCartney II' o 'McCartney III', los discos de décadas pasadas que él se ha empeñado en presentar como proyectos en solitario. Como cualquiera que conozca el trabajo de Watt con otros artistas veteranos como los Rolling Stones y Elton John podría intuir, se trata de una producción muy completa —y sin duda un álbum de rock— con algunos toques inconfundiblemente beatlescos, pero en definitiva, sin estar demasiado anclado en el pasado.

"Creo que es genial cuando lo escuchas simplemente como oyente", dijo Watt, en una de las pocas ocasiones en que el productor, normalmente tan locuaz, habló, ya que se mantuvo en un segundo plano ante la mayor locuacidad de McCartney. “Ahora mismo soy un oyente, ¡y me olvido de que formo parte de esto! Tocas todos los instrumentos en todas estas canciones. Nadie más puede hacer eso. Tocas el bajo y suena como un bajista; la batería, suena como un baterista; la guitarra… No suena como una sola persona. Suena como una banda"

“Hay algunas personas que pueden hacerlo”, respondió McCartney, corrigiendo la afirmación de Watt de que “nadie más” podía. “¡Pero no muchas!”, añadió, mostrando cierto orgullo. “Es algo que siempre me ha gustado hacer. Y si tienes una idea, significa que no tienes que esforzarte” explicando lo que quieres a los músicos de estudio. “Es un atajo, en mi opinión”. El artista y productor también hizo hincapié al final en que ellos mismos habían mezclado el disco, y McCartney recordó la época de los Beatles, cuando mezclaban cada tema al terminarlo.

Aclararon que el estudio donde se realizaba la sesión de escucha, el nuevo estudio Diamond Dust de Watt, no era donde se grabó el álbum. Recién terminado, este estudio era demasiado nuevo para eso. En realidad, la grabación tuvo lugar en lo que McCartney llamó el estudio “B” de la propiedad, así como en Inglaterra, durante los últimos años. “Tendrás que volver” para usar la nueva sala, le dijo Watt a McCartney.

Los pocos fans seleccionados para asistir estaban encantados de estar presentes en la inauguración del estudio de Watt, aunque la colaboración fuera puramente formal para la ocasión (a pesar de dos momentos en los que McCartney tomó una guitarra acústica para demostrar cómo había creado una progresión de acordes). Ninguno de los poco más de 30 fans presentes sabía con certeza por qué habían sido invitados, aunque, al intercambiar impresiones en línea, muchos encontraron un punto en común: todos habían comprado por adelantado ediciones especiales del próximo álbum, ya fuera a través del sitio web de McCartney o durante una venta fugaz en el sitio de Third Man Records de Jack White. También asistieron periodistas de tres publicaciones, junto con un pequeño equipo de filmación que grababa el evento para la campaña promocional del álbum.

Ah, y Nancy Shevell. Aunque todos en la sala esperaban contacto visual con la estrella, y tal vez lo consiguieron, él solo tenía ojos para su esposa, sentada en un sofá de la primera fila. Es posible que se produjera un éxtasis colectivo, ya que McCartney la miraba frecuentemente a los ojos mientras cantaba sus nuevas canciones, especialmente durante los temas que, según él, trataban sobre su relación. Pero McCartney también interactuaba mucho visualmente con Watt, ya que a veces simulaban tocar la guitarra o la batería juntos; la estrella también señalaba a su productor en ciertas partes instrumentales, sugiriendo que eran partes grabadas por Watt.

Lo más destacado del análisis de McCartney tema por tema:

“As You Lie There”

El primer tema del álbum es el primero que grabó con Watt. El proyecto “empezó cuando mi mánager Scott me dijo: ‘¿Quieres conocer a este joven productor? ¿Tal vez ir a tomar una taza de té o algo así?’ Así que dije, sí, claro, ¿por qué no?… Ahora bien, Andrew estaba preparado, así que hubo té”. (Al parecer, a McCartney le gusta un hombre de palabra). Finalmente, la conversación sobre teoría musical se convirtió en licks reales. “Estábamos hablando de cómo a veces empiezas una canción y puede surgir de muchas maneras. Dije: ‘A veces me gusta intentar encontrar un acorde realmente loco que ni siquiera sé qué es, y simplemente, ¡wow!, tal vez eso me inspire’”. Tomó una guitarra, recreando ese momento, tocando un acorde tan extraño como el que empieza “A Hard Day’s Night”. “Ahora sé cuál es el acorde”, dijo. En realidad, añadió, “no sé qué es. De verdad que no; no sabemos cómo se llama. Pero sé cómo tocarlo… Y eso era justo lo que buscaba” como una especie de inspiración inicial. Recordó que Watt cogió su guitarra para tocar junto con una progresión de tres acordes que estaba componiendo, “y Andrew dijo: ‘¿Deberíamos grabarlo?’ ¡Ese fue el error fatal! Conociendo a Andrew ahora, eso significaba que no había vuelta atrás”

Esta es una de las muchas canciones que evocan recuerdos reales en el álbum, del tipo que los fans ya intuían desde que reveló el título y lanzó el primer sencillo. "Cuando era niño en Liverpool, vivíamos en las pequeñas casas de protección oficial y al otro lado de la calle había un bloque de pisos, y había una chica que me gustaba mucho llamada Jasmine. Perdón, Nance, hace mucho tiempo", bromeó. "En fin, me gusta mucho ese nombre. Así que cada vez que pasaba por allí, miraba hacia arriba para ver si la veía". La canción empieza suavemente, por lo que cualquiera que escuche el álbum por primera vez podría pensar que todo el disco tendrá el mismo espíritu nostálgico de "Days We Left Behind". Pero esa expectativa se desvanece cuando las potentes guitarras eléctricas irrumpen y queda claro que este también será un álbum para disfrutar a todo volumen.

“Lost Horizon” 

Tras comenzar a trabajar con Watt, McCartney comentó que empezó a revisar grabaciones antiguas que había realizado. Habló extensamente de “un gran amigo mío”, Eddie Klein, quien solía trabajar en Abbey Road y le había ayudado a construir su estudio casero, y que falleció en 2020. Para ilustrar la antigüedad de esta relación, dijo: “Eddie estaba transfiriendo grabaciones de un formato antiguo a uno más moderno, de cassette a DAT” (un formato ya casi desaparecido). “Hacía esto y aquello, y estaba usando DAT”, bromeó McCartney, añadiendo: “Me pasé toda la noche pensando en eso”. Klein le preguntó si recordaba haber compuesto "Lost Horizon", algo que McCartney había olvidado hacía mucho tiempo (No especificó la fecha de creación original de la canción, pero si es anterior incluso a la adaptación de DAT, que existió desde finales de los 80 hasta principios de los 2000, sin duda debe remontarse bastante tiempo atrás)

Llegamos a la década de 2020, y McCartney la resucitó por su cuenta, "reproduciéndola exactamente como en el cassette, solo que con un sonido más moderno", y luego se la llevó a Watt para que le añadiera guitarras. "Esta es la canción que volvió del pasado y casi se pierde, y el bueno de Eddie la encontró… Gracias, Eddie"

"Days We Left Behind"

McCartney ya ha explicado el sencillo con cierto detalle, pero añadió algunas notas. "En estas canciones, prácticamente solo toco la batería yo, excepto en una. Cuando empezamos… Sé que Andrew suele usar a Chad de los Red Hot Chili Peppers como baterista, y le dije: '¿Vas a traer a Chad?'. Y me dijo: '¿Por qué no lo intentas tú?'. Así que lo hice"

Hablando de nuevo, como ya lo ha hecho, sobre Dungeon Lane, el camino que recorría de niño en la costa del Mersey, McCartney dijo: "Me encantaba observar aves". Sabiendo cómo se podía interpretar eso, bromeó agitando los brazos como si fueran alas. "No. De ese tipo"

La estrella contó que estaba tocando un riff de piano como algo sin importancia antes de que Watt insistiera en incluirlo en la canción. "Cuando conocí a Andrew, pensé: 'Es un poco insistente'. ¡Y lo es! . Pero de repente me di cuenta de que eso es lo que uno busca en un productor... alguien que no se ande con rodeos, que diga: 'Deberíamos hacer eso. Hagámoslo'. Y entonces puedo bajar el volumen" —si es necesario.

 “Ripples on a Pond” 

McCartney la describió como “básicamente una canción de amor para Nancy”, provocando un considerable suspiro de admiración entre la pequeña congregación. Originalmente la escribió en tercera persona, refiriéndose a “ella”, “pero decidí que era mucho mejor ser directo. Así que cambié ‘ella’ por ‘tú’, para que tuviera un significado más profundo”

McCartney indicó que cree que la producción de esta canción es más pop que la del resto del álbum, por iniciativa propia. “Cuando nos conocimos, una de las cosas que tenía en mente era que [Watt] había producido a Justin Bieber y muchos discos de pop moderno. Así que en este le dije: ‘Bueno, Andrew, tú no has hecho eso… Has estado un poco callado… En este, creo que te lo dejo a ti’”. Le dio instrucciones a Watt para que “la hiciera un poco más bailable, un poco más animada”. Así que vi otra faceta suya… Es una buena, y la producción de ese tema fue excelente"

Eso llevó a Watt a bromear (presumiblemente): "Haré un remix pop de todo el álbum"

“Mountain Top” 

Y de repente, la psicodelia se hizo presente, o al menos lo más cerca que este álbum llega a serlo. “Es como Coachella y Glastonbury… gente que se va de fin de semana a drogarse y a tomar algo. Y últimamente vamos a bastantes festivales. Habríamos ido a Glastonbury este año, pero no se celebra. Intentaba capturar esa sensación de una chica joven en el festival, bajo los efectos de la psicodelia”

Tras sonar la canción, comentó un detalle que estaba encantando a los fans de los Beatles presentes. “Usamos bucles de cinta”, dijo. “¡Cualquier excusa es buena para usar bucles de cinta! Me encantan”, afirmó, señalando que produce un efecto “que no se consigue de ninguna otra manera”. Y confirmó de quién era la voz que aparece al final de la canción, aunque en la primera escucha fue difícil descifrar lo que decía. “Le pusimos la voz de Nancy a través de un bucle de cinta, ahí al final”, explicó.

Desde la primera fila, Shevell intervino con una sola palabra para describir su propia contribución a la conmovedora canción: "¡Fascinante!"

"Down South" 

"Algunas de las canciones de este álbum son recuerdos míos", reafirmó, y ninguna más que este recuerdo de hacer autostop con George Harrison, viajando en camiones a destinos vacacionales en un par de ocasiones, de modo que "tenías vacaciones gratis". "Lo mejor es que te une de verdad, porque estás atrapado con el otro, y así aprendes el humor del otro y sus gustos y disgustos". También recordó un viaje aparte con John Lennon a París, usando cien libras que le habían dado los familiares de John. ("Cantó "Working Class Hero". Yo solía decirle: '¡Eres el menos obrero!' . Ringo sí que era obrero. George y yo éramos de Speke, bastante obreros. Y John era de una zona más elegante. Siempre nos reíamos de él")

Pero a pesar de la experiencia similar de viajar con Lennon, McCartney dejó claro que esta canción trata específicamente sobre “recuerdos muy cariñosos de George” (con quien también solía compartir el autobús escolar). Entre las letras: “Era una buena manera de conocerte / Antes de que aprendiéramos a bailar y gritar”

“We Two”

Esta canción fue grabada por McCartney y Watt en Inglaterra, en una grabadora de cuatro pistas que el artista rescató de Abbey Road, comprándola en un momento en que Thorn Electrical se había hecho cargo del estudio y vendía sin miramientos el equipo e instrumentos clásicos, para su gran disgusto. La grabadora de cuatro pistas “usa una cinta gruesa, de una pulgada… así que se consigue un sonido de bajo y de caja fantásticos. Así que compusimos una canción para grabarla en la grabadora de cuatro pistas”, y utilizaron el mismo estilo arriesgado de sobregrabación de antaño, “e hicimos la misma postproducción, ya sabes, ‘rebotando’ y todo ese tipo de cosas. Y estamos especialmente orgullosos del sonido de la caja [tambor lateral]”. Tras la reproducción, McCartney y Watt siguieron coincidiendo de forma divertida en este punto tan importante: “¡La mejor caja de la historia!” … “La mejor caja”

“Come Inside” 

El preámbulo más breve de la historia: “Es básicamente un temazo de rock”, dijo McCartney. “En realidad, no hay mucho que decir”. Y, efectivamente, es la canción de rock más pura del repertorio. Pero después, sí que tuvo algo que decir sobre… el acorde final. “Hace años aprendí un término musical… está en una tonalidad menor… una tonalidad blusera… (pero) termina con un acorde mayor. Eso, en música clásica, al parecer — aunque podría estar equivocado — se llama ‘tercera de Picardía’. ¿Alguien ha oído hablar de eso?”. Un miembro del público intervino diciendo que había estudiado teoría musical y que, efectivamente, lo conocía con otro nombre: una “tercera de Picardía”. Por desgracia, no hubo ningún premio para esta respuesta.

“Never Know” 

McCartney dijo que esta canción se inspiró en California, cuando pensaba en lo mucho que le había gustado “el ambiente de Laurel Canyon, esa onda de los 70”. Según explicó, la canción "es básicamente mi intento de hacer eso". No todos pensaron que sonara tan explícitamente al estilo de Laurel Canyon como él lo había imaginado, pero, añadió, la atmósfera de la canción es "una especie de evolución de la Costa Oeste hacia algo diferente"

“Home to Us” 

Como ya se mencionó, esta canción representa una novedad incluso en la historia de los Beatles: un dúo completo con Ringo, justo cuando parecía que ya lo habían hecho todo. McCartney explicó que, inicialmente, invitó a Starr al estudio de Watt solo para grabar algunas pistas de batería, sin siquiera una canción con la que acompañar. “Creo que Ringo pensó que solo tenía que tocar un poco la batería y Andrew haría algo maravilloso con ella”. No fue tan fácil, y esta pista de batería aislada se dejó de lado, sugiriendo que tal vez Ringo estaba “un poco molesto” porque tal vez no saldría nada de ella. Luego, McCartney le pidió a Watt que la escuchara “solo para ver qué había hecho, por curiosidad… Pensé: ‘¡Wow, esto es realmente bueno! . Deberíamos hacer la pista que Ringo esperaba, enviársela y cerrar el círculo’”

McCartney y Watt entonces compusieron una canción alrededor de la pista de batería y se la enviaron a Starr para que cantara. “Ringo se hizo una idea equivocada”, dijo, señalando que cuando se la devolvió, solo había cantado un poco. “Pensé: ‘Oh, no le gusta’. … Él pensó que tal vez solo quería que cantara el estribillo. … Le dije: ‘¿No te gustó?’”. Después de que Starr explicara que suponía que solo querían que cantara un poco, “le dije: ‘No, sería genial si cantaras la canción entera’”. Después de que Starr cumpliera su promesa, McCartney y Watt idearon el plan final: “Decidimos darme una línea a mí, la siguiente a Ringo, y otra a mí. Fue muy bonito, porque nunca habíamos hecho eso”. (McCartney también quería coros, pero contrató a Chrissie Hynde y Sherleen Spiteri, de la banda de rock británica Texas, para esa función).

Esta es otra canción nostálgica del álbum, que expresa la idea de que “aunque el lugar donde vivíamos era bastante duro, era nuestro hogar… Teníamos amigos, le sacábamos el máximo partido y lo pasábamos genial”

“Life Can Be Hard” 

McCartney escribió esta canción durante el confinamiento, cuando “mucha gente lo pasó mal, pero también mucha gente no. Tuvimos suerte. Estaba con Nancy, que tenía a su sobrina y a su marido, y acababan de tener un bebé, así que fue genial estar los dos en casa con ellos y el bebé”. Recordó cómo “cada mañana Nancy se levantaba y le decía a Marissa, su sobrina: ‘¿Puedo despertar al bebé?’”. Sacó una guitarra para tocar algunos acordes de la canción y luego contó cómo el bebé tocaba la guitarra, lo que aumenta su cariño por la melodía: un tema que transmite “esperanza para el futuro”

“First Star of the Night”

Esta canción fue escrita durante un día libre de la gira en Costa Rica, cuando “llovió a cántaros”, arruinando los planes de una estancia soleada. Incluso se oye a McCartney comentar sobre la lluvia al principio de la canción, antes de que se convierta en una canción sobre (obviamente) una noche más despejada. “La primera estrella de la noche siempre es algo especial cuando la ves; siempre me da un poco de esperanza"

“Salesman Saint”

Casualmente o no, las dos últimas canciones del álbum tratan sobre parejas casadas: una que logra mantener su relación y otra que atraviesa una crisis. Esta canción, la más positiva, habla de sus padres tal como él los imagina durante la Segunda Guerra Mundial: su padre, el vendedor del título (y bombero durante la guerra, extinguiendo incendios tras los bombardeos alemanes), y la mujer conocida como “la Madre María”, partera y la santa que da título a la canción.

Esta es sin duda la pieza musicalmente más fascinante del álbum, con un uso de la orquestación que se extiende a los metales, claramente concebido para evocar el estilo de las grandes bandas de la época, aunque la melodía no se asemeja en absoluto a ese estilo. McCartney señaló que, en ese punto, se suceden dos compases simultáneamente. Hizo que Watt marcara un ritmo de 3/4 con los muslos, mientras McCartney aplaudía un ritmo de 4/4. Que ambas cosas sucedieran “al mismo tiempo es algo realmente genial… Se oye mucho en la música africana, y siempre me ha fascinado”

“Momma Gets By” 

Por el título, los fans podrían haber asumido que este tema final trataba sobre la madre de McCartney, como la canción anterior… pero no. “A veces, al escribir una canción, no te basas en recuerdos ni en nada en particular, simplemente inventas una historia. Como ‘Lady Madonna’, que no trata sobre personas que conozco”. Para esta, imaginaba una pareja donde “la madre es la fuerte y el padre un poco derrochador… En realidad está escrita desde el punto de vista de su hijo, pero, sinceramente, no tiene nada que ver con mis padres. Es una pequeña historia que siempre tuve en mente, como ‘Porgy and Bess’”

Tras repasar las 14 canciones, McCartney dijo: “Como pueden oír, no hay un tema en común. Son muy diferentes entre sí”. Admitió que al armar un álbum, "a veces me preocupa y pienso: ¿no debería tener un tema central de principio a fin? . Pero luego recuerdo los álbumes de los Beatles…". Ante esto, el público rió con complicidad, mientras McCartney señalaba la incongruencia de lanzar "Here Comes The Sun" después de "I Want You (She’s So Heavy)". "Todas las canciones son muy diferentes, así que no me preocupó"

Sus fans tampoco se preocuparán. Agradecerán la variedad, aunque casi se trate de un álbum conceptual, con canciones como "As I Lie There", "Days We Left Behind", "Down South", "Home To Us" y "Salesman Saint", todas ellas abiertamente sobre su juventud (o, en el caso de la última, sobre su familia antes de nacer). Al hablar de todas estas canciones sobre la memoria, incluso citó el título de otra canción suya de hace 20 años que podría servir como término general para este conjunto de canciones: "Ever Present Past". Pero la conclusión final al escuchar 'The Boys Of Dungeon Lane' es sorprenderse de lo actual que se siente McCartney, con los temas más modernos de algunas canciones, pero sobre todo, de lo entusiasmado y entregado que está a la música, creando un álbum que suena mucho más enérgico que casi cualquier otro disco nuevo que un rockero tan reconocido haya grabado en sus 70, y mucho menos en sus 80. Incluso con tantos temas abiertamente nostálgicos, en realidad se siente como uno de los discos menos elegíacos que ha hecho en la última etapa de su carrera.

McCartney no respondió a Watt cuando el productor le sugirió al final que debía volver a ese estudio recién construido para probarlo de cara a un nuevo álbum. Pero las aproximadamente treinta personas presentes en la sesión no tardaron en expresar su opinión.

(Publicado en Variety el 17 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

sábado, 18 de abril de 2026

¿POR QUÉ EL PRIMER ÁLBUM DE THE BEATLES, PLEASE PLEASE ME , SE GRABÓ EN TAN SOLO 12 HORAS?

Grabar un álbum en un solo día es algo inaudito hoy en día en la industria discográfica. De hecho, ni siquiera The Beatles intentarían repetir el ritmo de grabación de su primer álbum para sus siguientes trabajos.

Debido al éxito de su sencillo "Please Please Me" a principios de 1963, The Beatles se apresuraron a entrar al estudio de grabación para producir su primer álbum, también titulado Please Please Me.


El álbum se grabó en un solo día, el 11 de febrero de 1963. Comenzaron a las 10 de la mañana y terminaron alrededor de las 11 de la noche.

'Please Please Me' se grabó en 12 horas porque no quisieron gastar más dinero", dijo John Lennon. "Ese disco intentó capturar nuestra esencia en directo, y fue lo más parecido a cómo sonábamos para el público de Hamburgo y Liverpool. Aun así, no se consigue esa atmósfera en vivo con el público marcando el ritmo con los pies; pero es lo más cerca que se puede estar de saber cómo sonábamos antes de convertirnos en los Beatles más 'ingeniosos'"


El tema que abre el disco, "I Saw Her Standing There", fue compuesto principalmente por Paul McCartney. Con el título provisional de "Seventeen", se cree que Paul se inspiró para escribir la canción tras su primer encuentro con Iris Caldwell, la hermana de Rory Storm, una bailarina profesional a la que vio bailando el Twist en el Tower Ballroom en diciembre de 1961. Pronto empezaron a salir. Sin embargo, Paul ha negado que la canción trate sobre alguna chica en particular.

"Compuse 'I Saw Her Standing There' yendo a casa en auto una noche" , contó Paul McCartney, "así que de verdad no estaba pensando mucho en ello. Los primeros dos versos que se me ocurrieron esa noche en el auto fueron 'She was just 17 and she'd never been a beauty queen' . Cuando examine la letra al dia siguiente y se la interpreté a John, ambos nos dimos cuenta que era un verso ridículo. Así que pensamos en otro que rimara con 17 y significara algo. Eventualmente obtuvimos 'You know what I mean,' , que no significa nada, pero funcionó"

Paul y John completaron la canción juntos en el otoño de 1962 en la habitación principal de la casa de McCartney en Forthlin Road como se muestra en la foto de su hermano de Paul, Mike McCartney. La letra de la canción fue escrita en un cuaderno de ejercicios del Liverpool Institute que se aprecia en el piso en frente de ellos. 


John estaba tocando su guitarra acústico-eléctrica Gibson jumbo con acabado sunburst, y Paul tocaba una guitarra de estilo español con cuerdas de nailon reencordada para un zurdo. Paul reveló más tarde que le encantaba esta foto porque "muestra la verdad y que así era realmente" entre él y John y su colaboración como compositores.

Please Please Me se editó el 22 de marzo de 1963. Mostraba 8 canciones originales, incluyendo el primer single de The Beatles “Love Me Do” y 6 canciones cover (compuestas por otros artistas) incluyendo “Twist and Shout”

"Twist and Shout", una versión que hicieron famosa The Isley Brothers, es "probablemente la canción más significativa de todo el álbum", escribieron los autores Carr y Tyler. "Fue un cierre cataclísmico para los shows en vivo de los Beatles; produjo un EP que fue un éxito de ventas; y el ascenso orgásmico de seis compases —seguramente el punto más alto jamás alcanzado en una canción pop— fue un precursor de todos los cánticos triunfales de estadios de fútbol"

"La última canción casi me mata", explicó Lennon sobre "Twist and Shout" en 1976. "Mi voz no fue la misma durante mucho tiempo después; cada vez que tragaba, era como papel de lija. Siempre me dio muchísima vergüenza, porque podía cantarla mejor que eso, pero ahora ya no me molesta. Se nota que solo soy un tipo frenético dando lo mejor de sí"

Dato curioso: “Twist and Shout” volvió a entrar en las listas de sencillos de EE.UU en el puesto 23 en septiembre de 1986 debido a la popularidad de Matthew Broderick haciendo playback de la canción en la película Ferris Bueller’s Day Off.

The Beatles' Please Please Me album cover location

La famosa foto para la portada del álbum se tomó en la sede de EMI en el 20 de Manchester Square. Vestidos con sus trajes, The Beatles estaban mirando desde el balcón. La famosa fotografia fue tomada por el fotógrafo Angus McBean:

"Al entrar, me encontraba en el hueco de la escalera", explicó McBean. "Alguien se asomó por la barandilla; pregunté si los chicos estaban dentro del edificio y me dijeron que sí. "Bueno", dije, "que se asomen y yo les tomo las fotos desde aquí". Solo tenía mi objetivo de retrato habitual, así que para sacar la foto tuve que tumbarme boca arriba en la entrada. Tomé algunas fotos y dije:  'Con esto basta'"


Seis años después, The Beatles regresaron junto con Angus para recrear la portada del propuesto LP 'Get Back'. Sin embargo, el álbum fue retitulado Let It Be y se utilizaron otras fotos en la portada. Tan solo cuatro años después, en 1973, ambas fotos del balcón se utilizaron respectivamente en las portadas de dos álbumes de grandes éxitos: 1962-66 y 1967-70. 


EMI se mudó del edificio de oficinas en 1995 y, lamentablemente, el edificio fue demolido en 1999. Según Richard Porter, guía turístico de The Beatles en Londres: "The Beatles usaron dos balcones: uno en 1963 y otro en 1969. Uno ahora pertenece a Universal (que compró EMI) y el otro se lo regalaron a Paul McCartney. Creo que está en su estudio en Sussex"

Los Beatles estaban en la cima del éxito durante la primavera de 1963. El álbum Please Please Me alcanzó el número uno en las listas de éxitos británicas el 4 de mayo y se mantuvo allí durante 30 semanas, un logro sin precedentes en aquel entonces. Los únicos artistas pop que habían tenido un ascenso similar en las listas del Reino Unido antes que los Beatles fueron Elvis Presley y Cliff Richard.

"Lo que este álbum estaba logrando", describió el periodista musical Richard Williams, "aunque nadie lo sabía aún, era anunciar la llegada de la era del grupo autosuficiente cuyos miembros creaban su propio material"

En la imagen inferior se muestra una fotografía del 5 de abril de 1963, cuando los Beatles actuaron en la sede de EMI para la fiesta de lanzamiento del álbum Please Please Me. (Obsérvense las portadas de los álbumes colgadas en la pared)


El álbum Please Please Me, que se mantuvo en el número uno en Gran Bretaña durante seis meses, estableció un récord en el Reino Unido por el reinado más largo en la cima de las listas para un álbum pop. El grupo conseguiría diez álbumes más número uno en el Reino Unido, pero ninguno igualaría este logro. Según el autor Tim Hill, solo las bandas sonoras de películas han permanecido más tiempo en lo más alto de las listas británicas.

¿Pero qué pasó en Estados Unidos? ¿Cómo fueron recibidos los sencillos y el álbum debut de The Beatles al otro lado del Atlántico a principios de 1963?

Desafortunadamente, no muy bien...

(Publicado en Daytrippin' Beatles Magazine el 16 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

viernes, 17 de abril de 2026

PAUL McCARTNEY NOS GUÍA A TRAVÉS DE CADA CANCIÓN DE SU NUEVO ÁLBUM, ‘THE BOYS OF DUNGEON LANE’

El Beatle presentó el álbum a un pequeño grupo de fans en un estudio de Los Ángeles.

Por: Melinda Newman

La noche del jueves (16 de abril), Paul McCartney ofreció un recorrido mágico y misterioso por su nuevo álbum en solitario, The Boys of Dungeon Lane, para 30 fans.

En el recién inaugurado estudio Diamond Dust del productor Andrew Watt en Sherman Oaks, McCartney y Watt describieron la creación del álbum canción por canción antes de reproducirlas todas. Entre canción y canción, un animado McCartney deleitó al público con anécdotas sobre sus compañeros Beatles, antes de interpretar algunas canciones profundamente nostálgicas.

En general, el álbum, que sale a la venta el 29 de mayo, editado por Capitol Records, tiene un encantador aire a los Beatles en cuanto a melodías, instrumentación, ritmo enérgico y cambios de estilo, y, por supuesto, la voz de McCartney, que suena a ratos firme y robusta, y a ratos delicada y vulnerable. Watt recalcó que, en su mayor parte (aparte de las cuerdas y la orquestación), McCartney tocó todos los instrumentos del álbum, incluyendo la batería … aunque contó con la valiosa colaboración de Ringo Starr en un tema: "Le pregunté a Watt: '¿Vas a llamar a Chad [Smith]?'. Y me respondió: '¿Por qué no lo intentas tú?'. ¡Y lo hice!"

"Nadie más puede hacer eso", dijo Watt sobre la destreza multiinstrumental de McCartney. Un modesto McCartney respondió: 'Algunos pueden hacerlo', antes de hacer una pausa, inclinar la cabeza con picardía y añadir: 'Pero no muchos'

Los superfans fueron trasladados desde la Torre Capitol Records hasta el estudio, y aunque no se había prometido la presencia de McCartney, cuando los fans (y tres periodistas) entraron en la pequeña sala y vieron dos sillones de terciopelo burdeos con tres guitarras acústicas alineadas detrás, flanqueadas por dos grandes pilas de altavoces, la expectativa creció ante la inminente aparición de McCartney.

Poco antes de las 7 pm (hora del Pacífico), Watt, McCartney y su esposa, Nancy Shevell, entraron en la sala, mientras McCartney simulaba tocar la guitarra. "Vamos a tocar el álbum y a explicar cómo lo hicimos", dijo McCartney, añadiendo: "Bienvenida, mi esposa Nancy"

Y eso fue exactamente lo que sucedió. Durante casi 90 minutos, un McCartney deliciosamente locuaz se adentró en la creación del álbum, comenzando con cómo conoció a Watt, de 35 años y ganador de un premio Grammy, quien se ha convertido en el productor predilecto de artistas legendarios como los Rolling Stones, Elton John y el fallecido Ozzy Osbourne, tras haber producido a artistas como Justin Bieber, Post Malone y Miley Cyrus.

McCartney se reunió con Watt para tomar un té, pero enseguida empezaron a improvisar y a intercambiar riffs. "Pensé: 'Vale, vamos a trabajar juntos'", dijo McCartney. "A veces, me gusta encontrar un acorde raro y [creo] que me inspire", añadió, tomando una guitarra acústica que tenía detrás para reproducir el acorde. El pequeño público estalló en aplausos, lo que llevó a McCartney a bromear: "No estuvo tan bien". A partir de ahí, crearon el tema de apertura y comenzaron a trabajar en el álbum, que se grabó en Los Ángeles e Inglaterra.

“Cuando conocí a Andrew, pensé: ‘Es un poco insistente’”, dijo McCartney. “Y lo es, pero eso es lo que buscas en un productor. No quieres a alguien tímido”

A continuación, se presentan las canciones del álbum, el primer trabajo en solitario de McCartney desde 2020, con algunos de sus comentarios sobre cada una. Mientras sonaba cada canción, McCartney cantaba casi todas las palabras o a veces hacía como si tocara la batería, y Watt, quien inteligentemente le cedió el protagonismo a McCartney, a menudo hacía como si tocara la guitarra.


"As You Lie There"

La canción que surgió de aquella primera reunión para tomar el té se inspiró en la infancia de McCartney en Liverpool, Inglaterra, y en una vecina. “Me gustaba mucho una chica llamada Jasmine”, dijo McCartney, mirando a su esposa y añadiendo: “Lo siento, Nancy”. La melodía comienza como una pista hablada, antes de transformarse en una melodía dulce y luego enérgica, que cambia de ritmo y forma a lo largo de la canción. “¿Alguna vez piensas en mí mientras yaces allí?”, pregunta. “Mientras yaces en la cama, ¿estoy ahí dentro de tu cabeza?”

"Lost Horizons"

El fallecido Eddie Klein, quien trabajó con los Beatles en Abbey Road y luego con McCartney en su estudio de Sussex, Inglaterra, encontró la canción que McCartney decía no recordar haber escrito ni grabado. En Inglaterra, “la produjimos exactamente igual que el cassette”, dijo McCartney, y luego la llevaron a Los Ángeles para añadir las partes de guitarra. El tema, de ritmo medio y contundente, es una mirada nostálgica al pasado, con letras que recuerdan que "el tiempo hace que cada momento cuente" y "hay que vivir el presente"

"Days We Left Behind"

El primer sencillo, lanzado hace unas semanas, es un tierno y sentimental homenaje a su pasado. "Son mis recuerdos de Liverpool", dijo McCartney. "Dungeon Lane estaba cerca de donde vivíamos, George [Harrison] y yo. Yo tomaba el autobús y en la siguiente parada, él subía. Hablábamos de guitarras y rock 'n' roll. Todo estaba llegando. Todo estaba desembocando". McCartney también habló de sus visitas a la costa del Mersey. "Era un gran observador de aves", dijo, provocando risas cuando el público asumió que se refería a un observador de chicas, usando la jerga británica. "No", dijo McCartney, indicando que en realidad se refería a las aves.

 "Ripples In a Pond"

Una canción muy animada con la voz de McCartney en primer plano y una producción pop vibrante, antes de adentrarse en un puente etéreo e ingenioso. Escrita para Shevell y sobre ella, McCartney cambió la letra de tercera persona ("ella") a segunda persona ("tú") para personalizarla más para su esposa. Durante la reproducción, McCartney incluso miró directamente a su esposa de 15 años mientras cantaba frases como "Te amo más que nunca". McCartney grabó la canción en Inglaterra y luego se la envió a Watt para que la hiciera más animada y bailable.

"Mountaintop"

Producida con bucles de cinta, esta canción etérea está contada desde la perspectiva de una joven que disfruta de un viaje psicodélico con sus amigos en un festival de música. La voz de McCartney es casi irreconocible en esta canción onírica que recuerda a "Lucy In The Sky With Diamonds". Tras cantar sobre cómo todos están alucinando, McCartney añade: "Todos están perdiendo la cabeza/Necesitan controlarse y escapar, ¿o prefieren quedarse?". Esta aventurera melodía, que en un momento dado irrumpe a una velocidad vertiginosa con guitarras y batería atronadoras, sonaría aún más experimental si no la hubiera creado quien, junto a sus amigos hace 70 años, inventó por completo un nuevo lenguaje para el rock and roll.

 "Down South"

Quizás la canción más nostálgica del álbum dio pie a una anécdota reveladora sobre cómo McCartney solía hacer autostop con Harrison y John Lennon, a menudo subiéndose a un camión y dirigiéndose a Gales o al sur de Inglaterra, cerca de Exeter. Recordó que una vez, estando él y Harrison en Gales, se subieron a un camión de leche. George iba en el medio, sentado justo encima de la batería. George saltó — dijo McCartney, imitando la escena —. ¡Llevaba unos vaqueros con cremallera en la espalda que se engancharon con la batería! [Después] me enseñó la marca de la cremallera [impresa en su cuerpo]

McCartney también se burló de Lennon por fingir ser más pobre de lo que era. "John siempre decía — ¡pobrecito! — que era un héroe de la clase trabajadora", antes de añadir que Lennon, en realidad, tenía parientes muy "adinerados". “Ringo era de clase trabajadora. George y yo también”, dijo McCartney, recordando la vez que él y Lennon hicieron autostop hasta París y un familiar de Lennon le dio 100 libras, que gastaron enseguida.

“We Two”

El álbum contiene muchos giros y sorpresas ingeniosas, pero quizás ninguna tan entrañable como la creación de esta canción minimalista. Como explicó McCartney, cuando Thorn Electrical compró EMI en 1979, el comprador quiso deshacerse de todo el equipo de Abbey Road (que EMI poseía en ese momento)

McCartney se quedó con gran parte del antiguo equipo de estudio, incluyendo una grabadora Studer de cuatro pistas con la que los Beatles grabaron muchos de sus clásicos, el armonio que se tocó en “We Can Work It Out” y el clavicordio utilizado en “Because”

Como la Studer solo podía grabar cuatro pistas, los Beatles emplearon una técnica llamada “reducción de pistas”, que consistía en mezclar rápidamente dos pistas en una para liberar pistas. McCartney dijo: “Ringo y yo tocábamos el bajo y la batería, lo que ocupaba dos pistas, y luego lo reducíamos a una sola. Tenías que hacerlo bien porque no había vuelta atrás”. En Inglaterra, Watt y McCartney compusieron la dulce canción de amor “We Two” para grabarla en la Studer y redujeron las pistas. “Estamos particularmente orgullosos de la caja [tambor lateral]” en el disco, dijo McCartney, refiriéndose a la canción que termina con el sonido de la pista reproduciéndose al revés.

“Come Inside”

Uno de los temas de rock puro del álbum hizo que el público aplaudiera al ritmo de la música, mientras McCartney apenas daba explicaciones. “Es básicamente un temazo de rock. No hay mucho que pueda decir. Simplemente reproducelo”, le dijo a Watt, que estaba buscando las canciones en su portátil. La enérgica melodía incluye el mensaje: “Abre tu mente/abre tu corazón/nada más nos separa”

“Suena bien”, dijo McCartney, coincidiendo con el público.

"Never Know"

"Estaba en California. Siempre me ha encantado el ambiente de Laurel Canyon de los 70. Estaba tocando la guitarra intentando recrear esa atmósfera. Con esta canción intento conseguirlo", dijo McCartney sobre la densa y potente melodía que luego incorpora un clarinete y vuelve a tornarse pesada, con una voz que recuerda un poco a la de Lennon.

“Home To Us”

Los fans de los Beatles enloquecerán con este tema nostálgico que cuenta con Ringo Starr en la batería y con Starr y McCartney intercambiando voces verso a verso mientras cantan sobre su infancia. Pero no surgió sin cierta confusión, explicó McCartney.

“Vi a Ringo y le dije que trabajaba con un tal Andrew. Ringo vino al estudio de Andrew y tocó un poco la batería”, explicó, pero luego las cosas se complicaron un poco por malentendidos. Starr pensó que le había dado a Watt suficiente material para crear una canción, pero se enfadó un poco, dice McCartney, cuando no fue suficiente. A McCartney le gustó mucho la contribución de Starr y creó una canción sobre crecer en Liverpool. “Aunque el lugar donde vivíamos era un poco peligroso, era nuestro hogar”, dijo McCartney.

McCartney le envió la demo a Starr y le pidió que cantara en ella. Por un malentendido, Starr solo cantó el estribillo, lo que llevó a McCartney a pensar que a Starr no le gustaba la canción. Finalmente, hablaron de todo, Starr volvió, añadió más batería y juntos convirtieron la canción en una verdadera colaboración.

"Ringo nunca ha hecho un dueto con uno de los Beatles", dijo McCartney entre risas. No es de extrañar, ya que probablemente sea la canción más al estilo Beatles del álbum, con cambios de tempo, de tonalidad y voces superpuestas con la colaboración de Chrissie Hynde de The Pretenders y Sharleen Spiteri de Texas.

 "Life Can Be Hard"

Una dulce canción de amor escrita durante el confinamiento por el COVID-19 que McCartney y Shevell pasaron con la sobrina de Shevell, su marido y su bebé recién nacido. "Fue muy bonito. Todos los días, [Nancy] preguntaba si podía despertar al bebé", dijo McCartney, volviendo a coger una guitarra acústica. Mientras la multitud aplaudía, él rió y dijo: “¡No he hecho nada! . Déjenme intentarlo de nuevo”. El público volvió a aplaudir, lo que provocó que McCartney murmurara con buen humor: “Qué patético"

Demostró cómo creaba una melodía suave y luego dejaba que el bebé rasgueara las cuerdas, lo que llevó a la sobrina y al esposo de Shevell a exclamar: “Es nuestra canción”. La canción, sencilla y afable, busca inspirar esperanza en el futuro. “Me gusta esa melodía”, dijo después de que sonara. “Me trae muy buenos recuerdos”

“Star”

McCartney estaba de gira en Costa Rica y tenía un día libre, que planeaba pasar untado de protector solar junto a la piscina. Pero llovió a cántaros casi todo el día. Así que McCartney decidió escribir una canción y creó “Star”, otra canción inspiradora. “La primera estrella de la noche siempre es especial cuando la ves”, dijo. “Siempre me da un poco de esperanza”. La dulce y melódica melodía acústica enfatiza "Sé que mi pequeño mundo todavía está bien" al ver aparecer la primera estrella cada noche.

"Salesman Saint"

Otra canción sumamente autobiográfica en la que McCartney escribe sobre su padre, James, el "vendedor" de la historia, y su madre, Mary, la "santa" del título, enfermera y partera. La pareja se conoció durante la Segunda Guerra Mundial y el padre de McCartney también era bombero y apagaba incendios provocados por los bombardeos alemanes.

"Nos mudamos a las afueras de Liverpool con nuestros padres, quienes se aseguraron de que mi hermano Mike y yo estuviéramos bien", dijo McCartney, elogiando la resiliencia que la generación de sus padres demostró en tiempos difíciles. La canción comienza con una trompeta y se desarrolla hasta convertirse en una melodía intensa con cambios de compás y el mensaje en la letra: "No podían soportarlo más, pero tenían que seguir adelante"

"Momma Gets By"

La última canción comienza como una exuberante y dramática balada de piano que se expande con cuerdas y orquesta. “A veces, al escribir una canción, no te basas en la memoria, la inventas”, dijo McCartney, refiriéndose a la composición de “Lady Madonna”. Lo mismo ocurre con “Momma Gets By”, que incluye los versos iniciales: “Mamá se las arregla, mientras papá se droga”. Pero aunque papá es un derrochador, mamá lo ama con “todo su corazón y alma”, mientras luchan por llevar comida a la mesa. McCartney canta desde la perspectiva de su hijo pequeño, aunque recalcó que no se trataba de sus padres.

Tras la conclusión, McCartney señaló que ningún tema predomina en el álbum (aunque la nostalgia es un tema recurrente) y que le preocupaba la falta de cohesión. “Entonces recuerdas los álbumes de los Beatles. No nos preocupaba eso”, dijo con una leve sonrisa.

(Publicado en Billboard el 17 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

jueves, 16 de abril de 2026

CONTENIDO DEL EJEMPLAR 279 DE LA REVISTA BEATLEFAN

El fascículo 279 de la revista Beatlefan incluye el reportaje de Gay Linvill sobre uno de los conciertos de Paul McCartney en el Fonda Theatre de Los Ángeles. Allan Kozinn examina la obra vanguardista en solitario de McCartney. Se aprecia un análisis de la pieza musical más bella de Macca y la visión general de John Firehammer sobre la producción en solitario de los cuatro Beatles en 1971. La revista también presenta la cuarta parte de Fab Pilgrimage de Clint Ard y Joey Terrell, un reportaje entre bastidores sobre la realización de 'Man On The Run' y un reporte de Jon Colegrave sobre la asistencia de Macca a la proyección en Londres.

Tom Frangione y Natalie Palumbo comparten su apreciación sobre el reciente concierto de Zak Starkey en Nueva York y Ken Sharp charla con Gary Van Scyoc de Elephant's Memory sobre los conciertos One to One de John y Yoko. Además, por supuesto, el ejemplar trae las últimas noticias (incluidos los próximos álbumes de Paul y Ringo), así como reseñas de libros, vídeos y grabaciones. Incluso brinda la reseña de Brad Hundt sobre el sencillo "Days We Left Behind" de McCartney. Los ejemplares para Estados Unidos se enviaron por correo el 16 de abril.