Qué oportuno resulta que un nuevo musical sobre la madre de John Lennon, 'Julia's Song', se estrene en el Epstein Theatre, y qué gratificante es comprobar que es tan bueno. Es comparable a 'Twopence To Cross The Mersey' y, con el respaldo adecuado, podría alcanzar el mismo éxito.
Julia Lennon (interpretada primero por Olivia Whittaker y luego por Alison Crawford) rompió la relación con su padre (Christopher Lee-Power) cuando quiso casarse con un camarero de transatlánticos, Freddie Lennon (interpretado por Adam James Johnson y posteriormente por Luke Seddon). Se casan y tienen un hijo, John, pero la pareja no encaja y John termina siendo criado por la estricta hermana de Julia, Mimi (Florence King). Julia tiene otro hijo con Taffy Williams y más tarde rehace su vida con Bobby Dykins; ambos papeles son interpretados por Leslie Longley.
Ahí radica el problema: algunos personajes son interpretados por dos actores y algunos actores interpretan a dos personajes. Me pasaba el tiempo intentando averiguar quién era quién cuando debería haber estado prestando atención a la trama. Los actores que se limitan a un solo personaje, como Florence King (la tía Mimi), logran causar una impresión más fuerte.
La obra cuenta con excelentes canciones compuestas por Sylvia Hall y Tom McConnell que abarcan una amplia gama de emociones. Las partes corales necesitan mayor claridad, pero es algo que se puede corregir fácilmente.
Esta poderosa historia se narra con verdadero entusiasmo y le deseo lo mejor. Merece convertirse en un éxito duradero, pero deberían eliminar el desdoblamiento de papeles.
También incluiría más 'rock 'n' roll', ya que "Be-Bop-A-Lula" fue el tema que se llevó la mayor ovación de la noche.
(Publicado en el Liverpool Echo el 19 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]
El veterano biógrafo Hunter Davies aún conserva algunos tesoros de los 'Cuatro Fabulosos', incluido la ropa de baño de Macca
Por: Mark Nixson
Cuando el locutor Stuart Maconie le comentó a Hunter Davies que estaba pensando en escribir un libro sobre los Beatles, este respondió con picardía: "Oh, deberías hacerlo sin duda. No ha salido ninguno en los últimos treinta minutos". Hunter calcula que al menos 3,000 títulos han examinado cada faceta de los 'Cuatro Fabulosos' desde su apogeo en los años sesenta.
Resulta aún más extraordinario que, a pesar de las memorias de Paul McCartney y George Harrison, la colección de fotografías de Ringo y los poemas y relatos cortos de John Lennon, Hunter siga siendo el primer y único cronista autorizado de los Beatles en todo el mundo.
Tras entablar amistad con McCartney mientras trabajaba en el Sunday Times en los años sesenta, sugirió que el grupo necesitaba una biografía en condiciones para que, cuando les hicieran las mismas preguntas absurdas por enésima vez, pudieran simplemente remitir a la consulta del libro.
Los Beatles aceptaron, Hunter firmó un contrato con su representante Brian Epstein, pasó dos años conviviendo con la banda y sus familias y el resto, como suele decirse, es historia.
Desde su publicación en 1968, 'The Beatles: The Authorised Biography' ha vendido millones de ejemplares y nunca ha dejado de editarse. Sin embargo, como reconoce el propio Hunter, ni siquiera él imaginó que la banda perduraría tanto tiempo, y mucho menos que su popularidad crecería hasta el punto de que, 56 años después de su separación, son posiblemente más grandes e influyentes en la actualidad de lo que fueron en el pasado.
Él comenta: "Pensé que siempre me encantaría su música — no podía imaginar a nadie haciéndolo mejor —, pero esperaba que se desvanecieran con el tiempo.
"Creía que mi libro estaría descatalogado en diez años, que serían superados por otros artistas que llegarían y venderían más discos, y que el mundo seguiría adelante". Vaya si se equivocó.
El autor, de 90 años — cuya actitud ante la vida y el amor (de lo que hablaremos en breve) deja en evidencia a hombres décadas más jóvenes —, afirma: "Cuanto más nos alejamos de ellos, más grandes se vuelven". Y eso es algo muy positivo para Hunter, que acaba de publicar su quinto libro sobre la banda. Aunque siempre se le conocerá por 'The Beatles', estos representan solo una pequeña parte de su obra.
Ha publicado más de 100 libros en los últimos 60 años, además de tener "otras 100 buenas ideas rechazadas por las editoriales"
No es de extrañar que haya logrado la notable hazaña de escribir algo que resulta, si no totalmente nuevo, al menos refrescantemente diferente.
'Get Back: The Boys Who Became The Beatles' sitúa a John, Paul, George y Ringo en el contexto de la historia social británica, narrando la historia de sus años de formación — y la del propio autor — durante la agitación cultural de la posguerra.
Hunter comenta: "La gente pensará: '¡Qué engreído! . Se pone al mismo nivel que The Beatles'. Pero todos veníamos de entornos similares y todos nos beneficiamos del NHS [Servicio Nacional de Salud] — especialmente Ringo, gracias a Dios, que pasó meses hospitalizado de niño y estuvo a punto de morir varias veces — y de la mejora de la educación.
"Por eso nos llevábamos tan bien. Cuando entré en The Sunday Times, sentía cierto resentimiento porque los antiguos alumnos de Eton y los expresidentes de la Oxford Union estaban por encima de mí en la jerarquía. Pero eso cambió gracias a The Beatles, y personas como yo, que crecimos en Carlisle y teníamos acento del norte, nos pusimos de moda. Confiaron en mí"
"Como cuento en el libro, mi fantasía era tener una bicicleta Raleigh Lenton con marchas Sturmey-Archer. Cuando lo mencioné, John dijo: 'Eso era exactamente lo que yo también quería'. Su tía Mimi le compró una". "Aunque yo tuve que repartir periódicos para ganar la mía"
Entre los relatos de sus primeros años se intercalan fascinantes digresiones sobre la creación del NHS, la introducción del examen '11-plus' y el fin del racionamiento. Sin embargo, todo vuelve a centrarse en los cuatro jóvenes de Liverpool que cambiaron el mundo. El libro concluye con el lanzamiento de su primer sencillo, "Love Me Do", en 1962.
Para subrayar su continua influencia mundial, el director Sam Mendes estrenará el próximo año cuatro largometrajes sobre los Beatles — uno desde la perspectiva de cada miembro de la banda —, y cabe afirmar que este fenómeno comercial imparable no muestra signos de desaceleración.
Hunter comenta: "Muchas de las grandes colaboraciones musicales de la historia se repartían las tareas de letra y música: Gilbert y Sullivan, Rodgers y Hammerstein, Elton John y Bernie Taupin"
"Pero tres de los Beatles podían hacer ambas cosas; además, crecieron en la misma época y zona, e incluso coincidieron en la escuela durante un tiempo. Fue una coincidencia asombrosa. Es como si los astros se hubieran alineado para crear la banda que rompería todos los moldes". Al igual que Shakespeare, sugiero, han pasado a formar parte del canon de la cultura británica. Un ejemplo de ello es cuando los aficionados ingleses cantaban "Hey Jude" al jugador estrella Jude Bellingham durante el reciente Mundial.
Hunter interviene: "A diferencia de Shakespeare, la gente siempre entenderá la música de los Beatles; en cambio, cuando yo iba a la escuela, no entendía ni una palabra de Shakespeare". Su nuevo libro se inspiró en parte en el proyecto de Sam Mendes, ya que le recordó los cientos de entrevistas que había realizado mientras escribía sobre la banda.
"Entrevisté a todos los padres y madres que aún vivían. Entrevisté a todas sus parejas, además de a figuras como Brian Epstein y George Martin"
"Incluso localicé al padre biológico de Ringo y a la niña que lo cuidaba en la calle mientras su madre trabajaba fuera. Pero mi libro original se centraba más en su etapa como los Beatles: tenía muchísimo material sobre sus giras, entrevistas brillantes de 1968 y una gran cantidad de información actualizada. No necesitaba incluir los detalles de su infancia"
En total, Hunter llenó 39 cuadernos y recopiló miles de documentos, incluidos trozos de papel con letras manuscritas recogidos del suelo de los estudios Abbey Road, en el norte de Londres, durante las sesiones de grabación.
En 2013, entregó algunas de estas letras a la Biblioteca Británica como pago de impuestos; entre ellas figuraban borradores manuscritos de éxitos como "Strawberry Fields Forever", "She Said She Said" e "In My Life", que incluían tachaduras y modificaciones en la letra. Hoy en día, se conservan en la Sala de Manuscritos de la biblioteca, junto a la Carta Magna y la obra poética de Wordsworth. En septiembre de 2022, Hunter entregó otras 14 cajas — que contenían miles de documentos, fotografías y revistas de su colección sobre los Beatles — por la modesta suma de 30,000 libras esterlinas. Su única condición fue que el material estuviera accesible para futuros investigadores. Otras piezas están cedidas en préstamo permanente, pero pasarán a ser propiedad del Estado a su muerte, como pago del impuesto de sucesiones de sus tres hijos.
Cuenta que coleccionistas privados le han ofrecido en dos ocasiones un millón de libras por el manuscrito de la letra de "Yesterday", que Paul McCartney le regaló escrito con su "letra muy pulcra". ¿Se arrepiente, entonces, de haberlos donado al Estado?
"En absoluto. En algunos casos, los recogí del suelo o me los regalaron. Los Beatles nunca me habrían vuelto a dirigir la palabra si hubiera hecho negocio vendiéndolos al mejor postor. Además, quería que la colección se mantuviera unida"
Sin embargo, aún conserva algunos tesoros, como una ropa de baño de McCartney de unas vacaciones en Portugal en 1968, cuando la estrella y su futura esposa, Linda, pasaron allí quince días.
Hunter y su esposa, la novelista Margaret Forster — fallecida en 2016 a los 77 años —, alojaron a la pareja durante sus propias vacaciones familiares en Praia da Luz, llegando incluso a cederles su propio dormitorio. El escritor, de quien cabe decir que no se toma a sí mismo demasiado en serio, comenta: "La última vez que vi a Mary [McCartney], le recordé que había sido concebida en nuestra cama. Cuando conté a mi familia lo que le había dicho, ¡se quedaron horrorizados!"
"Uno de los recuerdos que conservo de mis notas es haber presenciado la sesión de fotos para la portada de Sgt. Pepper. Les pregunté: '¿Por qué no hay ningún futbolista ahí?'". Pero simplemente no eran aficionados. Al final, John incluyó a Albert Stubbins [jugador del Liverpool]. Recordaba el nombre de cuando era niño en Liverpool, aunque nunca lo vio jugar.
Se molestó cuando Lennon describió su libro como un intento de "lavar la imagen" del grupo, ya que había omitido todo lo relacionado con el sexo para no avergonzar a los miembros de la banda, quienes tenían esposas o parejas estables.
Pronto hicieron las paces, pero hoy Hunter admite: "Había muchas 'groupies' en los inicios; eran hombres jóvenes que se divertían y presumían de ello. Brian Epstein tenía un abogado cuya función, entre otras, era mantener a raya a las mujeres que pudieran reclamar la paternidad de algún hijo"
Hunter vio a Paul por última vez hace dos años, aunque lamentablemente ha perdido el contacto con Ringo, quien pasa la mayor parte del tiempo en Estados Unidos.
"Paul aún conserva su casa de Londres; yo solía ir allí de vez en cuando. La última vez me presentó a su esposa, Nancy Shevell, que era encantadora. Cuando estaba casado con Linda, nos invitaban a fiestas; Linda enviaba tarjetas de cumpleaños y de Navidad a todos mis hijos. Pero tras la muerte de Linda, cuando él se casó con Heather Mills, nos distanciamos bastante"
Afortunadamente, retomaron su amistad después de que la pareja se divorciara en 2008, y Hunter vio actuar a McCartney — que ahora tiene 84 años — hace unos años en el O2 de Londres. "Estuvo tres horas en el escenario sin beber nada y sin ir al baño. Fue algo absolutamente increíble. Después, en la zona VIP, le pregunté: '¿Cómo aguantaste tanto tiempo?'. Él simplemente se rio, pero está en una forma magnífica"
A Hunter, que actualmente trabaja en tres libros a la vez, tampoco le va nada mal. Tras separarse recientemente de su pareja con quien llevaba mucho tiempo de relación, espera con ilusión unas vacaciones en las Antillas el próximo mes de enero junto a su nueva compañera, a quien conoció en el sitio de citas Saga.
¿A qué atribuye su éxito como escritor? . "A la insistencia. Por ejemplo, para un libro logré entrar en el vestuario del Tottenham Hotspur durante un año y conocer desde dentro un club de fútbol de primer nivel". "Hoy en día, eso sería imposible"
Me pregunto si alguien podría disfrutar hoy de una relación tan estrecha con superestrellas de la talla de los Beatles. Pensemos en Taylor Swift, por ejemplo.
Sinceramente, lo dudo. Ya no se hacen artistas como los Beatles ni, francamente, periodistas como Hunter Davies.
'Get Back: The Boys Who Became The Beatles', de Hunter Davies (Ebury, 25 libras), ya está a la venta.
(Publicado en The Daily Mirror el 19 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]
DHANI HARRISON Y NIGEL GODRICH SON DRAGONFLIES, YA ESTÁ DISPONIBLE SU ÁLBUM DEBUT
Por: Equipo de Rock Cellar Magazine
Nigel Godrich y Dhani Harrison (Foto: Magda Kuca)
El álbum homónimo de este nuevo proyecto ya ha salido a la venta a través de Dark Horse Records.
Video oficial de "Slowler" de Dragonflies
Dragonflies es un nuevo proyecto musical de Dhani Harrison y Nigel Godrich que combina los múltiples talentos de ambos artistas, conocidos por una trayectoria de décadas creando música influyente y aclamada.
Harrison (hijo del fallecido George Harrison, ha publicado varios álbumes en solitario y liderado el grupo Thenewno2) y Godrich (destacado productor e ingeniero inglés conocido por sus colaboraciones con Radiohead, Travis, Beck, Air, Paul McCartney, U2 y muchos más, además de ser miembro fundador de Atoms for Peace y Ultraísta) anunciaron su colaboración creativa esta semana.
El anuncio vino acompañado del estreno de "Slower". Este tema sirvió de adelanto para el álbum de estudio debut del proyecto, que ya está disponible al completo a través de Dark Horse Records.
A continuación, se explica cómo surgió este proyecto, según un comunicado de prensa:
Harrison y Godrich, amigos desde hace mucho tiempo que admiraban mutuamente el trabajo del otro a distancia, comenzaron a colaborar después de que Harrison contactara a Godrich durante el aislamiento de la pandemia para pedirle consejo sobre lo que acabaría convirtiéndose en Innerstanding. Aquella conversación inicial dio paso a otra: ¿por qué no intentar crear algo juntos? . Godrich invitó a Harrison a su estudio de Brixton, donde ambos empezaron a construir canciones a partir de bucles de cinta ('tape loops'), trabajando de forma rápida e instintiva. "Es como si una persona lanzara algo al aire y la otra lo atrapara", comenta Godrich sobre su proceso creativo.
"Slower" en Jimmy Kimmel Live
Los resultados supusieron un territorio nuevo para ambos. Harrison, que habitualmente controla todo el proceso desde el ordenador en sus propios proyectos, asumió el papel de cantante y guitarrista, mientras Godrich daba forma al material en tiempo real. "Es una máquina", afirma Harrison. "Tiene opiniones firmes sobre lo que quiere escuchar, y para mí es una lección de humildad. Por eso es una experiencia tan novedosa"
La lista de canciones:
Slower
Setting Sun
Straight Line
Heart Or Head
Ophelia
The Weight
In Between
End Of World
(Publicado en Rock Cellar Magazine el 18 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]
CÓMO DHANI HARRISON Y NIGEL GODRICH CONVIRTIERON SUS REUNIONES INFORMALES EN UNA BANDA
Dhani Harrison (izquierda) y Nigel Godrich son Dragonflies. (Brian Feinzimer / Para The Times)
Por: Mikael Wood
Cuatro días antes de ofrecer el primer concierto de su nueva banda, Dhani Harrison y Nigel Godrich se sientan a disfrutar de una bebida tras el ensayo, en el estacionamiento de un local de prácticas en North Hollywood.
"¿Hay telonero?", pregunta Godrich, que sostiene una botella de cerveza de raíz artesanal. Harrison, que tiene una Sapporo en la mano, toma la bebida de su amigo y le quita la chapa con destreza usando su propia botella.
"Estudié en Brown", dice con una leve sonrisa. "Eso es lo que te enseñan en la Ivy League"
Harrison, de 48 años, es hijo de la fallecida leyenda de los Beatles, George Harrison; mucho antes de la universidad, recibió una educación musical inestimable de su padre, en cuyo último álbum en solitario — 'Brainwashed' (2002), ganador de un Grammy — Dhani colaboró para finalizarlo tras la muerte de George en 2001. Godrich, de 55 años, se hizo un nombre trabajando en el estudio con Radiohead en discos revolucionarios como 'OK Computer' y 'Kid A'; también ha producido para Beck, Paul McCartney y Roger Waters, y ha tocado con Thom Yorke y Flea en Atoms for Peace.
Ahora, ambos han unido fuerzas en Dragonflies, un dúo de 'art-rock' de atmósfera espacial cuyo álbum debut homónimo saldrá este viernes a través de Dark Horse Records, el sello fundado por George Harrison en 1974 y relanzado por Dhani Harrison en 2020. Este fin de semana, Harrison y Godrich celebrarán el lanzamiento del disco con dos conciertos en el Masonic Lodge de Hollywood Forever, donde estarán acompañados por el guitarrista Nick Valensi (de The Strokes) y el batería Joey Waronker (quien ha tocado con Beck, R.E.M. y Oasis)
Al preguntarles cómo surgió exactamente el grupo, Godrich y Harrison se miran a través de una mesa de pícnic y se encogen de hombros. "La verdadera razón por la que lo hicimos fue para tener una excusa para pasar el rato", comenta Godrich sobre ambos; son amigos desde que vivían en Los Ángeles a principios de los años 2000 y coincidieron de nuevo en Inglaterra hace unos años.
Sin embargo, 'Dragonflies' tiene mucho que ofrecer al resto de nosotros: construida en torno a la voz aguda y susurrante de Harrison, la música avanza con un impulso rítmico 'funky' basado en los característicos bucles de cinta de Godrich; unos exuberantes arreglos de cuerda de David Campbell (también conocido como el padre de Beck) añaden un toque de romanticismo ligeramente inquietante a canciones sobre la naturaleza y la amistad.
Harrison describe el sonido de la banda como "un poco chirriante" y lo compara con la sensación de estar en el agua. "Siempre me pareció un buen punto de partida: como estar en un barco que se hunde", afirma.
Godrich se ríe y añade: "Bueno, espero que no"
Para Harrison, trabajar con Godrich supuso cerrar un círculo, casi dos décadas después de haber asistido a uno de los primeros conciertos de Atoms for Peace en el teatro Orpheum del centro de Los Ángeles, en 2009.
"Recuerdo que aquello me dieron ganas de dejar la música", comenta, provocando un gesto de contrariedad en su compañero de banda.
"No es una crítica muy buena", dice Godrich.
"No, aquel concierto me dejó alucinado", responde Harrison. "Al llegar a casa pensé: 'Vaya, ya han hecho todo lo que yo quiero hacer'. Así que me quedé unos días dándole vueltas y sintiéndome desanimado"
Dragonflies surgió después de que Harrison regresara a Inglaterra — donde se había criado en la finca de su padre, Friar Park — tras la muerte de su abuela, quien, como es sabido, había criado a Olivia Harrison (viuda de George Harrison) en Hawthorne. "Básicamente, seguía aquí para estar cerca de ella", cuenta el músico, que durante su estancia en Los Ángeles formó las bandas Thenewno2 y Fistful of Mercy. "Cuando falleció, ya no me quedaban abuelos. Mi madre vivía en Inglaterra, así que pensé: 'Bueno, es hora de marcharse'"
Harrison recurrió a Godrich para que le ayudara con su álbum en solitario de 2023, 'Innerstanding'; más tarde, le prestó al productor una de las viejas máquinas de cinta de su padre — "Con ella grabaron 'Shankar Family & Friends'", señala — , lo que dio lugar a una serie de sesiones de improvisación informales en el estudio que Godrich tiene en el barrio londinense de Brixton.
¿Qué es un Kaoss Pad?
"No querrás saberlo", responde Godrich.
Sea o no un entusiasta del equipo técnico, el productor insistió en que Dragonflies no dependiera de pistas de acompañamiento pregrabadas al tocar en vivo.
"Ningún ordenador sufrió daños durante la creación de este espectáculo", comenta Harrison; de ahí la incorporación de músicos adicionales.
(Foto de Brian Feinzimer / Para The Times)
Waronker es un viejo amigo de Godrich que tocó la batería en Atoms for Peace y en los álbumes de Beck 'Sea Change' y 'Morning Phase' (por no mencionar el reciente 'Ride Lonesome', también de Beck, que Godrich mezcló); por su parte, el productor conoce a Valensi desde la época en que "no trabajaba con The Strokes" — según sus propias palabras— , allá por 2003, cuando Godrich probó suerte con un par de sesiones junto a la banda newyorquina de garage rock antes de decidir que la colaboración no encajaba.
Godrich dice que toca el bajo en el grupo en vivo porque es fácil. Pero también añade: "El bajo es una parte tan importante del sonido que, si otra persona lo tocara, nunca lo haría igual que yo, y eso me molestaría"
¿Los tres mejores bajistas de todos los tiempos, según Dragonflies?
"McCartney es bueno, ¿verdad?", pregunta Godrich.
"Les Claypool", dice Harrison. "Soy un gran fan de Primus"
"Me gusta David J, de Bauhaus", dice Godrich. "Es un bajista increíblemente innovador; siempre hacía cosas muy interesantes. Estilísticamente, es alguien a quien probablemente imito bastante. Se trata simplemente de las notas fundamentales, pero quien controla las notas fundamentales, controla todo lo demás"
"Ser el bajista es realmente una posición de poder", dice Harrison.
"No quiero estar en primera línea; eso no va conmigo", dice Godrich. "No quiero ser el protagonista"
¿Le pasa lo mismo a Harrison?
"Tardo un poco en entrar en calor", dice. "En realidad, no miro a la gente cuando actúo. No estoy seguro de si eso significa que tengo rasgos del espectro autista. De hecho, hice el test: obtuve la puntuación más alta de mi antigua banda. Conozco a muchas personas neurodivergentes que actúan". Se encoge de hombros. "A veces no eliges ser 'ese tipo', pero resulta que lo eres"
Además de su padre, uno de los mentores de Dhani fue Jeff Lynne — amigo de George y su colaborador creativo en la última etapa de su carrera —, quien, pese a su genialidad musical, nunca pareció sentirse especialmente cómodo sobre el escenario.
"Es brillante en lo que hace, pero si hablas de monitores internos, del sonido en el escenario, de la iluminación o algo así, se acabó", comenta Harrison. "Es demasiada información sensorial. Por eso Jeff lleva esas gafas de Spider-Man", añade, refiriéndose a las inseparables gafas de aviador del líder de la ELO. "Tiene demasiado 'sentido arácnido'. A mi padre le pasaba lo mismo. Su actitud era claramente: '¡Miradlo a él, no a mí!'"
Tras los conciertos de Dragonflies en Hollywood Forever, Godrich y Harrison tienen fechas programadas en Europa para noviembre y esperan actuar más en el futuro, dependiendo de cuándo termine Godrich un par de discos que está produciendo (Para ilustrar el estrés que soporta, hace el gesto de apuntarse a la sien con una pistola). El dúo ya cuenta también con material suficiente para un segundo álbum.
¿Cuánto tiempo piensa dedicar Harrison al proyecto?
"Todo el que pueda, la verdad", afirma. "¿Cuánto tiempo quieres pasar con un colega? . De todos modos, me cansé de ser Dhani Harrison; ahora me gusta ser Dragonflies"
(Publicado el 18 de septiembre de 2026 en L.A Times)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]
RESEÑA DEL ÁLBUM 'DRAGONFLIES' DE DRAGONFLIES
Por: Aaron Badgley
DRAGONFLIES – DRAGONFLIES
Dark Horse Records/BMG
9/10
Dragonflies es el dúo formado por Dhani Harrison y Nigel Godrich, quienes comenzaron a colaborar después de que Harrison contactara a Godrich en busca de orientación para lo que se convertiría en su álbum en solitario más reciente, 'Innerstanding'. Esto llevó a ambos a trabajar juntos en otras composiciones, dando así origen a un nuevo proyecto. Dragonflies ha producido un álbum de atmósfera densa y pausada, diseñado para captar toda la atención del oyente. No se trata de canciones de fondo para una cena, sino de viajes sonoros que envuelven a quien escucha. Ambos artistas poseen un gran talento individual y han colaborado con numerosos músicos en el pasado. Puede que la unión de Dragonflies surgiera de forma espontánea, pero el resultado final es una obra de arte deliberada y precisa.
La música presenta múltiples capas y, sin embargo, mantiene una instrumentación minimalista. El dúo deja mucho espacio en la composición, logrando al mismo tiempo superponer sonidos y texturas musicales. Algunos temas, como "Heart Or Head", se apoyan en ritmos complejos y una sección rítmica brillante. Godrich recurrió a sus bandas Ultraísta y Atoms for Peace para contar con la colaboración de su compañero Joey Waronker en la percusión adicional, aportando una gran riqueza a las canciones. Esto da paso perfectamente a "Ophelia", que destaca por una interpretación vocal potente y unos arreglos vocales magníficos. Gran parte del álbum requiere varias escuchas para ser apreciado en toda su dimensión.
El dúo deja entrever algunas de sus influencias; por ejemplo, en su primer sencillo, "Slower", se perciben ecos del estilo de David Sylvian. Por otro lado, el compositor y arreglista de Toronto David Campbell aporta profundidad y sorpresas sonoras en temas como "The Weight". La canción inicial, "Slower", marca la dirección que el dúo deseaba seguir, dando lugar a una obra llena de giros y matices. No es música para relajarse sin más, pero tampoco es rock 'n' roll agresivo o estridente; posee una gran riqueza de capas y una cualidad meditativa.
El álbum concluye con "End Of World", una canción idónea para cerrar la obra. Efectivamente, se perciben matices que recuerdan a Ryuichi Sakamoto. Es la combinación de las diversas influencias y experiencias de ambos músicos lo que da lugar a un sonido propio y singular, a veces sombrío. Si bien Harrison canta sobre la espiritualidad y la esperanza, la música está envuelta en un halo de oscuridad, y las libélulas — símbolo de iluminación espiritual — iluminan el camino. Es una obra bellamente compuesta.
En este álbum, Harrison pudo centrarse en la guitarra y la voz, mientras que Godrich se encargó de los teclados y otros sonidos. Esto brindó una gran libertad a ambos artistas y dio como resultado una colaboración verdaderamente sublime. 'Dragonflies' es un álbum de complejidad engañosa, que bien merece la pena explorar y disfrutar. Es un disco que gana con las escuchas; cada vez que se oye, se descubre algo nuevo. Es un álbum brillante.
(Publicado en Spill Magazine el 18 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]
DHANI HARRISON Y NIGEL GODRICH CREAN ALGO HERMOSO A PARTIR DE LO DESCONOCIDO EN 'DRAGONFLIES' (RESEÑA DEL ÁLBUM)
Por: Christopher Raley
Se ha convertido en un cliché: dos músicos de círculos distintos se reúnen para componer y grabar un álbum en un arrebato de inspiración mágica. Los comunicados de prensa suelen incluir declaraciones que sugieren que todo encajó a la perfección, como si hubieran nacido para ese disco. Sin embargo, a veces dos músicos cuya unión parece improbable realmente se encuentran y surge la magia. Basta recordar colaboraciones inspiradas como las de Robert Plant y Alison Krauss, o David Byrne y St. Vincent, para comprobar que el cliché tiene fundamento.
El tiempo dirá si 'Dragonflies', de Dhani Harrison y Nigel Godrich, se gana un lugar en las listas de los 25 mejores álbumes de la gente. Pero esta colaboración — que quizá haya sorprendido al oyente ocasional — cuenta con una historia considerable detrás, incluida una amistad entre ambos músicos que surgió años antes de que siquiera se planteara la posibilidad de trabajar juntos.
Tras pasar cerca de dos décadas en Los Ángeles, donde acumuló varios álbumes y bandas sonoras para cine y televisión, Harrison regresó a Inglaterra justo cuando comenzó la pandemia. Con los confinamientos y la vida en el campo, el ritmo vital se desaceleró. Mientras trabajaba en su álbum en solitario 'INNERSTANDING' (2023), Harrison — quien suele llevar las riendas de sus proyectos en solitario — recurrió a Godrich en busca de consejo. Las conversaciones sobre aquel disco acabaron derivando en la idea de crear uno juntos.
Para entonces, el propio Godrich había reducido su actividad hasta una especie de semiretiro, aceptando únicamente proyectos con amigos. Cumplido ese requisito, Godrich invitó a Harrison a su estudio de Brixton para empezar a crear los bucles de cinta ('tape loops') que servirían de base para el álbum. Así, 'Dragonflies' se sitúa en un punto intermedio entre la música electrónica y lo que, de otro modo, se clasificaría como 'folk rock'
Para quien escribe, el uso de bucles ('loops') suele tener connotaciones negativas. La rigidez del bucle a menudo produce el extraño efecto de crear una melodía sin rumbo y de obstaculizar los intentos de construir una estructura general para la canción. Puede llegar a sentirse como escuchar compases precisos de un vacío. Sin embargo, ese no parece ser el caso aquí. Desde los primeros instantes de la canción inicial, "Slower", la vena melódica natural de Harrison — que, curiosamente, parece contener cuando él lleva las riendas — parece haber encontrado un terreno fértil donde desarrollarse. Por supuesto, incluso su voz etérea podría llegar a cansar si no fuera por la arquitectura de las canciones, que parecen construirse orgánicamente a su alrededor.
Godrich describió las sesiones como "una persona lanzando algo al aire y la otra atrapándolo". Casi se puede percibir esta dinámica en decisiones como la inclusión de cuerdas que crecen sobre el ritmo sincopado de "Slower", el aire casi bailable de "The Weight" o la marcha de ritmo inusual de "In Between", que aparece como un invitado a una fiesta cuya ausencia no habías notado.
El uso de bucles suele asociarse al mundo de la electrónica; por eso, resulta un alivio escuchar un álbum dominado por una hermosa resonancia acústica, salvo, claro está, por el uso discreto de sintetizadores antiguos. El piano desempeña un papel destacado, desplegando acordes amplios en "In Between" o en la melancólica "Ophelia", o bien ejecutándolos de forma más compacta y rítmica en la animada "Setting Sun". Aunque hay cierta programación, la norma aquí es la batería real, con ese sostenido quebradizo de los platillos y el chasquido seco y 'polvoriento' de la caja, como se aprecia en el potente ritmo 'soul' de "Setting Sun" o en el compás de 6/8 de la ligeramente psicodélica "Heart or Head"
'Dragonflies' es el tipo de álbum en el que uno se sumerge poco a poco. Desde el inicio, que marca una desaceleración, hasta el cierre con "End of World", se percibe una sensación general de declive y una insistencia elegíaca, más allá del simbolismo de la propia libélula. Puede que la renovación sea el núcleo de la obra, pero este álbum, en su mayor parte, avanza con calma y reflexiona profundamente sobre las cosas. Por ello, recompensa generosamente el tiempo que le dedicas.
(Publicado en Glide Magazine el 18 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]
En su instagram oficial Julian Lennon compartió una foto con Dhani tomada durante su primer concierto con Dragonflies y un video corto filmado por él del show.
Dhani Harrison compartió en su facebook oficial fotografías de su primer concierto con Dragonflies en The Masonic Lodge en Hollywood Forever con la participación de Joey Waronker, Nick Valensi y Maurice Talbot. El crédito de las fotos va para Darian Zahedi.
Def Leppard anunció el lanzamiento de Volume 4, la cuarta entrega de una serie de 6 box sets dedicada a recorrer su discografía completa, y acompañó la noticia con la publicación de una grabación inédita de "Revolution", el clásico tema de The Beatles. El cover había sido grabado originalmente para una publicidad que nunca llegó a utilizarse y permaneció inédito hasta ahora.
La canción bautizada oficialmente como "Revolution (Abandoned TV Ad)" fue grabada por el grupo durante la época de The Stadium Tour. Joe Elliott había mencionado en 2022 que Def Leppard había registrado una versión de un clásico del rock para una campaña publicitaria, aunque hasta este momento no se había revelado de qué canción se trataba.
"Revolution" fue compuesta principalmente por John Lennon y apareció en el Álbum Blanco de The Beatles en 1968. La interpretación de Def Leppard recupera aquella composición más de cinco décadas después y se incorpora a una selección de versiones, demos, registros en vivo y mezclas alternativas recopiladas por la propia banda.
Volume 4 abarcará principalmente el período comprendido entre 2015 y 2023, reuniendo los discos Def Leppard (2015), Diamond Star Halos (2022) y Drastic Symphonies (2023), además de una amplia selección de material adicional curado por el propio Elliott. El lanzamiento estará disponible en una edición de seis CD y otra de once vinilos de 180 gramos.
Los discos adicionales incluyen demos, grabaciones en vivo, versiones alternativas, colaboraciones y canciones que hasta ahora habían tenido una circulación limitada. Entre ellas aparecen registros de The Lost Sessions, material grabado en Abbey Road, canciones editadas anteriormente como bonus tracks y nuevas mezclas realizadas en 2026.
Además de "Revolution", el apartado de rarezas incluirá una nueva mezcla de "Personal Jesus", la versión de Depeche Mode que la banda grabó años atrás, y otra de "Heroes", de David Bowie. También aparecerán "Stand By Me", utilizada en Bank of Dave 2; "Bad Motor Scooter", junto a Sammy Hagar; "Helen Wheels", de Paul McCartney y Wings; "Drive-In Saturday", también de Bowie y con la participación de Mike Garson; y una versión completa de "Seagull", originalmente de Bad Company.
La colección llegará acompañada por un libro de tapa dura con fotografías de Ross Halfin, nuevas entrevistas con los integrantes de Def Leppard y textos del periodista Paul Elliott. Todo el material fue masterizado por Ronan McHugh, colaborador habitual del grupo. La publicación de Volume 4 está prevista para el 13 de noviembre de 2026, más de cinco años después de la aparición del tercer volumen de la colección.
Miguel J. Navarro anunció que el ĺibro 'Los Beatles en Madrid' estará listo para el mes de octubre y así se completará la trilogía de BEATLES ESPAÑA 1965 junto a los ya editados: '18 horas de Beatlemanía en Barcelona' y 'Cuando Los Beatles visitaron Barcelona'
El nuevo libro con más de 300 páginas incluiría el siguiente contenido:
- Cuando España hizo ¡Yeah Yeah Yeah!
- Los American Beetles (1964)
- Los Beatles de Cádiz
- Her Majesty is a pretty nice girl : M.B.E. 1965!
- 1 de julio: la locura a su llegada en Barajas
- El Hotel Fénix – Conferencia de prensa y El Cordobés
- 2 de julio : Los toneles de Jerez y la Plaza de Las Ventas
- Los teloneros, la enfermería y el concierto
- 3 de julio : La compra de guitarras y el vuelo a Barcelona
Y muchas, muchas cosas más.
Trae más de 300 imágenes de prensa y colección, más de 160 fotografías ( material inédito jamás visto) y replica de la entrada del concierto de Las Ventas.
En breve se hará el anuncio de su fecha de salida al mercado y la presentación exclusiva en un importante lugar de Madrid.
En cuanto a los dos libros anteriores del autor:
'18 horas de Beatlemanía en Barcelona' (2018)
Detalla las únicas 18 horas que los integrantes de The Beatles pasaron en Barcelona durante su visita de julio de 1965. El libro de editorial El Círculo Rojo trae 94 páginas y el siguiente contenido:
- Relato cronológico del paso del grupo británico por Barcelona el 3 de julio de 1965.
- La llegada de los Beatles al Aeropuerto de El Prat.
- La estancia de la banda en el Hotel Avenida Palace.
- Encuentros con personajes de la época como el fotógrafo Horacio Seguí o la periodista y fotógrafa Joana Biarnés.
- El histórico concierto que ofrecieron los Beatles en la Plaza de toros Monumental.
Los Beatles visitaron Barcelona el 3 de julio de 1965 para ofrecer su único concierto en la capital catalana en la plaza de toros La Monumental. Fue el concierto con el que culminaron su breve gira por España que también incluyó a Madrid. Los teloneros fueron el grupo catalán Los Sírex.
'Cuando los Beatles visitaron Barcelona' (2025)
El investigador y coleccionista Miguel J. Navarro recopiló minuciosamente los detalles de esta visita. Este volumen incluye más de 125 fotografías —muchas de ellas inéditas— de fotógrafos como Pérez de Rozas, Horacio Seguí o Joana Biarnés, además de recortes de prensa y testimonios de asistentes.
El libro escrito y editado de forma independiente cuenta con 130 páginas y fue publicado a principios de 2025. Su distribución incluye el respaldo de la Editorial Círculo Rojo.
Ringo Starr y su esposa Barbara estuvieron presentes en la premiere en Los Angeles del film 'TWIGGY: The Woman Behind the Icon' . En este film se puede apreciar a Paul McCartney, Stella McCartney y Pattie Boyd, comentando sobre la modelo, cantante e ícono de los años sesenta.
Ringo Starr, Barbara Back, Twiggy y Leigh Lawson. Foto: PEOPLE
El documental 'TWIGGY: The Woman Behind the Icon' (2024) cuya directora es la actriz británica Sadie Frost tiene una duración de 90 minutos. Muestra la vida de Twiggy y como pasa de una adolescente de clase trabajadora londinense a la primera supermodelo e ícono de los 60s. Emplea un archivo inédito y entrevistas nuevas.
En el documental aparecen como entrevistados Paul McCartney, Stella McCartney, Pattie Boyd, Dustin Hoffman, Lulu, Sienna Miller, Brooke Shields, Joanna Lumley y Poppy Delevingne.
Paul McCartney destaca la autenticidad de la modelo con la frase "lo que veías era lo que había" . Por su parte, Stella McCartney aporta una perspectiva sobre el impacto cultural y el legado estético que Twiggy dejó en la industria de la moda.
Luego de su proyección en festivales de cine en 2024 este film tuvo un primer screeming oficial en Londres en marzo 2025. Twiggy declaró que fue muy emotivo verlo porque Sadie encontró clips que nunca había visto, incluso de sus padres También hubo una función VIP el 3 de julio de 2025 en The Cinema, en Selfridges.
La premiere en Los Angeles se llevó a cabo el 16 de septiembre en el Lumiere Cinema LA. Fue una noche especial con sesión de preguntas y respuestas con la misma Twiggy y Sadie Frost. En la alfombra estuvo Ringo Starr con Barbara Bach, Hugh Jackman, Dustin Hoffman y su esposa Lisa.
Ringo Starr, Barbara Bach, Dustin Hoffman, Twiggy, Leigh Lawson y Lisa Hoffman
La distribuidora en EE.UU Cleopatra Entertainment ratificó que el documental no tendrá una corrida comercial extendida en cines. Su lanzamiento definitivo en Estados Unidos y Canadá será el próximo 22 de septiembre de 2026 directamente en formato digital Bajo Demanda (VOD) y formato físico en DVD.
Roger Farrington narra el regreso de Lennon y Yoko en agosto de 1980, acompañado por un texto del experto en los Beatles Ken Womack.
Por: Amy McGrath
La noticia pareció surgir de la nada. A finales del verano de 1980, circulaba el rumor de que una legendaria figura de la música, que se había mantenido apartada de la vida pública, regresaba a un estudio de grabación de New York tras cinco años de ausencia para crear nueva música. Por utilizar una frase que conoceríamos más tarde: estaba empezando de nuevo ('starting over')
Lo que desconocíamos — entonces y, en muchos casos, durante años — era lo que sucedió en un único día de verano: el 7 de agosto de 1980, la jornada en que John Lennon y Yoko Ono entraron en los estudios Hit Factory para emprender una nueva etapa. 'Starting Over with John and Yoko: The Photographs' no pretende narrar las sesiones posteriores, ni el álbum resultante, ni los meses venideros. El libro se centra exclusivamente en los protagonistas, documentando los breves minutos previos a que el mundo supiera lo que estaba por llegar. Puede parecer extraño articular un libro en torno a un solo día. Pero hay días que tienen más peso que otros, y aquel fue uno de ellos.
El fotógrafo Roger Farrington y el experto Kenneth Womack han colaborado en esta obra sobre lo que se consideró un regreso tentativo: un ensayo cronológico basado en las 31 imágenes de Farrington que, a lo largo de los últimos 46 años, han circulado por el mundo despojadas de su contexto original. Sin embargo, gracias a Womack — una voz autorizada en todo lo relacionado con los Beatles —, comprendemos con claridad, tal vez por primera vez, cómo un fotógrafo de Boston tuvo la extraordinaria oportunidad de capturar un acontecimiento que, en aquel momento, resultó ser tanto clandestino como trascendental para el mundo.
Womack inicia la narración con un prefacio que, en retrospectiva, resulta inquietantemente premonitorio. Al relatar la historia del guardaespaldas del presidente Abraham Lincoln —ausente en el momento en que la bala de un asesino acabó con la vida del mandatario —, establece un paralelismo con Lennon; este, en sus entrevistas, hablaba abiertamente sobre el más allá al tiempo que mostraba curiosidad por el rumbo que tomaría su nueva producción musical. Él y Ono se habían estado enviando mensajes — tanto metafóricos como literales — a través de canciones, un intercambio creativo que alcanzó su punto álgido durante la accidentada travesía en barco de Lennon hacia Bermudas en junio de 1980. Allí, al ver una flor autóctona etiquetada como "Freesia, Double Fantasy", tuvo una revelación inmediata: era una señal que debía seguir.
En cuanto al caos mediático que probablemente aguardaba a la pareja una vez que trascendiera la noticia de su regreso al estudio, Roger Farrington fue la elección sorpresa para documentar visualmente su trayectoria. En 1980, este joven de 27 años desempeñaba múltiples funciones para Jack Sugrue, propietario del teatro The Charles Playhouse en Boston. Con el tiempo, comenzó a fotografiar producciones teatrales y a las celebridades que asistían a las funciones, lo que generó una demanda de sus servicios tanto en la ciudad como fuera de ella.
Ese verano dejó el Playhouse y fundó su propia empresa, decidido a hacerse un nombre y dar a conocer su trabajo. Esto le llevó a conseguir un encargo de gran relevancia: documentar la visita de la reina Sirikit de Tailandia a Boston; sus imágenes aparecieron en periódicos locales e internacionales. Tras concluir aquella intensa agenda, se fue de vacaciones al extranjero y, a su regreso, descubrió que le esperaba una nueva oportunidad.
Charles J. Cohen, socio de Sugrue en el Playhouse, recibió una llamada desde el edificio Dakota y se desplazó para mantener una reunión discreta con Ono. Ella, gran aficionada a la numerología, aplicó esta disciplina para asegurarse de que Cohen fuera la persona adecuada; la elección se basaba en que sus habilidades de relaciones públicas y su ubicación en Boston ofrecían la distancia necesaria para mantener a raya a los cazadores de celebridades de New York. La primera tarea de Cohen consistió en difundir una historia — promovida por la perspicaz Ono y hoy ampliamente documentada — sobre las inversiones de la pareja y la venta de vacas de raza Holstein. Para Farrington, el tortuoso proceso — marcado por la incertidumbre de si el proyecto se llevaría a cabo o no — resultó frustrante, situación agravada por los comentarios contradictorios de Cohen al respecto. No obstante, la estratagema de Holstein cumplió su cometido y logró despertar el interés del público por cualquier cosa relacionada con Lennon.
Fanzine 'Strawberry Fields Forever' No. 37, verano de 1980.
Al poco tiempo, Farrington recibió una petición desconcertante que le costaba creer: a instancias de Ono, debía hacer copias de unas imágenes cuestionables — fotos borrosas de ella, Lennon y su hijo Sean, desnudos y tomados de la mano —. Como era de esperar, al fotógrafo le inquietaba saber si aquel encargo llegaría realmente a materializarse tras tantas conversaciones en clave y de ida y vuelta. Resultaba evidente que Ono llevaba las riendas para proteger la reputación y la imagen visual de Lennon, pues quería controlar totalmente su exposición mediática. Sin embargo, el estudio de la carta astral y la prohibición de difundir nada antes de la sesión ponían a prueba tanto el criterio profesional como la paciencia de Farrington. Cuando por fin recibió luz verde, su cometido resultó ser, a la vez, sencillo y ambiguo: lo único que Cohen y Ono esperaban de él era una buena toma. Fuera lo que fuese aquello.
Farrington se preparó a fondo, planteando el evento como si fuera una sesión de fotos de boda. Una vez iniciada, la situación se volvió incontrolable; podía pasar cualquier cosa y, si no cumplía, se jugaba el puesto. Se dio cuenta de ello al llegar al edificio Dakota la mañana del 7 de agosto. Ono le preguntó si estaba listo para una sesión de dos días. Farrington respondió que se trataba de un trabajo puntual, mientras maldecía para sus adentros pensando que Cohen tal vez le había tomado el pelo. Ono, con los nervios a flor de piel, añadió tensión al ambiente, mientras que Lennon se mostraba considerablemente relajado. También fue testigo de otra interacción curiosa cuando Paul Goresh — fotógrafo aficionado y conocido superfan de Lennon — logró captar una imagen de Farrington mientras este fotografiaba a la pareja en la acera frente al Dakota; un momento que ambos recordarían muchas décadas después.
John y Yoko en la limusina, 7/08/1980.Foto: Roger Farrington/Rutgers University Press
Womack describe la llegada de ambos a los estudios Hit Factory — un lugar de aspecto anodino — como un momento carente de formalidades, aunque destaca el contraste entre la aprensión y ansiedad de Ono y la energía desenfrenada y vitalista de Lennon. Ella se mostraba rígida y se limitaba a cumplir el trámite; él estaba totalmente centrado en el aspecto creativo. Ningún momento fue más significativo que aquel en que Farrington abandonó la zona de la consola de grabación y entró en el estudio para ver y escuchar al ex-Beatle tocando la guitarra experimental Sardonyx. Farrington fotografió al músico con aquel instrumento de aspecto alienígena — del que apenas se fabricaron unas dos docenas de unidades en aquella época — y recordó: "Los sonidos insólitos que aquel instrumento de apariencia singular producía bajo los famosos dedos de Lennon no se parecían a nada que hubiera escuchado jamás en el ámbito musical". Afortunadamente, Farrington vio cómo tanto Lennon como Ono empezaban a relajarse y a seguir sus indicaciones cuando era necesario; al finalizar la sesión — que se realizó con un solo carrete de película, dado que se agotaba el plazo y él debía regresar urgentemente a Boston —, se despidió con un gesto y, para su sorpresa, recibió una sonrisa de aprobación de Ono.
John y Yoko llegando a The Hit Factory, 7/08/1980. Foto: Roger Farrington
Farrington hizo revelar las fotos con urgencia — algo muy inusual, aunque comprensible dado el tema — y se las envió a Ono por mensajero. Tras una espera angustiosa de una semana, por fin vio los frutos de su trabajo. Cohen difundió un llamativo comunicado de prensa a las agencias informativas con la única imagen autorizada — la de Lennon y Ono bajo el desgastado toldo de Hit Factory —, lo que se tradujo en un éxito rotundo. Sin embargo, el fotógrafo quedó desolado al enterarse de que Lennon iba a cortarse su melena — poco moderna — para adoptar un estilo más "chic" propio de los años 80, lo que haría que sus fotos parecieran anticuadas de inmediato. Entonces llegó un momento de revelación fulminante: él era el único propietario legal de todas y cada una de esas 31 imágenes. Cuando la revista Rolling Stone se interesó por el material, él se encontró en condiciones de cambiar su estatus profesional, y una fotografía de Lennon tocando su guitarra Sardonyx, con Ono sentada a su lado, acabó publicándose en la sección 'Random Notes' de la edición del 18 de septiembre.
Mientras tanto, la actitud crónica de superioridad moral de Cohen irritaba a Farrington debido a la distribución — técnicamente ilegal — de sus otras imágenes. Paradójicamente, el resultado de tanta exageración fue la atención que atrajo, concretamente la de David Geffen (quien fichó a los Lennon para su nuevo sello discográfico) y la de un artículo de portada en la revista 'Esquire' (publicado el 1 de noviembre y escrito por Laurence Shames) que — haciendo un juego de palabras — exprimió al máximo la historia de la vaca Holstein. Finalmente, el álbum 'Double Fantasy' salió a la venta el 17 de noviembre. Animado por este lanzamiento, Cohen siguió moviendo la maquinaria de relaciones públicas para otros fotógrafos y viejos amigos que lograron hacerse un hueco en la agenda de los Lennon, desde después de Acción de Gracias hasta bien entrado el periodo navideño.
Entonces, todo cambió.
Cuando se difundió la noticia de la muerte de Lennon, Farrington quedó desolado. Enfrentado a un Cohen impetuoso que seguía alardeando de unos derechos imaginarios sobre las fotos del 7 de agosto, Farrington buscó asesoría legal y se reunió con el editor de turno de la oficina de UPI en Boston. Allí, en la madrugada del 9 de diciembre, vio cómo tres de sus fotografías se transmitían por cable a un mundo sumido en el duelo. Por su parte, Paul Goresh había tomado dos fotos del músico que aún no habían sido reveladas y permanecían en su cámara Minolta XG1; una de ellas mostraba a Lennon autografiando el álbum que le había ofrecido su asesino. Esa icónica imagen fue adquirida y publicada por el 'New York Daily News'. Más tarde, una instantánea espontánea que Goresh había tomado de los Lennon saliendo del edificio Dakota el 7 de agosto — mientras Farrington capturaba sus propias imágenes — fue aprobada por Yoko Ono como portada del sencillo "Watching The Wheels"
Cohen siguió siendo un dolor de cabeza para Farrington durante varios años. Womack detalla las incesantes batallas legales y la retórica difamatoria desatadas por el publicista, alimentadas por su estrecha relación con Norma Nathan, la vehemente columnista de crónica social del 'Boston Herald'. No obstante, la reputación de Farrington acabó siendo restaurada y reconocida gracias a décadas de trabajo excepcional. Finalmente, la resolución le fue favorable: en 1983, Yoko Ono autorizó oficialmente que él fuera el propietario de las imágenes del 7 de agosto, lo que permitió a Farrington registrar los derechos de autor en la Biblioteca del Congreso en 1985.
Epílogo
Charles J. Cohen falleció en 2017 a los 79 años.
Paul Goresh murió en 2018. Womack escribió sobre los encuentros de Goresh con Lennon en un artículo de CultureSonar de 2021. (Publicado en Write Hear Pop Culture en Sustack el 7 de septiembre de 2026) [Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]