miércoles, 23 de septiembre de 2026

LA GIRA QUE PUSO FIN A LAS ACTUACIONES EN VIVO DE THE BEATLES

Por: Steven Valdano

Hace sesenta años, los Beatles acababan de terminar la grabación de su innovador álbum 'Revolver' y aceptaron a regañadientes realizar una gira limitada de verano en 1966, con fechas en Asia y Norteamérica. Más interesados ​​en pasar tiempo experimentando en el estudio, John Lennon (junto con George Harrison, en ocasiones) planteó dentro del grupo la idea de abandonar definitivamente las giras. Esta idea rondaría la gira durante los siguientes dos meses y medio.


Los Beatles nunca tuvieron buenas sensaciones respecto a la gira. Esta comenzó el 22 de junio en Múnich. Demostrando dónde tenían la mente puesta, pasaron su primer día de viaje debatiendo qué nombre ponerle a su nuevo álbum ('Magic Circle' y 'Abracadabra' fueron ideas de Paul; Ringo sugirió en tono de broma 'After Geography', un juego de palabras con el reciente lanzamiento de los Rolling Stones, 'Aftermath'). A la noche siguiente, subieron al escenario esforzándose por escucharse a sí mismos por encima de los gritos de los fans. Sin inspiración en su actuación, a menudo desafinaban y olvidaban la letra. Solo interpretaban éxitos antiguos y ninguna canción de 'Revolver'

      
            
Una vez terminada su estancia en Alemania, emprendieron un agotador vuelo de dieciséis horas hasta llegar al aeropuerto de Haneda, en Tokio. La banda notó de inmediato que las medidas de seguridad eran excepcionalmente estrictas. Grupos nacionalistas de derecha ya habían lanzado amenazas violentas; su queja radicaba en que los Beatles habían sido contratados para actuar en el Budokan, un recinto construido para preservar eventos culturales japoneses.

Afortunadamente, los Beatles no sufrieron incidentes peligrosos, aunque actuaron con la misma falta de entusiasmo que habían mostrado en Alemania.


Continuando con la gira, llegaron a Manila (Filipinas) el 3 de julio. Los Beatles bajaron del avión de la manera habitual, pero antes de que pudieran recoger su equipaje, los miembros de la banda fueron conducidos agresivamente hacia un automóvil que los esperaba. El conductor se alejó rápidamente, separándolos de su asistente Neil Aspinall y de su mánager Brian Epstein. Esto preocupó inmediatamente a los Beatles, ya que no sabían por qué los habían separado ni adónde los llevaban... y sabían que habían escondido marihuana en esas bolsas.

Finalmente, llevaron a la banda a la sede de la Marina filipina, donde cuarenta periodistas aguardaban para iniciar una conferencia de prensa no programada. (Pregunta: "¿Cuál es el nombre de su próxima canción?"; respuesta: "Philippine Blues"). Para cuando Brian Epstein logró reunirse con el grupo, estos ya habían sido trasladados a un yate llamado 'Marima'. Furioso por haber tenido que pagar una fianza por el equipo de la banda en el aeropuerto, Brian se negó a permitir que se tomaran más fotografías del grupo. A la mañana siguiente, los conflictos latentes estallarían.

Los Beatles no sabían que el periódico 'Manila Times' había anunciado que visitarían el Palacio Presidencial del país a las 11 de la mañana. Se trataba de un acontecimiento importante, pues el presidente Ferdinand Marcos y su esposa, Imelda, recibirían a la famosa banda. La imponente Imelda había invitado a trescientos niños, con la intención de que, tras el encuentro, los Beatles se dirigieran directamente al estadio para ofrecer su concierto.

Estos ambiciosos planes nunca se habían comentado con Brian ni con los Beatles. Al parecer, el promotor filipino Ramon Ramos había recibido instrucciones del palacio para llevar a los Beatles al encuentro; sin embargo, sabiendo que el equipo de la banda probablemente rechazaría la invitación, optó por ganar tiempo ocultando las invitaciones en la letra pequeña del contrato. Esperaba que, llegado el momento, se pudiera llegar a un acuerdo... y ese día había llegado. Brian Epstein rechazó la invitación de inmediato, aunque con cortesía, ya que los Beatles solían declinar asistir a actos oficiales de esa índole.

Esto provocó que un grupo de militares enviados por el palacio se presentara en la habitación de hotel del promotor, aporreando la puerta al grito de: "Esto no es una petición. Tenemos órdenes". Cuando el promotor logró hablar con Brian, este declaró: "Vuelve y diles a los generales que no iremos". Esa misma tarde, The Beatles ofrecieron sus dos conciertos — con una amplificación deficiente — en el Rizal Memorial Football Stadium.

A la mañana siguiente, los Beatles se preparaban para volar a la India, haciendo una escala nocturna de camino a Londres. Habían hecho las maletas y esperaban el transporte terrestre hacia el aeropuerto. Mientras tanto, los periódicos matutinos gritaban: 'FUROR POR EL DESAIRE DE LOS BEATLES', y describían su negativa a aceptar la invitación como una falta de respeto hacia el presidente y el país. A las ocho de la mañana, ninguna limusina había llegado a recogerlos. Estaban solos.

El road manager, Mal Evans, logró conseguir varios taxis y, al llegar al aeropuerto, descubrieron que las escaleras mecánicas estaban apagadas. Los mozos se negaron a cargar el equipaje de los Beatles, obligándolos a abrirse paso a duras penas entre una multitud que, al parecer, miraba a la banda con hostilidad. La imagen de cuatro Beatles "irrespetuosos" huyendo del país avivó la tensión, que finalmente estalló en agresiones físicas contra los miembros del grupo, así como contra Brian Epstein, Neil Aspinall y Mal Evans.

Una vez a bordo del avión, los Beatles besaron sus asientos, felices de que todo hubiera terminado y claramente enfadados por cómo Epstein había manejado la situación. Al regresar a Londres, Brian estaba destrozado: sufría erupciones cutáneas, tenía fiebre y mostraba signos de ansiedad grave. Su médico le recomendó reposo. Poco después, se internaría en Portmeirion, en el norte de Gales, una localidad turística junto al mar.

En ausencia de Brian, comenzaron a debatirse las razones para seguir haciendo giras. Las conversaciones se tornaron más serias cuando Neil les comunicó que Brian ya estaba planeando una gira para 1967. "Para mí, se acabó", fue la postura inicial de John: "¡Digo que dejemos de hacer giras!"

John no imaginaba que ya había colocado la mina terrestre que llevaría a los Beatles a abandonar las giras para siempre.

Aquello había ocurrido en marzo, cuando Maureen Cleave, periodista del diario británico 'Evening Standard', obtuvo un acceso sin precedentes a las cuatro personas más populares del mundo y escribió un reportaje en cuatro entregas. Con John, el tema de la religión surgió en la conversación:

"El cristianismo desaparecerá. Se desvanecerá y menguará. No necesito discutir sobre eso; tengo razón y el tiempo me dará la razón. Ahora somos más populares que Jesús; no sé qué desaparecerá primero: el 'rock and roll' o el cristianismo. Jesús era bueno, pero sus discípulos eran unos tipos obtusos y vulgares. Son ellos, al tergiversar el mensaje, quienes lo arruinan para mí"

Cuando se publicaron en el Reino Unido, los comentarios apenas llamaron la atención. Posteriormente, la revista estadounidense de música pop 'Datebook' se hizo eco de ellos, apenas unas semanas antes de que los Beatles regresaran a Estados Unidos.

Sin embargo, cuando el artículo cobró relevancia en los estados conservadores del sur, provocó una fuerte reacción negativa. Dos locutores de la emisora ​​WAQY de Birmingham, Alabama (Tommy Charles y Doug Layton), comenzaron a criticar públicamente las creencias de los Beatles. Pronto organizaron hogueras en la zona para que los oyentes pudieran quemar discos del grupo.

Las protestas ganaron impulso cuando la agencia United Press International (UPI) se hizo eco de la noticia y esta se difundió por todo Estados Unidos. Mientras se recuperaba en Portmeirion, Brian Epstein recibió un aviso de su oficina en Nueva York: "Aquí la situación se está yendo de las manos. Más les vale a los Beatles tener cuidado cuando lleguen a los estados del sur". Ya se habían recibido amenazas de muerte anónimas.

Dos semanas después, los Beatles llegaron a Chicago. John se derrumbó en privado, abrumado por el miedo y el conflicto que había generado, antes de enfrentarse a los medios en una rueda de prensa programada. Para él, la entrevista con Cleave parecía tan lejana que ya no recordaba qué había dicho exactamente. No obstante, ahora se veía obligado a dar explicaciones al respecto. En la conferencia de prensa de Chicago, le pidieron que aclarara sus declaraciones a 'Datebook'; sus palabras iniciales resonarían con ironía durante décadas:

"Si hubiera dicho que la televisión es más popular que Jesús, probablemente me habría librado del problema"

Durante el resto de la gira, que se desarrolló entre el 12 y el 29 de agosto, los Beatles tuvieron dificultades para agotar las entradas, lo que finalmente les llevó a decidir (en San Luis, el 21 de agosto) poner fin a las giras para siempre. Ya habían tenido suficiente. Aunque no hicieron públicas sus intenciones, el 29 de agosto de 1966 ofrecieron su último concierto de pago en el Candlestick Park de San Francisco. Poco después, regresarían a Inglaterra en un avión fletado de American Airlines. Una vez en el aire, George se dirigió a Tony Barrow y anunció: "Se acabó. Ya no soy un Beatle"

(Publicado en CultureSonar el 10 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

EL ÉXITO DE PAUL McCARTNEY EN LAS LISTAS EN ESTA ETAPA AVANZADA DE SU CARRERA SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN UN LEGADO PROPIO

Por: Hugh McIntyre,

Resumen

El álbum de 2018 de Paul McCartney, 'Egypt Station' , lo devolvió al número 1 de la lista Billboard 200 tras un intervalo de 36 años, demostrando su poder comercial en esta fase tardía de su carrera. El ex-Beatle ha seguido logrando debuts importantes ya entrado en sus 80 años, incluido un reciente puesto entre los cinco primeros con 'The Boys of Dungeon Lane'. Su éxito refleja cómo las estrellas veteranas aún pueden competir gracias a bases de seguidores leales, ventas de formatos físicos y un interés sostenido en nueva música.

                    Sir Paul McCartney actúa en el escenario de The SSE Hydro el 14 de diciembre de 2018 en 
                    Glasgow, Escocia. (Foto de Roberto Ricciuti/Redferns)

A sus 84 años, Paul McCartney sigue siendo una de las mayores estrellas de la industria musical, y no solo por la banda que lo lanzó al estrellato hace tantos años. Su álbum más reciente, 'The Boys of Dungeon Lane', debutó en el número 5 de la lista Billboard 200 hace apenas unos meses; un logro poco común para un músico de su edad.

Ese tipo de longevidad no es algo inaudito, pero sí excepcionalmente raro. Los músicos veteranos que alcanzaron el éxito comercial en algún momento pueden realizar giras durante décadas con repertorios repletos de sencillos muy queridos, mientras que los álbumes clásicos y las recopilaciones de grandes éxitos pueden permanecer indefinidamente en las listas, especialmente ahora que la actividad de 'streaming' influye en la posición que ocupan las canciones y los proyectos. Lograr que la gente gaste dinero — o incluso preste atención — a un lanzamiento totalmente nuevo de un artista que ronda los 70 u 80 años es algo que resulta frustrante para muchos artistas de cierta edad.

McCartney ha logrado repetidamente hacer lo que en algún momento pudo parecer imposible. El éxito de su álbum en solitario de 2018, 'Egypt Station', demuestra que en la actual industria musical — obsesionada con la juventud — todavía hay espacio para artistas veteranos, siempre y cuando el trabajo sea bueno y los seguidores sean fieles.

                                                                                       Come On To Me 

'Egypt Station' debutó en lo más alto de la lista Billboard 200 con fecha del 22 de septiembre de 2018, alcanzando las 153,000 unidades equivalentes; la gran mayoría de ellas correspondieron a compras reales, toda una hazaña en una era dominada por el *streaming*. El proyecto se convirtió en el primer álbum de McCartney en liderar la lista de los discos más consumidos en Estados Unidos en más de tres décadas y media.

El intervalo de 36 años, tres meses y 10 días transcurrido entre el reinado de 'Tug of War' y el debut de 'Egypt Station' en la cima supuso, en aquel momento, el periodo más largo entre números uno en la lista Billboard 200 para un artista vivo. 'Egypt Station' fue también el primer álbum de la carrera de McCartney posterior a los Beatles en debutar directamente en el primer puesto, un fenómeno relativamente reciente.

McCartney logró esta hazaña a los 76 años; para cuando se publicó 'Egypt Station', ya no tenía nada que demostrar en el plano comercial. Hasta el día de hoy, The Beatles siguen siendo el grupo con más álbumes número uno en la historia de la lista Billboard 200, con un total de 19. Por su parte, McCartney sumó otros ocho números uno con su carrera en solitario y con el grupo Wings.

                                                              Band On The Run 

Podría haber pasado el resto de su carrera llenando estadios con temas como "Hey Jude", "Let It Be", "Band On The Run" y docenas de otros clásicos. En cambio, siguió invitando a sus seguidores a interesarse por canciones que nunca antes habían escuchado, incluso cuando los gustos musicales habían evolucionado y la competencia era más feroz que nunca.

Paul McCartney sigue lanzando nueva música a sus 84 años

Por un momento, 'Egypt Station' pudo parecer la victoria perfecta para la etapa final de su carrera. Quizás algunos lo calificaron entonces como su canto del cisne, pero esa descripción no es acertada. Fue, sencillamente, un triunfo más de una de las mayores estrellas del rock de todos los tiempos, y estuvo lejos de marcar el final de su historia.

 'McCartney III' llegó en 2020 y alcanzó el puesto número 2 en la lista Billboard 200, quedándose a las puertas de sumar un nuevo logro al histórico historial del cantante. Hace apenas unos meses, "The Boys of Dungeon Lane" registró 63,000 unidades equivalentes en su primera semana. Esa cifra es apenas unos miles inferior a la que llevó a "Dandelion", de Ella Langley, a ocupar el primer puesto de la Billboard 200 a principios de este mes.

                  Ella Langley posa en la zona de ganadores durante la edición 61 de los premios de la Academy 
                  of Country Music en el MGM Grand Garden Arena, el 17 de mayo de 2026, en Las Vegas, Nevada.                          (Foto de David Becker/Getty Images)

El poder comercial de McCartney funciona hoy de manera distinta al de muchas estrellas musicales más jóvenes y "actuales". No necesita dominar las plataformas de 'streaming' ni lograr un éxito radiofónico para lanzar un nuevo proyecto cerca de la cima de la Billboard 200. Ha pasado décadas cultivando un público multigeneracional que sigue dispuesto a comprar sus discos físicamente, y continúa gozando de una inmensa popularidad.

Las superestrellas veteranas han encontrado nuevas formas de competir

McCartney no es el único que ha logrado prolongar una carrera en el mundo del pop mucho más allá de lo que antes se consideraba habitual. Madonna volvió al número 1 de la Billboard 200 este verano con 'Confessions II' a los 67 años, mientras que Bruce Springsteen sigue acumulando álbumes entre los diez más vendidos incluso después de haber cumplido los 70.

La industria musical moderna ofrece a estas estrellas veteranas opciones que no existían hace décadas. El vinilo ha recuperado una enorme popularidad; las ediciones de lujo y las múltiples versiones físicas atraen directamente a los coleccionistas; y los seguidores más fieles comprenden que las compras realizadas durante la semana de lanzamiento pueden ayudar a impulsar a un artista hacia un debut potencialmente histórico en las listas de éxitos.

                     Madonna ofrece un concierto sorpresa en Times Square el 4 de junio de 2026, en la ciudad
                     de Nueva York. (Foto de James Devaney/GC Images)

McCartney cuenta tanto con música nueva como con el catálogo de los Beatles

Lo que hace que la posición de McCartney en las listas de éxitos resulte especialmente singular hoy en día es que se beneficia simultáneamente de dos tipos de longevidad muy distintos. Los Beatles siguen siendo uno de los artistas de catálogo más potentes del mundo, pero incluso el grupo ha logrado volver a estar de actualidad periódicamente. "Now and Then" alcanzó el Top 10 de la lista Billboard Hot 100 en 2023 y ganó posteriormente el Grammy a la mejor interpretación de rock, a pesar de que la mitad de los miembros de la banda habían fallecido hacía décadas.

Puede que llegue o no otro número uno en la lista Billboard 200 — al fin y al cabo, sus últimos discos se han quedado a las puertas de la cima — , pero el reciente éxito de McCartney en las listas hace difícil cuestionar algo: 'Egypt Station' no fue simplemente una victoria basada en la nostalgia. Fue una señal de que McCartney está transformando lo que es posible para los músicos que ocupan un lugar destacado en la escena, tal como ha hecho a lo largo de toda su carrera.

(Publicado en Forbes el 22 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

DESCUBRE FOTOGRAFÍAS INÉDITAS DE GEORGE HARRISON, EL BEATLE AFICIONADO A LA IMAGEN

Un nuevo libro de fotografías, 'The Third Eye: Early Photographs', presenta una selección de imágenes íntimas de los Beatles — tomadas entre 1963 y 1969, justo cuando la banda estaba a punto de desatar una locura mundial — a través del objetivo de uno de sus propios integrantes.

Por: George Saunders

"¡Ahora tengo un objetivo de ojo de pez; todo se ve una locura a través de él!"

                                        GEORGE HARRISON © G.H. ESTATE LIMITED

Un domingo de 1964, mi familia se reunió — como hacíamos cada domingo — en casa de mi abuela, en el lado sur de Chicago; éramos unos diez o doce, con edades que iban desde recién nacidos hasta personas de sesenta años, todos apiñados en aquella pequeña sala de estar para ver 'The Ed Sullivan Show'

Se respiraba algo especial en el ambiente, pues por fin íbamos a descubrir qué eran esos "Beatles". Hubo comentarios previos de rechazo sobre la longitud del pelo, la histeria adolescente y la decadencia de los estándares. Entonces empezó la música. Lo que más recuerdo es cómo se desvaneció toda aquella resistencia, dando paso a una sensación de asombro perplejo. Si una nave espacial hubiera aterrizado en el jardín delantero, la reacción de la familia habría sido similar: la aprobación o desaprobación anuladas por el puro impacto de lo que ocurría; esa oleada de energía y originalidad que emanaba de aquel enorme televisor de mueble.

Yo tenía cinco años, e incluso yo podía sentirlo: algo nuevo estaba sucediendo, y tenía que ver con la frescura.

Encuentro esa misma cualidad de frescura en este libro de fotografías de George Harrison.

                                    París, 1964. GEORGE HARRISON © G.H. ESTATE LIMITED

Esa "frescura" es el resultado de cuando un artista se libera de la planificación y la conceptualización para conectar de forma genuina con el instante presente.

Estas fotos se tomaron, por supuesto, con rapidez y por puro impulso. En realidad, son instantáneas captadas por un joven talentoso que estrenaba un juguete nuevo.

Las imágenes me transmiten calidez y amabilidad. Quien las toma parece sentir afecto por el mundo. A menudo, las personas fotografiadas sonríen a la cámara como si actuaran a modo de espejo: devolviéndole parte de esa energía afectuosa que él mismo proyecta. Hay en ellas un aire de celebración; irradian, al mismo tiempo, confianza y humildad. El fotógrafo posee una mirada afable, siempre en busca de la alegría.

Pero, si bien son "instantáneas", se trata de un tipo especial de instantánea: el fotógrafo es un Beatle inmerso en una experiencia extraordinaria, tal vez una de las más extraordinarias que haya vivido jamás una persona del siglo XX. Percibo en estas fotos una curiosidad por la extraña y nueva realidad que estos cuatro jóvenes habitan de repente; una realidad en la que se han convertido en una nueva especie de héroes: figuras internacionales y omnipresentes, blanco de proyecciones — tanto positivas como negativas — procedentes de todos los rincones del planeta. Las imágenes transmiten algo de lo que debió de suponer ser un Beatle en aquellos primeros tiempos: ver cómo el mundo se abría ante ti de formas insólitas, sentir el recibimiento entusiasta en lugares exóticos y saber que todo el mundo hablaba de ti y de tus amigos de Liverpool.

Debió de ser un momento de euforia, sí, pero también un momento cargado de tensión. Una fuerza inmensa fluía a través de ellos: ¿qué efecto tendría aquello en sus vidas? ¿Qué harían con ello? Imagino que Harrison, en la época en que se tomaron estas fotos, tal vez no era plenamente consciente de lo que significaría ser un Beatle, ni de que el mundo jamás volvería a ser como cuando él era un joven de clase trabajadora de Liverpool que buscaba qué hacer con su vida.

Sin embargo, al leer algunas de sus cartas de aquel entonces, me llama la atención lo poco afectado que parece por todo ello o, mejor dicho, la rapidez con la que parece superar los efectos potencialmente destructivos de esa repentina avalancha de dinero, fama y atención, empezando ya a ver su éxito como un trampolín para emprender un viaje más importante.

En una carta a su madre escrita cuando apenas tenía veinticuatro años (!), por la época en que tomó estas fotografías, decía: "Me hice famoso y acumulé toda esta riqueza material, [pero] eso solo sirvió para permitirme ver que en la vida había algo más: esa parte espiritual e indescriptible. Cuando era más joven, sabía que lo lograría, aunque no hubiera podido demostrarlo. Era un sentimiento interior; y, del mismo modo, ahora sé que llegaré a la cima verdadera: la plena autorrealización o realización de Dios, el logro más elevado al que puede aspirar el ser humano"

Se dedicó a la práctica espiritual durante toda su vida; con el tiempo, esta acabó desplazando a la música o, más exactamente, fusionándose con ella. En la última semana de su vida, la única música que podía escuchar era "Sarve Shaam", del álbum 'Chants of India', que produjo junto a Ravi Shankar en Friar Park (Según Olivia Harrison, al comienzo de su enfermedad también escuchaba al Coro Búlgaro, "pero ni siquiera eso resultaba lo bastante sutil durante sus últimos días")

Podemos ver a Harrison como alguien que, muy pronto y siendo aún joven, ascendió a lo más alto de una escalera que otros pasan la vida entera intentando subir peldaño a peldaño: logros artísticos, fama e influencia extraordinarias, gran riqueza, experiencias prodigiosas. Lo tenía todo. Pero entonces subió un peldaño más y fue capaz de ver esas cosas tal como eran: logros maravillosos pero relativos que, lejos de ser lo esencial, podían distraer fatalmente a una persona de lo que realmente importaba.

Entonces, desde lo alto de ese último peldaño, hizo algo maravilloso: tras conocer estas poderosas enseñanzas espirituales, sintió el impulso de compartirlas, primero con su familia y luego con el resto del mundo. En una carta manuscrita de seis páginas fechada en 1967 y dirigida a su hermana Lou — una primera lección concisa sobre la meditación —, le asegura que "es tan sencillo que cualquiera puede hacerlo; simplemente lo incorporas a tu vida sin tener que renunciar a nada, ya que es el proceso de alcanzar ese estado y luego salir de él lo que infunde dicho estado [el estado puro del SER] en la mente"

A continuación, esboza un diagrama (en la página contigua) que muestra una masa de agua — agitada en la superficie y más tranquila en la profundidad — y describe el recorrido que realiza el meditador al descender por ella (a medida que "las burbujas de pensamiento se reducen mediante el proceso de la meditación trascendental")


"En la superficie de la existencia o plano físico denso — escribe—, experimentamos los estados relativos de conciencia y, dado que la mayoría de la gente nunca se aventura más allá de estos tres estados, experimentan constantemente las dualidades del mundo físico denso: pérdida y ganancia, blanco y negro, sí y no, dolor y placer, bien y mal, etc. [...] . Como estoy seguro de que ya sabes, la cuestión es que, por muy bueno que sea algo, oscila hacia lo malo, luego vuelve a lo bueno y así sucesivamente; siempre está cambiando. Y ahí radica el gran dilema de la vida: intentar encontrar algo más estable y permanente o, para usar la palabra correcta, 'absoluto'"

Luego describe cómo, a medida que el meditador "reduce los pensamientos por debajo del nivel del pensamiento mental", llegará finalmente "a un nivel muy sutil que trasciende toda experiencia relativa" (allí, en el fondo tranquilo del océano que él ha dibujado)

"A esto — escribe — lo llamaremos Conciencia Trascendental"

"Como la mayoría de nosotros no hemos experimentado este estado antes — escribe —, las primeras veces ni siquiera sabes que has llegado a él, porque no es una experiencia relativa y no hay nada con qué compararla; pero, desde el principio, empezarás a sentirte muy relajado y a obtener más energía — felicidad e inteligencia —, ya ​​que el "estado puro de conciencia" es el depósito de energía, felicidad e inteligencia. Es el lugar de donde todo ello ha provenido en el pasado — aunque entonces fuera de forma inconsciente —, y la meditación es una manera de acceder a esta gran fuente natural de energía y de llegar conscientemente a ese nivel"

Por la época en que George falleció, en 2001, yo estaba dando mis primeros pasos en la meditación y descubriendo todas las maravillas que esta conlleva; fue entonces cuando hallé en mi mente un rastro de George — con el aspecto que tenía durante su etapa de descubrimiento de Maharishi: 'kurta' blanca, gafas de aviador y bigote estilo vaquero — diciéndome con tono tranquilizador: "¿Ves? . Aquello en lo que creíamos entonces tenía sentido. Y ahora tú también has dado con ello"

Haber visto a esta figura tan admirada y querida recorrer su camino espiritual — con humildad, constancia y alegría — supuso una forma de validación. No estaba equivocado, ni perdido, ni perdiendo el rumbo; estaba recorriendo los mismos pasos que George Harrison había dado antes. Era como si hubiera garabateado un mensaje en el umbral de una puerta: "Sigue adelante; esto conduce a un lugar profundo"

Se trataba, por así decirlo, de una forma de acción a distancia, de generosidad a distancia.

Este libro es, pues, una oportunidad más para que George Harrison ejerza su generosa influencia sobre nosotros desde la distancia, y me alegra enormemente haber vivido esta experiencia.

Al hojearlo y observar mis reacciones ante las fotografías, se me presentó la interesante oportunidad de reflexionar sobre el porqué de dichas reacciones.

¿Qué era aquello que surgía en mi interior para conectar con la obra? . ¿Cuál era la naturaleza del deleite y la elevación espiritual que sentía? . ¿De qué parte de mí provenían tales sentimientos?

Esa sensación de elevación y deleite no era algo que George produjera por sí solo; era algo que ambos cocreábamos, algo que surgía de un espacio compartido.

Tomemos como ejemplo cualquiera de las fotografías. Hace años, él tuvo un encuentro fugaz con la realidad — tal como era en aquel instante preciso —, disparó el obturador y congeló ese momento en ámbar, por así decirlo; luego, al contemplar yo la imagen, esta cobraba vida de nuevo y algo en mi interior despertaba para conectar con ella. Lo que había conmovido a George me conmovía también a mí.

La experiencia de este libro tuvo el efecto — propio del arte — de recordarme que eso que he venido llamando "frescura" sigue existiendo, aquí y ahora, en todas partes, y que todavía soy capaz de experimentarlo.

De 'THE THIRD EYE: Early Photographs by George Harrison', cuya publicación está prevista para el 6 de octubre de 2026 a cargo de Random House, una división de Penguin Random House, LLC.

Todas las fotografías y el ensayo de George Saunders están protegidos por derechos de autor © 2026 de G.H. Estate Limited.

(Publicando en Vanity Fair el 22 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

martes, 22 de septiembre de 2026

"LENNON NO ESTUVO AQUÍ" (2024) EN RODAJE EN OCTUBRE EN LIVERPOOL

Es un largometraje de ficción español dirigido por Juanma Villar Betancort y producido por Insularia Films.

La trama se ambienta en la actualidad, pero conecta directamente con un famoso hecho histórico de abril de 1963: las vacaciones que Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr pasaron en Tenerife junto a sus amigos Klaus Voormann y Astrid Kirchherr, un viaje al que John Lennon decidió no asistir para irse a Barcelona con Brian Epstein.


Sinopsis del Film

La historia sigue a Astrid, una mujer de 32 años que trabaja en el Museo Beatlemania de Hamburgo. Tras el cierre definitivo del museo por falta de público, se queda sin empleo y decide viajar a Tenerife. Su misión es devolver a sus legítimos dueños una serie de fotografías históricas y exclusivas de Los Beatles en la isla, en las cuales Lennon brilla por su ausencia.Locaciones: El rodaje de la producción abarca escenarios internacionales como Tenerife (principalmente el Valle de La Orotava), Liverpool y Hamburgo.Temática: Explora la nostalgia, el fin de una era musical, el impacto del turismo de masas y las huellas imborrables que los mitos del pop dejaron en lugares inesperados.

DIRECCIÓN: JuanMa V. Betancort
GUIÓN: JuanMa V. Betancort, Erlyn L. Borges
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Aïda Ballmann
MÚSICA: Erlyn L. Borges
PRODUCCIÓN:  JuanMa V. Betancort, Tita Lombardo
FOTOGRAFÍA: Ivana Vladic
MONTAJE: Cristina Otero
SONIDO: Christian Johansen
DIRECCIÓN DE ARTE: Eva Labdaburu
REPARTO: Aïda Ballmann, Marianne Sägebrecht, Ingrid García-Jonsson 
EMPRESAS PRODUCTORAS: Insularia Films (Islas Canarias) y KMZ (México)
PAÍSES DE PRODUCCIÓN: Islas Canarias-México
APOYOS:  Gobierno de Canarias, Cabildo Insular de Tenerife, TV Canaria.

Steve Bradley, del blog Beatle Arrive Without Traveling, es asesor del film 'Lennon's Not Here' (Lennon no está aquí), una comedia musical dramática española con temática relacionada a los Beatles. El está en búsqueda de 8 a 10 personas adultas que quieran aparecer como extras de fondo en la película. El rodaje tendrá lugar en varias localizaciones de Liverpool el viernes 9 de octubre, incluyendo Mathew Street, Pier Head, Whitechapel, Forthlin Road, Mendips (solo en exteriores) y Strawberry Field.

Actualmente se está rodando en Tenerife y posteriormente se filmará en Hamburgo, antes de llegar a Liverpool. Las personas interesadas no requieren de dotes de actuación y se trata de una actividad no remunerada. Aunque no se han confirmado los horarios exactos lo más probable es que la filmación sea por la tarde o quizás a última hora de la tarde o noche.





ÁLBUM DE LOS BEATLES SE VENDE A 3 MIL LIBRAS ESTERLINAS EN SUBASTA

Una edición original británica en mono del álbum debut de los Beatles, 'Please Please Me', resultó ser música para los oídos de los coleccionistas al venderse por la impresionante cifra de 3,000 libras esterlinas en la casa de subastas Cuttlestones, situada en Staffordshire.


Este disco, muy codiciado por los coleccionistas, destacó dentro de una sólida selección de vinilos en la reciente subasta de antigüedades y objetos de colección de otoño de la sala de ventas de Staffordshire; los lotes más relevantes alcanzaron un precio de martillo conjunto superior a las 12,000 libras.

Publicado por Parlophone el 22 de marzo de 1963, 'Please Please Me' fue el álbum que anunció la llegada de los Beatles. Diez de sus 14 temas se grabaron — en una sesión maratoniana que ya es historia de la música — en los estudios EMI el 11 de febrero de 1963, capturando la energía cruda de las primeras actuaciones en directo del grupo. El álbum permaneció 30 semanas consecutivas en lo más alto de las listas de éxitos del Reino Unido antes de ser desplazado por el segundo disco de la banda, 'With The Beatles'

Presentado como el lote 137, el disco llevaba el número de catálogo en mono PMC 1202 y la distintiva etiqueta negra y dorada de Parlophone, asociada a las primeras ediciones británicas. Tanto la funda como el vinilo fueron clasificados con el estado de conservación 'Very Good' (muy bueno)

El repertorio del álbum incluye temas favoritos de los inicios de los Beatles, como "I Saw Her Standing There", "Love Me Do", "Please Please Me" y "Twist and Shout"; este último se grabó — hecho muy conocido — al final de una jornada maratoniana, mientras John Lennon luchaba contra un fuerte resfriado y una voz cada vez más castigada.

El resultado de 3,000 libras fue el punto culminante de una excelente actuación de los discos de vinilo a lo largo de la subasta. Unos 60 sencillos de 7 pulgadas del género 'Northern Soul' alcanzaron las 650 libras. La colección, que incluía numerosos temas favoritos de las pistas de baile, contaba con grabaciones de artistas como Major Lance, Darrell Banks, The Exciters, The O’Jays, Martha Reeves, Dobie Gray, Chuck Wood y The Elgins.

Otro grupo de siete LP, que incluía copias en estéreo de 'Please Please Me', 'With The Beatles', 'Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band' y 'Help!', se vendió por 550 libras. Por otro lado, diecisiete álbumes de vinilo de artistas como Whitesnake, Rush, Deep Purple, Judas Priest y Def Leppard alcanzaron las 500 libras, mientras que otra colección de 17 discos — que incluía a Scorpions, Rainbow, Metallica, Neil Young y un álbum de Cheap Trick en vinilo rojo de edición limitada — se vendió por 400 libras.

lunes, 21 de septiembre de 2026

FILMAN EN LIVERPOOL EL REGRESO DE LOS BEATLES A SU CIUDAD NATAL PARA EL ESTRENO DE  'A HARD DAY'S NIGHT'

Este último fin de semana se llevó a cabo la filmación de uno de los eventos más memorables de la Beatlemania en Liverpool. Como parte de los biopics del director Sam Mendes de los Fab 4 Paul Mescal, Harris Dickinson, Joseph Quinn y Barry Keoghan fueron filmados en la recreación del triunfal retorno de The Beatles a su ciudad natal para el estreno en el norte de la película  A Hard Day's Night el 10 de julio de 1964 en el Odeon donde recibieron la  bienvenida y saludo de sus fans.



Más de 3,000 admiradoras aguardaban la llegada del grupo musical en el Liverpool Speke Airport para darles la bienvenida antes que la banda se trasladara al  Liverpool Town Hall.

Luego de una recepción cívica a cargo del alcalde, la banda salió al balcón del edificio para saludar a un estimado de 200,000 fans que se congregaron en las calles.

La multitud ocupó Castle Street en todo el camino al Odeon cinema donde el film iba a ser mostrado esa noche. 



Los actores vestidos con trajes negros y corbatas fueron fotografiados por diversos medios, entre ellos el Liverpool Echo. La filmación se llevó a cabo en el Liverpool Town Hall en Dale Street y en Castle Street.

El evento original se llevó a cabo luego de la conquista de EE.UU, el 10 de julio de 1964. Esta serie de biopics se estrenaría en abril de 2028.



domingo, 20 de septiembre de 2026

LA CANCIÓN DE JULIA MERECE SER CANTADA

Por: Spencer Leigh

Qué oportuno resulta que un nuevo musical sobre la madre de John Lennon, 'Julia's Song', se estrene en el Epstein Theatre, y qué gratificante es comprobar que es tan bueno. Es comparable a 'Twopence To Cross The Mersey' y, con el respaldo adecuado, podría alcanzar el mismo éxito.


Julia Lennon (interpretada primero por Olivia Whittaker y luego por Alison Crawford) rompió la relación con su padre (Christopher Lee-Power) cuando quiso casarse con un camarero de transatlánticos, Freddie Lennon (interpretado por Adam James Johnson y posteriormente por Luke Seddon). Se casan y tienen un hijo, John, pero la pareja no encaja y John termina siendo criado por la estricta hermana de Julia, Mimi (Florence King). Julia tiene otro hijo con Taffy Williams y más tarde rehace su vida con Bobby Dykins; ambos papeles son interpretados por Leslie Longley.

Ahí radica el problema: algunos personajes son interpretados por dos actores y algunos actores interpretan a dos personajes. Me pasaba el tiempo intentando averiguar quién era quién cuando debería haber estado prestando atención a la trama. Los actores que se limitan a un solo personaje, como Florence King (la tía Mimi), logran causar una impresión más fuerte.

La obra cuenta con excelentes canciones compuestas por Sylvia Hall y Tom McConnell que abarcan una amplia gama de emociones. Las partes corales necesitan mayor claridad, pero es algo que se puede corregir fácilmente.

Esta poderosa historia se narra con verdadero entusiasmo y le deseo lo mejor. Merece convertirse en un éxito duradero, pero deberían eliminar el desdoblamiento de papeles.

También incluiría más 'rock 'n' roll', ya que "Be-Bop-A-Lula" fue el tema que se llevó la mayor ovación de la noche.

(Publicado en el Liverpool Echo el 19 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]