miércoles, 27 de mayo de 2026

PATTIE BOYD: "A LAS PELÍCULAS DE THE BEATLES NO LES IMPORTA EL PASADO'

Nadie de la película biográfica me pidió ayuda, dice la ex esposa de George Harrison

Por: India McTaggart


La ex esposa de George Harrison ha revelado que nadie de la próxima película biográfica de los Beatles le ha pedido que colabore en ella. Pattie Boyd, de 82 años, afirmó que podría haberle contado a Sam Mendes, el cineasta británico, "grandes historias" de su época con el guitarrista de los Beatles, con quien se casó en 1966 y se divorció en 1977.

La ex modelo y fotógrafa declaró que el proyecto de cuatro películas parecía "no tener nada que ver con la verdad ni con lo que realmente sucedió, porque no quieren hablar con nadie que estuviera allí"

En el primer episodio de 'Miss O'Dell: Abbey Road to Tulsa Time', un nuevo podcast presentado por Chris O'Dell, ex manager de giras que trabajó con los Beatles, Boyd comentó que aún no había sido contactada por nadie del equipo de producción.

Aimee Lou Wood, de 32 años, la actriz británica conocida por series de éxito como 'Sex Education' y 'The White Lotus', interpretará a Boyd. La producción de las cuatro películas, una por cada miembro de la banda, ya está en marcha. Mendes ha elegido a Paul Mescal para interpretar a Paul McCartney, a Harris Dickinson para John Lennon, a Joseph Quinn para Harrison y a Barry Keoghan para Ringo Starr.


Cuando le preguntaron sobre el ambicioso proyecto, Boyd respondió: "Pensé que lo cortés habría sido mencionarlo o avisarme que habían encontrado a alguien que me interpretaría. ¿No crees que me avisarían? . Pues nadie se ha puesto en contacto conmigo. Podría haberles contado historias increíbles. Pero no creo que quieran saberlo"

Boyd, quien conoció a Harrison en 1964, añadió: "creo que quieren crear algo completamente diferente, como una historia distinta". Dijo que las películas biográficas parecen estar más cerca de "la interpretación del cineasta sobre lo que cree que sucedió" que de la verdad. Mendes ha descrito a las esposas de los Beatles como 'figuras fascinantes y únicas' por derecho propio"

Boyd admitió que no planeaba darle más vueltas a su falta de participación, bromeando: "Voy a portarme muy bien y no me voy a enfadar". Se hizo conocida como musa del rock tras su matrimonio con Harrison y, posteriormente, con Eric Clapton.

En una entrevista con The Telegraph en 2022, describió cómo su matrimonio con Harrison se rompió a principios de la década de 1970, diciendo que sus infidelidades y el consumo excesivo de cocaína los distanciaron. Lo dejó en 1974, diciendo: "Fue una decisión extremadamente difícil. Era mi decisión. Sentí que tenía que dejar a George porque las cosas se estaban saliendo de control. George simplemente estaba siendo otro George"

Unas semanas después, empezó a salir con Clapton. Se casaron en 1979.


(Publicado el 27 de mayo de 2026 en The Daily Telegraph)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

LIBRO 'THE BEATLES IN DENMARK' DE EDDIE MICHEL AZOULAY DISPONIBLE EN NOVIEMBRE

La primera gira mundial de los Beatles se inició el 4 de junio de 1964 en Copenhagen, Dinamarca. El libro 'The Beatles In Denmark' de Eddie Michel Azoulay abarca desde su llegada a Dinamarca, su estadía en el hotel, en el KB Hallen, durante el concierto, su partida y mucho más. Narra la historia de como Ringo Starr enfermó el día antes de su partida a Copenhague, y Jimmie Nicol fue contratado para tocar la batería hasta que Ringo se recuperara lo suficiente para continuar la gira de 1964.


Además, esta obra explora las difíciles negociaciones entre Niels Wenkens y Brian Epstein para traer a los Beatles a Dinamarca, la cultura juvenil danesa a mediados de los 60, la Beatlemanía, la música y mucho más. Tras varios años de investigación y entrevistas con personas que estuvieron presentes en el concierto y en su entorno, Eddie Michel retrata los trascendentales días de junio de 1964, convirtiéndose así en la historia completa de la única visita de los Beatles a Dinamarca. Asimismo, Eddie ha recopilado recuerdos, recortes de periódicos y revistas, anuncios de los Beatles y otros objetos relacionados con el concierto; que se muestran en las páginas del libro.


The Beatles In Denmark' de Eddie Michel Azoulay tiene un total de 396 páginas. Abarca más de 110,000 palabras. Mide 25 x 33 cm y está impreso en papel Munken de 140 gramos. Incluye más de 160 fotografías, muchas de ellas inéditas, que provienen de los fotógrafos daneses Leslie Bryce (de The Beatles Monthly), David Magnus, Knud Ørsted, y Johan Brun. Además trae más de 100 ilustraciones y memorabilia. El precio de venta es de 69 euros y si se pide por anticipado se obtiene un descuento de 10 euros. El libro estará disponible el 10 de noviembre.

RESEÑA: PAUL McCARTNEY, EL PETER PAN DEL POP, REFLEXIONA SOBRE LA VEJEZ EN THE BOYS OF DUNGEON LANE

Su vigésimo álbum en solitario es un emotivo homenaje al Liverpool de su juventud, con un ligero cambio de registro.

                              Paul McCartney en Canadá durante su gira 'Got Back', noviembre de 2025 © AP

Si la vejez hubiera resultado como Paul McCartney anticipó cuando The Beatles lanzaron "When I’m Sixty-Four" en 1967, habría pasado las últimas dos décadas de su vida lidiando con la calvicie, quitando malas hierbas y arreglando fusibles junto a la chimenea, con sus adorados suéteres de punto.

Esta peculiar visión de la vejez me viene a la mente con "Life Can Be Hard, una de las 14 canciones del nuevo álbum de McCartney, The Boys of Dungeon Lane. Moldeada por el ritmo alegre y nostálgico de los años 40, la canción incluye brevemente una animada parte de clarinete que retoma el hilo de "When I'm Sixty-Four". También aparece una esposa comprensiva. "Me ama, incluso cuando la vida se pone más difícil", canta McCartney. El músico de 83 años rima "más difícil" con "sin comida en la despensa", como si el escenario idílico que imaginó en 1967 no hubiera salido según lo planeado. Pero el amor triunfa. Siempre lo hace en las canciones de McCartney.

Su vigésimo álbum en solitario se presenta como el momento en que esta figura eternamente optimista se enfrenta a las realidades de la vejez, una etapa de la vida que ha resultado sorprendentemente fructífera para otros titanes de la revolución juvenil de los años 60. Bob Dylan y Paul Simon han publicado álbumes extraordinarios en la década de 2020. Los Rolling Stones lanzarán uno nuevo en julio, con McCartney tocando el bajo en una de las canciones. Fieles a su filosofía de tenerlo todo, los Stones parecen revitalizados por la llegada de la madurez (la codicia impone sus propias reglas)

En comparación con estos colegas masculinos, a quienes también se pueden añadir los nombres de Leonard Cohen y David Crosby, McCartney ha evitado en gran medida el tema del envejecimiento. Esto no significa que le haya dado la espalda al pasado. Está impulsando el legado de los Beatles con inmenso entusiasmo, incluyendo el anuncio este mes de un próximo museo en la antigua sede de la banda en Savile Row. Su resurgimiento tras la disolución de los Beatles con Wings fue tema de un libro y un documental recientes. Pero como músico, le gusta presentarse como una estrella del pop contemporánea, a la altura de Harry Styles, Taylor Swift y otros; no tanto como un caso de eterna juventud, sino más bien como si no tuviera edad.

The Boys of Dungeon Lane marca un cambio parcial de registro. Fue grabado durante los últimos cinco años, periodo en el que McCartney también realizó una extensa gira mundial por estadios. Su coproductor es Andrew Watt, una eminencia del pop-rock estadounidense que también trabaja con los Stones. Se especializa en un sonido brillante y enérgico. La instrumentación, casi toda interpretada por McCartney, llena el espacio acústico con gran fuerza. Sin embargo, su voz suena a menudo temblorosa y áspera, aparentemente sin retoques de estudio.

La nostalgia es un tema recurrente. El álbum lleva el nombre de una calle en Speke, Liverpool, donde McCartney creció. En "Days We Left Behind", canta con voz temblorosa sobre "recuerdos de mi pasado" entre los patrones firmes y envolventes de un piano y una guitarra acústica. "Down South" es una canción sencilla y enérgica sobre hacer autostop con George Harrison en sus tiempos con los Quarrymen. “Home to Us” es su primer dúo vocal con Ringo Starr, una canción afable y anticuada en la que los dos Beatles supervivientes romantizan con rudeza los buenos viejos tiempos de crecer en la piscina sin un montón de dinero.

“Estaré ahí hasta el final”, le dice a quien suponemos que es su esposa Nancy Shevell en “We Two”, una dulce y sencilla canción de amor con una cálida y vibrante línea de bajo. “Salesman Saint” trata sobre sus padres, con una guitarra acústica de sonido denso y vibrante, un ritmo de batería entrecortado y explosiones del instrumento que tocaba su padre, la trompeta, acompañadas por un riff de guitarra rock. La música swing de su generación se infiltra en la canción, un acto imaginativo de homenaje.

“As You Lie There” tiene estallidos recurrentes de riffs al estilo Wings y voces aullantes, como si Macca hubiera olvidado temporalmente el mensaje de Rembrandt en la vejez. “Mountain Top” es un regreso psicodélico a los orígenes sobre una mujer bajo los efectos de los hongos alucinógenos en un festival de rock. “Niña, estás alucinando”, canta McCartney con voz confusa. Divertida, pero habría que estar bajo los efectos del LSD para comparar esta frivolidad con "The Fool on the Hill"

El solo de flauta dulce de ese clásico de los Beatles resuena en "Never Know", uno de los mejores temas del álbum, una pieza inspirada en Laurel Canyon con armonías vocales y arreglos complejos. "Life Can Be Hard", cantada por McCartney con una voz aguda y quebradiza, también demuestra que no ha perdido su célebre oído para la melodía. Pero lo que realmente realza este conjunto de canciones, atractivas pero irregulares, es el profundo tema de consuelo que las recorre, una forma auténticamente McCartney de abordar el desvanecimiento de la vida. Le da a la sentimentalidad por la que a menudo ha sido criticado una cualidad diferente, más conmovedora. Me resulta imposible escuchar The Boys of Dungeon Lane sin emocionarme.

★★★★☆

Lanzado el 29 de mayo por MPL/Capitol Records

(Publicado en Finantial Times el 24 de mayo de 2026)
[Editado y traducido por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

POR QUÉ EL NUEVO ÁLBUM DE PAUL McCARTNEY ES UNA OBRA MAESTRA

'The Boys of Dungeon Lane' es un viaje profundamente nostálgico que demuestra que esta leyenda sigue tan creativa como siempre.

Por: Simon Vozick-Levinson

                                                                            Ilustración de Brian Lutz

Paul McCartney quiere contarte una historia. Tomá asiento y escuchá mientras pinta la escena con palabras pausadas: “Solía pasar por delante de tu casa”, comienza, con una voz un poco más ronca en estos días, pero no por ello menos tierna. “Cada noche miraba hacia tu ventana. La luz estaba encendida. Veía tu silueta en la persiana…”. Es un recuerdo agridulce de hace mucho tiempo, algo parecido a “No Reply” de Los Beatles, pero con todo el resentimiento reemplazado por sentimientos más amables. “¿Se te cruza mi nombre por la cabeza mientras descansas allí?”, le pregunta a aquel viejo amor platónico. Entonces entra la banda —en realidad, es casi todo el propio Sir Paul, tocando al menos nueve instrumentos— y ahí está: tantos años después, todavía quedan pocos placeres más grandes en la música pop que escuchar a este tipo rockearla.

“As You Lie There” es la primera canción de The Boys of Dungeon Lane, el primer álbum de estudio de McCartney en seis años, y marca el tono de esta obra maestra de vejez, cálida y nostálgica. Hay varias canciones sobre sus primeros años en Liverpool, incluido un dúo sobre “los buenos viejos tiempos” con su amigo Ringo Starr; el título del álbum hace referencia a una calle del barrio donde crecieron tanto él como George Harrison. En general, se percibe la sensación de una leyenda que repasa una vida bien aprovechada. Este no es necesariamente un tema nuevo para McCartney, que lleva años cantando sobre lo que una vez llamó su pasado siempre presente. Pero la vibración otoñal es más pronunciada que nunca, y hay una emotividad inusual en canciones como “Days We Left Behind”, donde revuelve algunas fotos viejas en blanco y negro y solo encuentra “bares llenos de humo y guitarras baratas / pero nada construido para durar”. Es una de las baladas acústicas más conmovedoras de un canon al que no le faltan precisamente ejemplos; un “Yesterday” con seis décadas más de experiencia detrás de la silenciosa tristeza.

Eso no quiere decir que este álbum sea deprimente, en absoluto. La fuerza vital de McCartney se mantiene intacta a lo largo de estos 14 temas, y la alegría que encuentra al hacer música se transmite en cada cambio de acorde. En “Mountain Top”, el eternamente joven músico de 83 años recuerda una agradable caminata entre hongos alucinógenos y mariposas, con un clavecín, bongós y loops de cinta que se suman a la atmósfera psicodélica. “Come Inside” es un rock de palmas ágil y libre que recuerda a Off the Ground de 1993. “Never Know” tiene un groove y un swing que remiten a Wings en la época de Back to the Egg (1979). “Life Can Be Hard” y “Ripples in a Pond” son homenajes románticos a la mujer de su vida, recordatorios de que el amor no tiene nada de tonto.

Todas estas canciones se benefician de arreglos sencillos y elegantes en los que McCartney toca casi todo por sí mismo, su segundo álbum consecutivo con este estilo tras el triunfo como “hombre orquesta” de McCartney III en 2020. El coproductor Andrew Watt —convertido en el principal “encantador” del rock clásico de esta década gracias a su trabajo con los Stones y Ozzy Osbourne— añade sintetizadores y guitarras aquí y allá. Sin embargo, en general es lo bastante inteligente como para no estorbar y dejar que uno de los músicos con más talento natural de la historia haga lo suyo. Es un contraste refrescante con los esfuerzos de la década de 2010 como New y Egypt Station, donde McCartney incorporó a múltiples colaboradores de corte pop con resultados dispares. Parece haber aprendido que lo que realmente queremos de un nuevo álbum solista a estas alturas de su carrera es más McCartney.

The Boys of Dungeon Lane cierra con un par de canciones vinculadas temáticamente sobre la paternidad en circunstancias difíciles. “Salesman Saint” evoca a sus verdaderos padres, Jim y Mary, y su decisión de formar una familia en la Inglaterra de la guerra: “No podían más, pero tenían que seguir adelante”, canta. “Así que aprendieron a seguir adelante, con risas y una canción”. Aún más impresionante es “Momma Gets By”, donde imagina a una pareja cuya vida podría parecer una miseria para alguien de afuera, pero que se aman de todos modos. Ella es una madre trabajadora, tal vez una conocida de las mujeres sobre las que escribió en “Lady Madonna” y “Another Day”; su marido está demasiado ocupado drogándose como para echar una mano. “Aunque él es complicado, ella lo lleva con naturalidad”, canta McCartney. “¿Qué son sus tontos defectos comparados con lo que ella siente por dentro?”. Su voz se esfuerza un poco por alcanzar la nota alta. Entonces entra una sección de vientos de madera, ligera y aérea, y con ella, una abrumadora sensación de gracia.

(Publicado en Rolling Stone Argentina el 26 de mayo de 2026)

domingo, 24 de mayo de 2026

"ES UNA GRAN HISTORIA" . BIOGRAFO REVELA LA VERDAD TRAS LOS MITOS MÁS EXTENDIDOS DE PAUL McCARTNEY (EXCLUSIVA)

Su biógrafo detalla cómo Paul McCartney, de 83 años, modificó sutilmente historias clásicas a lo largo de las décadas.

Por: Ed Gross

                                                  Paul McCartney, década de 1970
                                                              Richard E. Aaron/WireImage

Durante más de medio siglo, Paul McCartney ha ocupado un lugar único en la cultura popular. Es considerado, por un lado, uno de los mejores compositores de la historia de la música, desde su época con The Beatles, Paul McCartney and Wings y su carrera en solitario, y, por otro, una de las figuras creativas más desconcertantes: capaz de escribir "Maybe I’m Amazed", "Band On The Run" o "Hey Jude", y, por otro, lanzar algo que deja perplejos incluso a sus fans más acérrimos.

Para Allan Kozinn, coautor junto a Adrian Sinclair de la biografía en varios volúmenes en curso, The McCartney Legacy, parte de lo que hace que McCartney sea infinitamente fascinante es que sus contradicciones son constantes.

"Bueno, en realidad, la idea fue de mi coautor, Adrian", dice Kozinn sobre el proyecto. "Participábamos en varios foros de coleccionistas y, además de los chats públicos, se pueden tener pequeñas conversaciones privadas. Tuvimos algunas de esas conversaciones porque intercambiábamos material o simplemente comentábamos cosas. Y me dijo: 'Siempre he querido hacer algo parecido al libro de Mark Lewison sobre las sesiones de grabación de los Beatles, pero sobre McCartney. ¿Te gustaría participar?'"

                                GET BACK DE PAUL McCARTNEY, Paul McCartney, 1991.
                                     New Line Cinema / Cortesía Everett Collection

“Lo que él quería era que yo escribiera pequeños capítulos introductorios sobre la vida de McCartney mientras grababa todos esos álbumes, y que Adrian aportara la información de las sesiones. Pensé: ‘Genial, porque conseguir esa información no va a ser fácil’. Que se encargue él. Pero luego empezamos a recopilar el material, muchos artículos y entrevistas, y después entrevistamos a gente que participó en las sesiones, las giras o lo que fuera. Y entonces nos dimos cuenta de que teníamos una biografía completa, no solo la crónica de las sesiones. Y la crónica, obviamente, forma parte de ella, pero hay mucho más en juego”

La Mitología de McCartney

                                    Linda McCartney y su esposo Paul McCartney, de Wings, posaron en 1973.
                                    Michael Putland/Getty Images

Parte de ese "mucho más" resultó ser la mitología que McCartney ha construido a su alrededor a lo largo de las décadas: historias que los fans de los Beatles conocen casi de memoria. "Sí, no estoy seguro de que haya cambiado mucho", dice Kozinn sobre su percepción de McCartney tras años de investigación. "Quiero decir, es un tipo complejo, como todos nosotros, y hay ciertas cosas que siempre hemos notado en él. Tiene su propia mitología. Tiene sus propios argumentos y anécdotas características. 'Soñé con "Yesterday'', esa... y hubo muchas de esas. Así que queríamos llegar al fondo de lo que realmente sucedió, en contraposición a las anécdotas. No buscábamos necesariamente desmentir las anécdotas, pero hay un par de ellas que sí hemos desmentido"

Uno de los ejemplos más destacados fue el tema de James Bond, “Live and Let Die”. “Esa ni siquiera es una creación de Paul”, continúa Kozinn. “Paul la tomó prestada del productor musical George Martin. Fue idea de George Martin llevar el sencillo a Jamaica y ponérselo a los productores de la película. Y el productor dijo: ‘Bueno, es una gran demo. ¿A quién vamos a contratar para que la cante?’. Y George Martin respondió: ‘Bueno, si Paul McCartney no la canta, probablemente no consigan la canción’”


“Es una gran historia y Paul la ha adoptado y también la cuenta. La cosa es la siguiente: encontramos los documentos del contrato y resulta que Paul siempre había firmado para hacer el tema principal. Su grabación siempre iba a sonar al principio de la película, pero hay una segunda escena en un club con otra interpretación de la canción, y querían que la cantara una mujer. Tenía sentido que le preguntaran a George Martin, porque él produjo a Shirley Bassey, que es bastante famosa por ‘Goldfinger’. Así que le preguntaron, pero él no estaba al tanto del contrato, así que lo malinterpretó todo y dijo: ‘Bueno, si no van a usar la grabación de Paul, entonces olvídalo’. Pero según el contrato, es muy interesante. Se suponía que Paul iba a producir a The Fifth Dimension cantando esa canción, pero The Fifth Dimension se retiró y probaron con otros que no pudieron hacerlo. Y finalmente, consiguieron a alguien llamado BJ Arnau y George Martin terminó produciendo esa grabación. La cosa es que es una gran historia para que Paul la cuente. Le gusta contarla. Todavía le gusta"

Cuanto más profundizaban Kozinn y Sinclair, más historias encontraban que habían evolucionado con el tiempo. "La historia de la grabación del álbum Band On The Run, el asalto y el robo de sus demos", dice Kozinn. "A Paul le gusta decir, incluso ahora, que fue una suerte que recordara todas las canciones porque así pudieron seguir grabando. El problema es que pudimos establecer un cronograma muy preciso para las sesiones de Band On The Run, y los demos fueron robados la última noche que grabaron. Todo lo que iban a grabar en Lagos ya estaba grabado. Así que, aunque no recordara las canciones de los demos, no importaba. Ya estaban grabadas formalmente. Cosas pequeñas como esas"

Historia en Evolución

Cuando la conversación gira en torno a por qué esas historias parecen cambiar, Kozinn evita acusar a McCartney de reescribir la historia conscientemente. "Es bastante gracioso", dice. "Con la historia de "Live and Let Die", en realidad no se la inventó. Simplemente la tomó prestada de George Martin. Y la historia de las maquetas evolucionó de una manera interesante"

"Cuando contó la historia originalmente, solo dijo: 'Sí, nos asaltaron. Fue muy aterrador'. No fue hasta varios años después que mencionó que se habían llevado las maquetas. Entonces se convirtió en: 'Nos asaltaron y nos robaron las maquetas'. Y ahora, recientemente, con el libro sobre Wings que publicó, ha añadido un nuevo elemento: 'Y también se llevaron mi cuaderno con todas las letras. Menos mal que me acordaba'. No sé por qué. No lo sé". Es difícil saber si alguien hace esto porque realmente no recuerda y está completando los detalles con sus propios datos, o si conscientemente está diciendo: 'Sí, en realidad es mejor si lo cuento de esta manera'"


La habilidad de McCartney para moldear historias se extiende también a las entrevistas. "Es muy astuto en eso", dice Kozinn. "Y cuando lo entrevisté por primera vez, bueno, no nos habló para el libro, pero lo entrevisté cuando estaba en el Times. Y cuando fui allí por primera vez, estaba decidido a no escuchar que soñó con 'Yesterday' o que él y Linda se hicieron vegetarianos porque estaban viendo a los corderos retozando afuera. Había ciertas historias de esas que casi bromeamos, decimos que las tenemos numeradas. '97' es cuando le dice a John: 'Voy a cambiar la frase de 'Hey Jude', el movimiento que necesitas si está en tu hombro'. Y John dice: 'Oh, es la mejor frase'. Ya conoces todas esas historias"

"Estaba decidido a no escuchar ninguna de ellas, no es que me moleste escucharlas, pero si voy a entrevistarlo, quiero cosas nuevas, ¿no?. Eso fue mucho antes de que decidiera escribir un libro, pero siempre había escuchado y leído todas sus entrevistas, recopilando todo lo que podía como coleccionista, como oyente y como alguien profundamente interesado en este hombre, su trabajo y todos sus amigos. Así que terminamos haciendo lo que me pareció una entrevista excepcionalmente buena porque no tocamos nada de eso. Y me pareció que fue bastante sincero porque no se esperaba las preguntas. Está preparado para las preguntas que le permitirán desplegar su repertorio habitual"


Al mismo tiempo, Kozinn afirma que McCartney posee un encanto personal extraordinario que transforma de inmediato el ambiente. "Uno de los superpoderes de Paul es que, si entras en la sala para entrevistarlo, te hace sentir como si fueran viejos amigos y como si prefiriera hablar contigo a hacer cualquier otra cosa en el mundo. Y como periodista, sabes que eso no es ni remotamente cierto, pero realmente te tranquiliza. Me he encontrado con otros escritores que han dicho lo mismo, y es algo que él hace mejor que la mayoría de las personas que he entrevistado. Y a estas alturas, he entrevistado a cientos de personas. Algunas te hacen sentir muy cómodo y otras no. Y algunas te guardarán rencor por algo que hayas escrito sobre ellas y otras no"

Guardar Rencor

                                                        Michael Putland/Getty Images
                             El grupo de rock británico Wings aparece en la foto junto a sus integrantes en los estudios 
                             Abbey Road, en Londres, el 15 de noviembre de 1974, grabando el álbum 'Venus and Mars'. 
                             De izquierda a derecha: el baterista Geoff Britton, el cantante y bajista Paul McCartney,
                             la tecladista Linda McCartney, el guitarrista Denny Laine y el guitarrista Jimmy McCulloch.

Irónicamente, Kozinn descubrió que el propio McCartney guarda rencor durante décadas. "Un crítico británico llamado Charles Shaar Murray lo entrevistó cuando grabó 'Venus and Mars', allá por 1975. Charles Shaar Murray escribió un artículo titulado algo así como '¿Cómo le dices a un ex Beatle que ha hecho un álbum pésimo?'. Para Paul, esa parece ser la peor crítica jamás escrita. Y la mencionó tan recientemente como en 2015; en una entrevista en la televisión británica, la comentó. Así que estas cosas se le quedan grabadas"

Al mismo tiempo, Kozinn cree que McCartney solía responder creativamente a las críticas, a veces incluso exagerando en el proceso. "Grabó 'McCartney' básicamente como demos glorificados, un proyecto casero, autodidacta, y lo publicó. Y los críticos dijeron: 'Bueno, es un poco tosco. No es del todo...'. Esperaban 'Abbey Road'. Así que recibió muchas críticas por eso. Entonces pasó el verano componiendo unas 30 canciones, fue a New York, contrató a algunos músicos de sesión y grabó 'Ram'. En algunas partes, George Martin se encargó de la orquestación y también grabaron las partes orquestales en New York. Regresó con material suficiente para tres álbumes, publicó 'Ram' y, de repente, las críticas decían: 'Bueno, esto es demasiado pulido'"

"¿Y qué hizo entonces? . Formó Wings. Ensayaron durante todo un fin de semana antes de ir a Abbey Road y grabaron 'Wild Life', el primer álbum de Wings, bastante rápido. Y todo el mundo decía: 'Bueno, esto está bastante destartalado'. Así que estaba reaccionando a la prensa. Estaba intentando darle a la gente lo que quería"

¿Toca bien con otros?

                              Elvis Costello (izquierda) y Sir Paul McCartney actúan durante 'Here, There and Everywhere, 
                              A Concert for Linda McCartney', en el Royal Albert Hall de Londres.

También cree que las mejores obras de McCartney surgieron a menudo cuando sus colaboradores lo desafiaron, especialmente en lo lírico. "Desde el punto de vista de Paul, las letras no son tan importantes", dice Kozinn. "Es extraño que un compositor diga eso, pero él considera que la música es más importante que la letra, y no le dedica mucho tiempo. Y en sus colaboraciones, incluyendo la de John Lennon, ha colaborado con personas a las que sí les importan las letras y que buscan la excelencia. Y creo que eso le viene bien porque le permite seguir centrándose en la música. Probablemente él aporta las ideas líricas esenciales y alguien más se encarga de descartar las frases que no son tan buenas y las reemplaza por otra cosa"


Eso, señala, es la razón por la que la colaboración con Elvis Costello a finales de los 80 funcionó tan bien. “Para mí, fue lo más parecido a su colaboración con Lennon que jamás tuvo. Dos personas con el mismo enfoque mordaz. Me pareció genial. Ojalá hubieran seguido colaborando. Pero lo que sucede casi invariablemente es que, en algún momento de la colaboración, llegan a un punto en el que tienen enfoques diferentes y cosas distintas que cada uno quiere hacer. Y Paul básicamente dice: ‘Bueno, vale, ¿cuántos éxitos número uno has escrito?’. Acaba imponiéndose. Así que, en las colaboraciones con Elvis Costello, tienes lo mejor de ambos mundos, porque tienes el enfoque mordaz de Elvis en las letras y el enfoque de Paul en la melodía y la armonía, y así surge algo como ‘My Brave Face’, que musical y líricamente es una canción increíble”

Sin embargo, a pesar de todas las críticas que McCartney ha soportado a lo largo de los años, Kozinn dice que hay algo que se vuelve imposible de negar al estudiar de cerca su carrera posterior a los Beatles: la pura determinación que lo impulsaba. “Empezó con esa gira universitaria donde simplemente se subían a una furgoneta y conducían a las universidades y decían: ‘Aquí tenemos a Paul McCartney. ¿Quieren un concierto?’ . Esa es una forma bastante interesante de hacerlo. Y lo extraño es que él quería hacer algo así con los Beatles al final. Se le ve hablando un poco de eso con John en Let It Be…, está tratando de convencer a John de salir de gira. Estaba tratando de convencerlo cuando John anunció su partida, y Paul estaba tratando de convencerlo de que lo que deberían hacer es simplemente reunirse e ir a dar algunos conciertos en algún pequeño local sin previo aviso.


“Fue muy metódico y premeditado. Fue un proceso muy largo, por lo que a veces cuesta apreciar su metódico método, pero en realidad fue por etapas. Resulta sorprendente verlo así. Además, cuando finalmente se concretó, primero fue a Australia, porque Australia era un gran mercado para él, un gran mercado para los Beatles y una excelente manera de tocar en lugares más grandes que los disponibles en Europa y Gran Bretaña, aunque todavía no en Estados Unidos. Y luego ir a Estados Unidos y hacerlo... lo tenía todo planeado con una interesante precisión militar”

Demasiado Confiado

                               Flanqueado por agentes de policía, Paul McCartney esposado fue arrestado por supuestamente
                               introducir más de 200 gramos de marihuana en Japón. Bettmann Archives/Getty Images.

Esa misma confianza también podía convertirse en imprudencia. Al hablar del famoso arresto de McCartney por posesión de marihuana en Japón en 1980, Kozinn aún se muestra asombrado por la decisión.

"Bueno, creo que citamos a uno de los fotógrafos que fotografió mucho a John y Yoko, quien dijo que le preguntó a John: "¿Por qué hizo eso Paul?". Y John respondió: "Pues simplemente pensó que no se fijarían. Nunca revisaban nuestro equipaje. Nadie revisaba nuestro equipaje". Es decir, como Beatle, eres como de la realeza, y supongo que pensó que pasaría sin problemas. Pero todos a su alrededor les advirtieron, y no sé por qué lo hicieron"

Aún más sorprendente, las autoridades japonesas ya habían estado a punto de negarle la entrada a McCartney debido a arrestos previos por posesión de marihuana. Sabemos que los japoneses, en primer lugar, tienen una opinión muy firme al respecto. En segundo lugar, sabemos que fuma marihuana, que ya lo habían arrestado antes y que no le iban a dar la visa en el 75, y casi no se la dan en el 80. Uno pensaría: "Bueno, mientras esto sucede, esta es una buena oportunidad para sacar esa cosa de mi bolso"

Y quizás esa contradicción entre la confianza y la autodestrucción sea, en última instancia, el hilo conductor de toda la carrera de McCartney. A veces dio como resultado 'Band On The Run'. A veces 'Give My Regards To Broad Street'. A veces lo llevó a reinventarse. A veces al desastre. Pero como descubrió Allan Kozinn al rastrear la vida de McCartney después de los Beatles con extraordinario detalle, la historia es mucho más compleja — y mucho más humana — de lo que sugieren los mitos o las críticas por sí solas.

(Publicado en Woman's World el 14 de mayo de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

RESEÑAS DE LAS NUEVAS PRODUCCIONES DE PAUL McCARTNEY, RINGO STARR Y SEAN LENNON EN FASCÍCULO DE JULIO DE CLASSIC ROCK MAGAZINE

El fascículo 354 de la revista Classic Rock Magazine que corresponde a julio de 2026 y viene con Eagles en portada incluye reseñas de los nuevos álbumes de Paul McCartney, Ringo Starr y Lennon Claypool Delirium.


Pat Carty le concede una puntuación de 7/10 al nuevo disco de Paul en la página 72:

Paul McCartney
The Boys Of Dungeon Lane 
CAPITOL
Un disco irregular del que posiblemente sea el mejor compositor del mundo. 

Sobra decirlo, pero aun así lo diremos: Paul McCartney no le debe nada a nadie. Es difícil nombrar a alguien más, vivo o muerto, que haya contribuido más a la felicidad colectiva de la humanidad. Con eso en mente, es inevitable desearle que produzca una obra maestra en su última etapa, porque sabemos que tiene el potencial. Lamentablemente, aunque The Boys Of Dungeon Lane tiene sus buenos momentos, no llega a ser ese disco.

El primer sencillo, Days We Left Behind, prometía mucho. Una dulce oda a sus inicios con John Lennon, que encaja a la perfección con el lado más crudo y desgarrador de la voz de McCartney. También hay un emotivo homenaje al matrimonio de sus padres en la canción final, Momma Gets By, con un estribillo sencillo pero bellamente directo de "Ella lo ama" acompañado de unas cuerdas conmovedoras. Salesman Saint, también sobre la vida de sus padres, tiene mucho a su favor, con una letra sobre seguir adelante y un arreglo de metales que no habría desmerecido al mismísimo Glenn Miller. We Two tiene un ritmo agradable y muestra el talento melódico inmortal de McCartney en ese estribillo sobre "soñado contigo"

El problema en otros temas es que, en general, las canciones no son lo suficientemente memorables. Todo es perfectamente agradable, y dista mucho de ser terrible, pero el tan aclamado dúo de Paul y Ringo, Home To Us, merece una mejor melodía. Lo mismo ocurre con las flautas de Fool On The Hill en Never Know. Es agradable escucharlas, pero se beneficiarían de un arreglo más potente. El himno inicial As You Lie There, sobre un acosador, comienza de forma interesante, con McCartney recitando un fragmento sobre una mujer que vio una vez y que espera que esté pensando en él, pero pierde fuerza al acelerar el ritmo, un error que también afecta a Lost Horizon y Come Inside. Una vez más, McCartney tiene derecho a desahogarse un poco con el rock si le apetece, pero se siente más cómodo en temas melódicos como "Life Can Be Hard" o "First Star Of The Night"

Quizás las deficiencias se ejemplifican mejor en "Down South". Otra historia de la juventud de Macca, donde él y un amigo — George, al parecer — recorren el país haciendo autostop hablando de su futuro, tiene potencial y sin duda suena sincera, pero se habría beneficiado de un mayor pulido en cuanto a la letra y el arreglo básico. Podríamos señalar al productor Andrew Watt: ¿podría haber aprendido de Nigel Godrich, quien aparentemente presionó mucho a McCartney durante la producción del excelente 'Chaos And Creation In The Backyard' de 2005?. Claro que sí, hay que ser valiente para atreverse a decirle al que posiblemente sea el mejor compositor del mundo que puede hacerlo mejor.

Ian Fortnam le concede una puntuación de 6/10 al nuevo álbum country de Ringo Starr:

Ringo Starr
Long Long Road UME
La voz de la secuela de Tank Engine, con el toque de T-Bone

A sus 85 años, se podría perdonar a Ringo por llevar su inconfundible voz a dar un último paseo por el mundo del rock and roll, dejando sus baquetas en casa. Al fin y al cabo, ya ha hecho más que suficiente trabajo de batería por una carrera. Seguramente nadie le reprocharía que un músico de sesión experimentado lo sustituyera. Pero ahí está, manejando sus propias acrobacias percusivas con gran aplomo. Dicho esto, no es su forma de tocar la batería lo que preocupa.

La voz de Ringo, como la de cualquier octogenario, ha visto tiempos mejores. Para que se hagan una idea, Johnny Cash grabó Hurt cuando tenía 70 años.

El vigésimo segundo álbum en solitario de Starr, y su segunda colaboración consecutiva con T-Bone Burnett, llega tan solo 15 meses después de Look Up, así que nadie le estaba pidiendo más. Y si bien sus 10 temas, bien ejecutados (con guitarras de pedal steel, violines, armonías al estilo de Molly Tuttle Krauss y apariciones de Sheryl Crow y St. Vincent), son bastante agradables, digamos que nadie los echaría de menos si no estuvieran incluidos.

Este disco sin duda recibirá buenas críticas (quizás entusiastas) en otros lugares porque, bueno, todos conocemos el cuento de El traje nuevo del emperador, pero aunque mi alma de fan de los Beatles me grita: "¡Es Ringo, por Dios, tiene ochenta y cinco años, déjenlo en paz!", y me da mucha rabia considerarme "ese tipo", este no es un gran disco.

Stephen Dalton le da una puntuación de 6/10 a la nueva producción de Sean Lennon y Les Claypool en su reseña en la página 73.

The Claypool Lennon Delirium
The Great Parrot-Ox  And The Golden Egg  Of Empathy ATO
El bajista de Primus y el hijo de un Beatle abordan el inminente apocalipsis de la IA.

Recurriendo por tercera vez a su química psicodélica-pop, el bajista y vocalista de Primus, Les Claypool, y el hijo de un famoso músico, Sean Ono Lennon, han creado un ambicioso álbum conceptual narrativo, que incluye un cómic.

Se trata de una fábula moralizante basada en un experimento mental sobre la IA reduciendo toda la creatividad humana a miles de millones de clips. A pesar de la actualidad del tema, el ambiente general es descaradamente retro, como una tira cómica de los Fabulosos Furry Freak Brothers con música de Frank Zappa y Pink Floyd. Pero entre los adornos operísticos y recargados, algunos de los mejores temas funcionan como piezas independientes, donde la belleza surrealista se encuentra con la ingeniosa inventiva lírica: "Es una línea muy precaria, entre estar drogado y petrificado"

Un tema destacado es "The Golden Egg Of Empathy", una balada funky de folk rock con la participación de la estelar vocalista invitada Willow Smith, hija de Will Smith y Jada Pinkett. Otro es "Meat Machines", con su ritmo casi reggae de yacht rock y una atmósfera dulcemente siniestra al estilo de Hotel California. Abundan los ecos ineludibles de la última etapa de los Beatles, lo cual no es malo.





NOVEDADES BEATLES EN FASCÍCULO DE JULIO DE UNCUT

El fascículo 353 de la revista UNCUT que corresponde a julio de 2026 y trae a Kate Bush en portada incluye entre sus 116 páginas notas relacionadas con The Beatles.


En la página 7 en la sección 'A Quick One' se anuncia un ejemplar especial dedicado a Paul McCartney:

"¡Abre la puerta, déjalo entrar! . Coincidiendo con el lanzamiento de The Boys Of Dungeon Lane, la próxima edición de Uncut Greats está dedicada a la leyenda viva que es Paul McCartney. Contando su historia de vida que conquistó el mundo a través de entrevistas clásicas y reseñas de álbumes reveladoras, estará disponible en tiendas el 29 de mayo o puedes reservarlo ahora en la tienda.

kelsey.co.uk/uncut…"


En la sección Holy Grails con el título Buyer's Banquet se incluye en la página 9 entre los discos más caros vendidos de los Rolling Stones su single 7" que incluye el tema Lennon-McCartney "I Wanna Be Your Man"

 1. “I WANNA BE YOUR MAN” (US 7” SINGLE) (London, 1964)

El primer lanzamiento de la banda en Estados Unidos fue retirado antes incluso de llegar a las tiendas, después de que London Records decidiera que la cara B, "Stoned", era controvertida. Solo sobreviven unas pocas copias originales con etiqueta morada y blanca.

Precio máximo: 4,736 £ libras esterlinas.


Entre las páginas 24 y 25 se incluye en la sección de Nuevos Álbums una reseña de la nueva producción de Paul McCartney a la que John Robinson le concede una calificación de 8/10.


PAUL McCARTNEY
The Boys Of Dungeon Lane 
UNIVERSAL
8/10

El camino de los recuerdos está en sus oídos y en sus ojos…
Paul cuida su Speke. Por: John Robinson

Entre los muchos artistas clave del siglo XX que Paul McCartney tiene en su colección — pensamos junto a los encantadores muebles, las pinturas de Magritte y de Kooning — también posee una extensa colección de Paul McCartney. Los instrumentos clásicos de los Beatles, que adquiere cuando Abbey Road necesita más espacio en el escenario. Su antiguo pupitre escolar; de hecho, hasta cierto punto, incluso su antigua escuela. Se trata de alguien que no solo, como sugiere su reciente serie de documentales, quiere controlar la historia de Paul McCartney. Si es posible, quiere ser dueño de los lugares emblemáticos que aparecen en ella.

Primeras impresiones de The Boys Of Dungeon Lane: una imagen de Google Earth muestra a un joven con gorra escolar cruzando una calle en Speke; y la primera canción del álbum — la melancólica y nostálgica "Days We Left Behind", con mención a Forthlin Road, la casa de la familia McCartney — sugería que el disco podría ofrecer más de lo mismo. Es decir, una reflexión acústica solemne, al estilo de "Hurt", sobre la historia del joven Paul. Podría haber sonado como uno de los museos del azotado puerto de Liverpool: viejas fotografías, los chicos, el mundo cambiado, la última palabra.

En realidad, se trata de la idea más propia de Paul McCartney, al estilo de Sgt. Pepper: el álbum conceptual nostálgico, aunque no del todo. Aquí, es como el Viaje por el Camino de los Recuerdos del Coronel McCartney, en el que Paul mira con ternura a través de la ventana versiones de sí mismo en su juventud. En cuanto a referencias, es posible que McCartney tenga en mente crear un álbum de su última etapa tan animado y sorprendente como Rough and Rowdy Ways de Bob Dylan. En realidad, se parece más a The Next Day de Bowie, solo que con la autorreferencia moderna sustituida por la agradable falta de sorpresa que se experimenta al ver una película biográfica. Se cubren todos los eventos importantes que conocemos, y todo termina muy bien.

Por supuesto, cada quien tiene su opinión sobre los Beatles, pero solo hay un par de personas que realmente merecen ser escuchadas sobre la vida de los Beatles en la posguerra, antes de la formación del grupo. Y mira, aquí están los dos: "Home To Us", que suena como la sintonía de una comedia de los 80, cuenta con la participación de Ringo en la voz y la batería, dos ex-Beatles que rememoran con cariño sus humildes orígenes. Se podría haber sacado más partido a este divertido casi dúo, pero gran parte de la característica voz de Ringo se ha atenuado, posiblemente por temor a que le robara el protagonismo; una repetición de "Boys". Sin embargo, en otras partes del álbum, el misterio es mayor: él y Lennon idean un "código secreto" durante sus sesiones de composición junto a la chimenea en "Days We Left Behind", mientras que en "Down South", recuerda haber hecho autostop hasta Harlech, Gales, con George Harrison en 1958, un suceso que probablemente conozca el historiador de los Beatles Mark Lewisohn, pero que no es tan familiar para el público general.

Algunas canciones, como "Ripples In A Pond" (una canción pop dedicada a su esposa Nancy), tienen la contundencia característica de Andrew Watt, razón por la cual músicos de más de noventa años veneran tanto su producción; pero, como siempre, son los momentos en los que McCartney se olvida de las apariencias los que mejor funcionan.

"Mountain Top", sobre la experiencia psicodélica, es pop psicodélico ligero al estilo Austin Powers, hasta que de repente da un giro inesperado hacia el krautrock más demencial. Es un momento excelente y, de hecho, se siente como una escapada de McCartney III, el "rockdown en confinamiento" de 2021, donde Paul se presentó en sus estudios Hog Hill con la misma libertad y desenfreno que en su debut en solitario en 1969. Para alguien que siente la atención del mundo sobre él, sorprende que esta política experimental se extienda también a "As You Lie There", la canción que abre el álbum, que reinterpreta el escenario de "No Reply" al estilo de Arab Strap, y luego al potente power pop de Wings. Curiosamente, Macca también toca la batería en la mayor parte del disco.

"Life Can Be Hard", que data de la época de la COVID-19, es una melodía encantadora que recuerda al Paul McCartney del 65. Sin embargo, la mejor es "Salesman Saint", que nos transporta a Forthlin Road y a una tierna evocación de la fortaleza de los padres obreros de McCartney, sostenidos únicamente por un cigarrillo ocasional y canciones en la radio: "No podían más, pero tenían que seguir adelante". La inclusión de una banda de swing en el arreglo es un clásico de Paul. A primera vista resulta muy sentimental, pero un momento: a su manera, es completamente vanguardista, como si hubiera sido insertada desde otra canción, desde una vieja radio. Es el Paul de la música concreta de 1967, con la única fuerza de una cartilla de racionamiento.

A pesar de todos los recuerdos de otros, la reverencia final la da el propio Paul. "Momma Gets By" cierra el álbum en homenaje al mayor logro pop de Paul: la viñeta de personaje. Si no hubiera grabado nada más, esta historia en particular — sobre una madre que intenta mantener la familia unida mientras su padre ("Completamente imaginario", dice McCartney, pero quizás, forzando un poco la interpretación, se trate del deprimido Paul tras los Beatles en 1969) se desmorona bajo los efectos de las drogas — sería totalmente representativa de su obra. Es un mensaje poderoso: sobre todo, que en los momentos difíciles, es el amor lo que necesitamos para salir adelante.

Notas del álbum 

1. As You Lie There
2. Lost Horizon
3. Days We Left Behind
4. Ripples In A Pond
5. Mountain Top
6. Down South
7. We Two
8. Come Inside
9. Never Know
10. Home To Us
11. Life Can Be Hard
12. First Star Of The Night
13. Salesman Saint
14. Momma Gets By

Producido por Paul McCartney & Andrew Watt
Grabado en Hog Hill, Icklesham; varios lugares, Los Angeles
Personal incluye:  Paul McCartney (guitarra, bajo, batería), Ringo Starr (batería en “Home To Us”), 
Chrissie Hynde y Sharleen Spiteri (coros en "Home To Us")


Alastair McKay en la página 106 en la sección dedicada a Libros comparte su reseña de 'The Rolling Stones: The Biography' de Bob Spitz:

'Como biógrafo de The Beatles y Ronald Reagan, Bob Spitz se especializa en instituciones conservadoras. Aplicando esas habilidades a The Rolling Stones, su enfoque es el de un curador más que el de un provocador. Se centra en los hechos conocidos, presentando los esbozos de la historia de forma más o menos cronológica.

Spitz se beneficia, por supuesto, de la riqueza del tema. La historia de los Stones es intensa, y la tarea del biógrafo contemporáneo consiste en indagar en los protagonistas o en la esencia del mito. En 'The Rolling Stones: The Biography', Spitz encuentra una tercera vía, optando por una narración casi divina en la que la prosa se intensifica. A los lectores que hayan olvidado el aspecto de Mick Jagger — algo fácil de lograr — se les presenta un retrato robot caricaturesco. Los ojos almendrados de Mick tienen "rasgos de Oriente y quizás de Marte". ¿Y la boca?

"Dibujado para el Joker, con labios que parecen inflados con helio". Keith Richards es "vulgar", con unos zapatos de punta desgastados. Brian Jones, por su parte, es "un pequeño gato de Cheshire ceceante". Jones es un personaje problemático. Según Spitz, era "un torbellino desde que nació. Hoy diríamos que tenía TDAH"

Spitz no filtra. Esparce. Hay vagabundos inadaptados por todas partes, incluso en Ealing. Y aquí está Bill Wyman,
a punto de cambiarse el nombre de Bill Perks. ¿Por qué lo haría?. "Perks de Penge. Era como decir Nadie
de Ningún Lugar" (¿Ha estado Spitz en Penge? . David Bowie cantó: "Puedes pasear por New York mientras
duermes en Penge", lo que demuestra una mejor comprensión de las ventajas de venir de Ningún Lugar). Y aquí llega Charlie Watts con su amor por el jazz moderno. ¿Qué tiene de especial Charlie? . Tiene cara de paloma. Pero esperen. Tiene unas manos estupendas. Unas manos preciosas.

¿Cómo surgió esto de los Rolling Stones? . Dos chicos en el andén de una estación, un poco de promoción discográfica, los Stones se deshacen de sus trajes cutres y se convierten en los anti-Beatles. Salen de gira con Bo Diddley y Little Richard. Mick roba el sonido de las maracas de Jerome Green, el músico de Diddley, y los gestos amanerados y homoeróticos de Richard. Brian se siente amenazado por la creciente confianza de Mick. Las cosas empeoran cuando Brian se come el pollo de Keith en Southend. Keith añade un ritmo de Diddley a "Not Fade Away" de Buddy Holly. La vejiga insaciable de Bill causa problemas en una gasolinera de Forest Gate.

Y así, la historia de los Stones sube y baja a la vez, y contar sus hazañas y desventuras se convierte en una cuestión de gustos. Spitz se muestra frívolo ante las dificultades causadas por las adicciones de Keith, especialmente cuando Richards le pide consejos de bienestar a William Burroughs ("como consultar a Jack el Destripador sobre cómo tratar a las mujeres")

Se desatan las críticas a la letra de "Brown Sugar" y a la 'misoginia desenfrenada' de "Under My Thumb".
Spitz perdona las transgresiones de los Stones, pero es innecesariamente duro con Anita Pallenberg, a quien describe como "un desastre autodestructivo: con sobrepeso, descuidada, drogadicta y sin dientes"

Afortunadamente, la banda mantiene su peso bajo control, pero se ven envueltos en una desconcertante cantidad de problemas legales, muchos de ellos relacionados con cargos por drogas que reciben un trato misteriosamente indulgente por parte de las autoridades. Keith es "un gato con más de nueve vidas". Ron Wood llega para animar el ambiente, "consumiendo crack con adictos de primera categoría como Bobby Womack y David Crosby". La expresión "drogadictos de primera categoría" suena tan irónica que raya en la crueldad, pero Spitz también critica a Jagger, señalando que canceló las galletas de chocolate durante una sesión de mezcla para reducir costos.

Los últimos años pasan volando en una carrera apresurada y llena de disculpas. El funeral de Charlie llega antes de que Spitz pueda siquiera intentar explicar el poder perdurable de la música de los Rolling Stones. Termina sobrevalorando Hackney Diamonds y señalando que la gira que lo acompañaba estaba "irónicamente… patrocinada por la Asociación Americana de Personas Jubiladas". Es mucho. Quizás no lo suficiente'


[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]