miércoles, 29 de abril de 2026

'POWER TO THE PEOPLE' : LA FIESTA DE JOHN LENNON Y YOKO ONO EN NEW YORK PARA RECAUDAR FONDOS SALTA A LA GRAN PANTALLA

Imágenes ampliadas de un concierto benéfico histórico: un regalo para los beatlemaníacos

Por: Jim Allen

Tras la disolución de los Beatles, John Lennon nunca fue el incansable músico de gira que fue (e increíblemente sigue siendo) Paul McCartney. Se sentía más a gusto encerrado en un estudio o simplemente disfrutando de la vida cotidiana sin las exigencias de las giras. John hizo algunas incursiones furtivas en los escenarios de vez en cuando, pero su concierto 'One To One' del 30 de agosto de 1972 en el Madison Square Garden con Yoko y la Plastic Ono Band es el único concierto completo que ofreció tras la separación de los Beatles.

Power to the People ★★★ (3/5 estrellas)
Dirigido por: Simon Hilton
Duración: 80 minutos

Una versión más corta del One to One Show se estrenó en los años 80. Ahora, el productor de Power To The People, Sean Lennon (hijo de John y Yoko), y el director Simon Hilton le han dado un nuevo aire a este fragmento de la historia musical de los 70. Reeditado y restaurado como un documental de concierto de larga duración, captura la conexión electrizante entre John y sus fans.

En 1972, un joven Geraldo Rivera emitió un reportaje sobre la Escuela Estatal Willowbrook de Staten Island, una institución residencial para niños con discapacidades mentales, revelando una negligencia grave y múltiples abusos. La historia se viralizó y, de repente, John y Yoko se sintieron impulsados ​​a reunir a figuras influyentes (Roberta Flack, Stevie Wonder, Melanie, Sha Na Na) y organizar un gran concierto benéfico para apoyar a los niños.

Pero la historia detrás del evento no es el tema central de Power To The People. Para conocerla, así como el contexto de la vida que los Ono Lennon llevaban en ese momento, vean el documental de Kevin MacDonald de 2024, One To One: John & Yoko. La película de Hilton presenta el espectáculo tal cual, y no solo lo escuchamos y vemos mejor que nunca, sino que también vemos más en pantalla (aunque un par de canciones de Yoko, incluyendo la ingeniosa pero desafortunadamente titulada "Woman is the N***** of the World", permanecen sin ser vistas)

Podemos observar qué sucede cuando el hombre que fue, sin duda, la figura más imponente de la cultura pop de los 60, se sumerge por completo en el estilo de los 70. Dominado por sus álbumes en solitario de principios de los 70, el repertorio muestra cómo se había politizado mucho más en sus letras, pero estaba adoptando formas musicales más simples que en sus días de exploración psicodélica. Aún se percibe una fuerte influencia hippie — se repartieron pequeñas panderetas al público , que las tocó con júbilo durante todo el concierto — , pero desde una perspectiva ligeramente más madura, acorde con la nueva era.


John y Yoko cuentan con el respaldo de Elephant’s Memory, una banda neoyorquina ya existente que se convirtió en la última versión de la Plastic Ono Band para el álbum de estudio Some Time In New York, publicado a principios de ese año. Además de ser una banda de rockeros arrolladores, son un grupo con patillas épicas y túnicas gloriosas que no podrían ser más setenteros ni aunque tuvieran su propio programa de televisión de los sábados por la mañana al estilo de Sid y Marty Krofft.

El saxofonista Stan Bronstein (una visión glam rock con estampado de leopardo y satén negro y rojo) y el guitarrista Wayne “Tex” Gabriel son los pilares fundamentales, llevando la batuta sin descanso. La banda suena compacta, enérgica y bien preparada, pero Lennon no puede evitar desinflar el ambiente comentando: “Lo haremos bien la próxima vez… me alegro de que les haya gustado el ensayo”, tras un final algo dudoso de “Instant Karma”

La enérgica “New York City” desprende una energía casi protopunk, mientras Lennon describe su estilo de vida actual, mencionando a amigos neoyorquinos como Rivera y el músico David Peel. Y la contundencia minimalista de temas anteriores en solitario como “Well Well Well” y “It’s So Hard” se intensifica en el escenario.

Yoko se sienta al piano eléctrico durante las canciones de John, acaparando el protagonismo con sus propias composiciones, algunas de su repertorio. Ono tenía una larga trayectoria como artista multimedia de vanguardia antes de conocer a John, y sus experimentales vocalizaciones han sido objeto de sátiras injustas durante mucho tiempo. Pero al escucharla interpretar temas contundentes como "We're All Water" y "Open the Box", se puede argumentar que anticipó a artistas que van desde los pioneros del punk X-Ray Spex hasta la transgresora experimental Diamanda Galas.

Entre el lamento vocal de Yoko, hábilmente desplegado, y la interpretación de John, inspirada en la terapia del grito primal, en temas como "Mother" y "Cold Turkey", el expresionismo se desata en el escenario del Madison Square Garden. Especialmente cuando el estridente saxo de Bronstein se une a la acción en este último tema, dando un giro inesperado a la música.


En lo que respecta a su famoso pasado, el hombre que cantó "No creo en los Beatles" en su primer álbum en solitario parece seguir en su modo más radical, aunque empieza a abrirse un poco. "Volveremos al pasado por una canción", admite mientras hace un gesto cómico de cortarse la garganta antes de lanzarse a una interpretación feroz, casi salvaje, de "Come Together", donde los dos bateristas (Jim Keltner se unió a la banda habitual de Elephant's Memory) demuestran su valía. Recordamos que Estados Unidos aún no se había retirado de Vietnam cuando John grita "¡Alto a la guerra!" en medio de la canción.

Hablando de enmiendas oportunas, cuando Lennon extiende una frase en "Imagine" a "una hermandad de hombres", por muy incorrecta que sea gramaticalmente, es como si se viera obligado a posicionarse del lado correcto de la historia, sin importar cuánto tenga que actualizarla.

Para el 'encore', durante el cual todos se ponen inexplicablemente cascos con inscripciones japonesas, la banda interpreta "Law and Order", un funk sincopado de dos acordes sobre el que Yoko recita citas de Adolf Hitler de 1932 con un inquietante aire nixoniano, antes de transformarse en "Give Peace a Chance", con John y Yoko haciendo el signo de la paz con ambas manos mientras guían al público en el ya legendario cántico pacífico.

El final se convierte en un coro multitudinario cuando los demás artistas del cartel (además de algunos amigos) suben al escenario y se unen. Resulta entrañablemente surrealista ver a Stevie Wonder, Melanie (cuyos lamentos recuerdan bastante a los de Yoko), Bowzer de Sha Na Na, Allen Ginsberg y Phil Spector hombro con hombro.

Ahora sabemos que Lennon estaba en la cima de su carrera artística a principios de los 70, y que en el futuro se adentraría en un periodo de introspección personal y musical. Por eso, esta instantánea, magistralmente editada, de él en la cúspide de su talento en su único concierto en solitario "auténtico" resulta especialmente valiosa.


(Publicado en Book and Film Globe el 24 de abril de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

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