El arte visual siempre ha sido una parte importante de cómo Paul da vida a un nuevo álbum. Desde la fotografía y la pintura hasta el collage y la ilustración, cada portada ofrece un primer vistazo al mundo de la música que contiene. Ya sea la fotografía íntima de McCartney, la narrativa cinematográfica de forajidos de la sesión de fotos de Band On The Run, Egypt Station — que nació como una pintura del propio Paul antes de convertirse en un álbum con el mismo nombre — o la imaginería inspirada en Liverpool de The Boys Of Dungeon Lane, cada portada refleja un punto de partida creativo diferente. Pero, ¿dónde comienza realmente ese proceso?
La pregunta de este mes proviene de Camden Grady, quien quería saber más sobre el proceso creativo de Paul a la hora de crear el universo visual de un álbum.
Camden Grady: ¿Cómo decides cuál será el arte de tu álbum? . ¿Es un proceso o algo más instintivo?
Paul: Existe un proceso, pero es muy flexible. Se basa en la intuición.
Por ejemplo, con Dungeon Lane: al principio hablaba con la gente sobre lo que yo pensaba —bueno, sobre lo que era Dungeon Lane —. Y les explicaba que era algo relacionado con Liverpool. Es el lugar donde crecí.
Teníamos algunas fotografías antiguas que había tomado durante viajes haciendo autostop con George y con John. Así que las saqué y empezamos a mirarlas.
La persona con la que trabajaba, David Lane, era un director de arte de Londres. Él empezó a decir: "Oh, bueno, podríamos hacer esto o aquello". Y así fuimos construyendo el proceso.
Lo que más le gustaba — según me dijo, ya que estábamos trabajando aquí, en mi oficina — era que tomábamos las decisiones nosotros dos solos. Decíamos: "Bueno, sí, deberíamos hacer eso, y podemos hacer esto y aquello", y tomábamos las decisiones finales. Comentó que fue genial porque, normalmente, tiene que reunirse con la junta directiva de una discográfica o alguien por el estilo; todos hacen sugerencias y presentan sus observaciones. Decía que es terrible, porque al final tu idea original acaba arruinada.
PaulMcCartney.com: ¡Demasiados cocineros!
Paul: ¡Sí, demasiados cocineros!
Así fue como surgió este proyecto. Básicamente, éramos solo David y yo. Luego él propuso involucrar a una conocida suya, Kate, que se dedicaba a la serigrafía. Aquello marcó realmente el rumbo, ya que ella creó esos collages.
David armó el collage basándose en lo que yo le había mostrado. Además, le conté que de niño me gustaba observar aves, así que incluyó los pajaritos que aparecen en la composición.
¡Fuimos improvisando sobre la marcha!. Pero fue agradable, porque tomamos la decisión final nosotros dos solos.
Desde antiguas fotografías de viajes haciendo autostop hasta recuerdos de infancia observando aves, la obra final se convirtió en un collage de los años de Paul en Liverpool y en un mapa de su juventud; una creación gestada de forma muy parecida al propio álbum: dejándose llevar por el instinto y viendo adónde conducía.
Y parece que el secreto de una buena portada de álbum también reside en saber cuándo mantener las cosas sencillas. ¡A veces, con dos cocineros basta!
(Publicado en PaulMcCartney.com el 29 de septiembre de 2026)
[Traducido y editado por Carlos E. Larriega para Mundo Beatle]

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